2020, para Nosotros: Renacer


 

 

Para muchos este año ha sido más que malo, ha sido lo peor… para mi ha sido como renacer

He aprendido tanto en estos meses, creo que más que en toda mi vida…

Febrero 2020

Montse mi hija de tan solo 13 años, había estado sintiéndose mal anímicamente semanas atrás, creí que solo se trataba de la parte emocional y 3 días antes de llegar al hospital presentó mucha sed, micción frecuente (muchas ganas de hacer pipí). Cuando digo muchas es ir al baño me refiero a que ella tuvo que hacerlo cada 30 min durante 1 día completo. Fue por ello que decidimos hacerle unos estudios de laboratorio.

Lo primero que nos llamo la atención fueron los valores de glucosa se reportaban por arriba de 300 mg/dl, decidimos en ese momento llamarle al Dr. Michelle neumólogo pediatra que trataba desde 1 año atrás a Montse. El Dr. Michelle nos recomendó   llevarla al hospital. Una vez que llegamos, la analizaron nuevamente y el resultado de su glucosa estaba por arriba de 700 mg/dL.

De pronto llegaron un par de doctoras   terapia intensiva hasta el cubículo donde nos encontrábamos en la sala de urgencias para hacernos saber que nuestra hija presentaba Cetoacidosis Diabética, (CAD).

Terapia intensiva

En ese momento nos dan el diagnóstico. Nuestra hija había sido diagnosticada con Diabetes Mellitus Tipo 1 y había que ingresarla a Terapia Intensiva para Controlarla. Nos hicieron saber que no podríamos estar con ella  24 horas, pero después podríamos entrar a visitarla. Podrán imaginarse lo que sentimos los tres al escuchar eso, los que son padres me entenderán.

Esa noche fue una de las peores que he vivido. Montse fue canalizada y mientras nos despedíamos de ella estábamos en shock pero Eric y yo decidimos mantenernos fuertes frente a ella pero en cuanto salimos de Terapia Intensiva  lloramos juntos agarrados de las manos sin poder creer lo que nos habían dicho.

¿Por qué? ¿Por qué a nuestra hija?

Renegamos a Dios. Le  preguntamos mil veces ¿por qué? ¿por qué a nuestra hija? ¿por qué a nosotros? Desde luego no dormimos, la pasamos en una sala de espera fría, con otros papás cuyos hijos también se encontraban en Terapia Intensiva.  Los miré a todos, pensaba que sus hijos estaban enfermos pero se aliviarían y mi hija no. Mi hija iba a tener esto el resto de su vida.

Sensaciones nuevas y raras

Al día siguiente la pudimos ver. Ella ya entendía un poco lo que le habían hecho para poder nivelarla. Nos contó que había tenido una hipoglucemia muy fuerte, por debajo de los 50 mg/dl, porque de momento le inyectaron varias unidades de insulina para poder bajarle los altos niveles de glucosa. Nos comento que había sentido morir, puesto que fueron sensaciones raras como casi desmayar y ponerse helada como paleta, cosas que obviamente jamás había sentido.

Una nueva vida para los tres

Montse estuvo 2 días completos en Terapia Intensiva. Una vez que comenzó a mejorar la bajaron a piso y podría decir que en ese momento comenzó una nueva vida para los tres.

El Endocrinólogo nos explicó que era la diabetes Tipo 1, cómo se vive con ella y de qué forma se trata.

Los siguientes tres días fueron de aprendizaje dentro del hospital que incluyó conocer y manejar un medidor de glucosa, medir la glicemia, conocer los tipos de insulina, para qué sirven, saber cargar las unidades de insulina en las jeringas, aprender a inyectarla. Después tuvimos que trabajar con la Nutrióloga, aprender los diferentes grupos de alimentos, conocer sus valores en carbohidratos aprender a contarlos por porciones, de verdad, un curso intensivo de educación en diabetes y después practicar todo para que estuviéramos preparados para cuando la dieran de alta.

Aprendizaje constante

Y así salimos y ya en casa el primer mes fue difícil. Después nos aprendimos los valores en carbohidratos, aprendimos a medir la glucosa 7 veces al día y de madrugada, a inyectarse la insulina, a saber que hacer en caso de hipoglucemia, y así hemos seguido aprendiendo. Esta última cita aprendimos a corregir las hiperglucemias (cuando está muy elevada la glucosa). Suministrando más insulina por medio de una operación matemática.

Pero llegamos al quinto mes, casi sexto y dimos positivo en la prueba de Covid-19. Primero empezó Eric, después yo y después Montse. No le deseo a nadie esta enfermedad. No abundó en el tema porque ya todos conocemos los síntomas y consecuencias.

A pesar de todo esto le doy gracias a Dios porque tenemos la capacidad para poder aprender y seguir aprendiendo acerca de la condición de mi hija, tuvimos los medios para estar en un hospital con una atención excelente, los mejores doctores, los recursos para el tratamiento que requiere y lo más importante mi hija está viva.

ESCRITO POR Vanessa Miriam Flores Cruz, PUBLICADO 08/19/20, UPDATED 08/20/20

Vanessa Miriam Flores Cruz, soy arquitecta de profesión, estoy casada con Eric García desde hace 16 años, soy madre de 2 hijas Montse de 13 años y Regina de 5 años.