10 cosas que las madres piden hagamos en la Universidad

7/10/18
ESCRITO POR: Kimberly Wright

Dejarlos en la puerta del jardín infantil fue duro para el corazón de sus mamás. Ayudarlos a empacar para la universidad es simplemente brutal. A medida que equilibramos nuestras emociones extremas entre estar emocionadas y orgullosas del primer paso que dan los hijos hacia la edad adulta, y tristes porque echaremos de menos gritarles que recojan sus zapatos o que apaguen las luces todas las noches, también estamos constantemente haciendo listas mentales para ustedes para la universidad.

Mirarlos ir a la universidad ya sería muy difícil si todavía tuvieran un páncreas estelar, pero existen preocupaciones e inquietudes adicionales que tenemos porque conocemos las demandas que la diabetes Tipo 1 les impondrá. Así que tengan un poco de piedad con nosotras cuando les mandemos mensajes de texto muchas veces al principio. Estamos saliendo de nuestra zona de confort tanto como ustedes.

Pero si permiten que esta mamá les dé nuestra lista de deseos, estas cosas serían las top 10. No están necesariamente en orden, porque seamos sinceros, estamos demasiado ocupadas llorando cuando no están mirando.

1 – Midan su nivel de azúcar en la sangre

Mucho. Asegúrense de que el glucómetro o escáner siempre esté cargado y sean contantes con las mediciones. A pesar de que se han vuelto muy buenos sintiendo los niveles altos y los bajos, aclimatarse a un entorno completamente nuevo puede hacer que las cosas funcionen diferente al principio. Para nuestra tranquilidad y la de ustedes, mídanse.

2 – Si aún no lo han hecho, vayan a la enfermería o al centro de salud del campus y regístrense con ellos

El profesional de enfermería en el centro de salud de nuestra universidad les pide a los estudiantes con diabetes Tipo 1 que hagan una cita para conocer al médico y llevar su historial de salud para que pueda ingresarse en el sistema. Esto asegurará una atención más rápida si hay una emergencia y no tendrán que bombardearlos con preguntas cuando estén enfermos. Esto también les ayudará a ustedes a saber dónde está el centro de salud ya que tienen que aprender el diseño del campus.

3 – Verifiquen si tienen cetonas

Si el nivel de glucosa en la sangre ha estado un poco alto, verifiquen si tienen cetonas. Si se sienten un poco lentos o inusualmente cansados, háganse una prueba de cetonas. Si tienen náuseas o dolor de estómago o han vomitado, verifiquen la presencia de cetonas. Si tienen sed o tienen la boca seca, hay que revisar si hay cetonas. Simplemente cualquier cosa fuera de lugar, por favor, comprueben si tienen cetonas. Las tiras reactivas para cetonas no son costosas y saber desde el principio si están desarrollando cetonas es un conocimiento poderoso. Una vez más, verifiquen las cetonas.

4 – No ignoren las cetonas

Solo para aprovechar mi incansable torrente oratorio sobre verificar las cetonas, si hay rastros de ellas, no las ignoren. Infórmenles a sus padres de inmediato, para que puedan hablar sobre cuál debe ser el siguiente paso. Como saben, una acumulación de cetonas puede provocar una cetoacidosis diabética (CAD) y no queremos que lo experimenten. Especialmente si están a cientos de millas de casa.

5 – Sean fieles en mantener meriendas con ustedes en todo momento para los niveles bajos

Sé que a veces puede parecer un estorbo. Y que a veces se comen sus meriendas para los niveles bajos simplemente porque antojan un bocadillo y están a la mano. Reemplácenlas de inmediato y tengan las cosas a mano para el propósito planeado. Especialmente algo cerca de la cama para esos bajos nocturnos. Repito, estarán en un nuevo entorno experimentando un nuevo horario con mucha menos estructura que el día típico en el bachillerato. Planifiquen para la posibilidad de algunos niveles de glucosa impredecibles al principio.

6 – Mantengan un abastecimiento constante de suministros

No esperen hasta que falte solo un día para cambiar el sitio de la bomba y hasta que estén usando el último para pedir más suministros. No usen esa última jeringa o la última gota de insulina para un bolo y hasta después llamar a casa con la solicitud. Tienen que ayudar a sus mamás con esto. Dennos un poco de aviso de antemano de que se están quedando sin suministros y necesitarán más. La distancia cambia la dinámica un poco para que podamos conseguirles lo que necesitan. Sé que cuando sus habitaciones estaban a 4 metros de las nuestras, los suministros generalmente aparecían mágicamente junto con sus calcetines limpios y su ropa interior. Un recordatorio suave con anticipación no solo es una gran ayuda, sino que también nos impresionarán con su adultez responsable.

7 – No se olviden de dormir y descansar lo suficiente

Apenas el año pasado les decíamos que se acostaran a las 10 p. m. Ahora muchos de los grupos de estudio a los que pertenecerán ni siquiera comenzarán hasta las 10 p. m. Las fiestas no comenzarán hasta las 10:30 p. m., y seamos sinceros, no hay nadie que les vaya a decir que apaguen la luz y se vayan a dormir. ¿Verdad que la libertad nunca había sido tan dulce? Incluso si no tuvieran diabetes tipo 1, este consejo sería el mismo. Duerman un poco. Sin embargo, es aún más importante porque tienen diabetes tipo 1. Cuando nuestros cuerpos no descansan adecuadamente, nuestro sistema inmune puede sufrir. Y cuando nuestro sistema inmune se reduce, estamos más susceptibles a los resfriados y las enfermedades. Esto hace estragos en sus números y esas malditas cetonas vuelven a ser un factor. Está bien decir “no” a veces a la fiesta en la calle o a reunirse para escuchar a la banda local. Consigan su tan necesario descanso, pero no durante la clase.

8 – Elijan alimentos saludables y vayan al gimnasio

Al menos algunas veces. A pesar de la edad que creas que tenemos, siempre ha sido una realidad que se gana peso y lo experimentamos en nuestros días en la universidad. Y no es que tengamos miedo de que se pongan un poco gorditos en la universidad, sino que queremos que sean las versiones más sana de ustedes mismos. Esos grupos de estudio nocturnos no carecen de un café cremoso y totalmente cafeinado y un muffin delicioso (que también es el desayuno) o una pizza cargada, pero súper barata. Incluso desde casa podemos escuchar las papas fritas llamándolos por nombre en la cafetería. Queremos que acepten todo lo que la universidad tiene para ofrecerles, incluidas las fiestas con carbohidratos con sus nuevos amigos. Pero este es un buen momento para aprender la lección de vida del equilibrio. Pídanle a un amigo que vaya con ustedes al gimnasio unas cuantas veces a la semana. Les servirá mental y físicamente. Rétense para comer algunas verduras y una ensalada de vez en cuando y a encontrar nuevas formas de recompensarse por hacer buenas elecciones que no incluyan comida.

9 – Hablen con sus compañeros de dormitorio

Tengan la conversación vital con sus compañeros de dormitorio sobre la diabetes tipo 1. Especialmente si van hacer una reunión donde cada quién llevará comida y están a punto de hacer un nuevo amigo (con suerte). Infórmenles sobre lo que deben observar si se enferman o cómo se ve un nivel bajo de glucosa en la sangre. Explíquenles que, si bien es bueno compartir su suministro de comida con ellos, hay meriendas y jugos que están prohibidos y que existen solo para combatir los niveles bajos. Denles el número de teléfono de un padre o madre para tener en caso de una emergencia. Los padres con frecuencia creen que es “mejor prevenir que lamentar”. Además, hablen con su profesional de enfermería si están en un dormitorio y muéstrenle cómo usar el glucagón si alguna vez se enfrentan a esa situación.

10 – No lo olviden ni por un momento, son nuestros héroes

Todos los días los vemos luchar contra esta enfermedad y ganar. No dejen que les impida alcanzar metas y establecer nuevas. Sabemos a veces los retos a los que se enfrentan momento a momento, cosas de las que sus compañeros no tienen ni idea. Y sin embargo, perseveran. Vencen. Nos hacen sentir orgullosas. Son increíblemente increíbles. Son simplemente nuestros héroes.


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Kimberly Wright

Kimberly Wright es directora ejecutiva, chef, chófer y líder de actividades grupales de su familia de 6 miembros. Ella también es una mamá DT1 con una cocina amigable para celíacos. Kimberly es autora de dos libros, una oradora cristiana para eventos de mujeres y una empresaria. Tiene una licenciatura en psicología de la Universidad de Oklahoma y en 2009 fue nombrada Madre Joven Nacional del Año por American Mothers, Inc. Es miembro del Consejo de Familias de Beyond Type 1, puedes encontrar a Kimberly en Facebook o seguirla en Instagram @kwrighter. Cuando sus hijos están dormidos, puedes encontrarla sentada con su esposo en el columpio de su casa de color rojo granero.