6 formas para asegurarte de que tu próxima meta sea un ÉXITO

9/13/18
ESCRITO POR: Ben Tzeel

¡Felicidades! Has decidido establecer una meta. Esta podría ser la forma:

Algo o alguien proporcionó una fuente de motivación. Podría ser una conversación que tuviste con un amigo. Podría ser una situación que te haya hartado y quieres un cambio. Podría ser el Año Nuevo.

Podría ser un video de Youtube.

 El problema es que todos queremos conquistar el mundo cada vez que establecemos una meta.

Has escuchado lo que generalmente se dice sobre las metas: “¡Hazlo con todo o vete a casa!” o “¡Apunta hasta las estrellas!”, y esta vez estás más motivado, así que trata de escribirlo en un papel, ponlo donde lo veas todos los días y contarlo a diez personas de tu círculo social acerca de ellos.

Pasan tres meses y alguien te pregunta sobre tu progreso.

“¿Qué progreso?” dices, confundido. “Oh, te refieres a mi meta. Bueno, uh, ummm…”

¿La lograste? En una palabra, no.

Ese ciclo puede sentirse como una rueda de hámster en la que estás atrapado perpetuamente. El éxito parece tan cercano… pero muy lejano a la vez. 

Elige una meta REALISTA con un tiempo o meta adecuado.

Esto parece venir del sentido común; sin embargo, muchas personas lo pasan por alto. No vas a tener abdominales marcados en dos semanas. No vas a correr una milla en 5 minutos después de un mes (diablos, yo nunca he corrido una sola en ese tiempo). Las elecciones de alimentos que hagas y las habilidades culinarias que aún pueden necesitar algo de trabajo después de 6 meses.

ESO ESTÁ BIEN. Sí, quieres soñar en grande, tienes metas grandes.

Pero el objetivo de establecer objetivos es determinar el punto final y el marco de tiempo para que puedas formar un plan para llegar allí.

El tiempo agrega un sentido de urgencia, por lo que no solo piensas: “Oh, voy a trabajar en (completa el espacio en blanco) mañana” para posponer tus esfuerzos constantemente.

Rinde cuentas

 ¿Esos métodos enumerados arriba sobre escribirlo y contarlo a tus amigos, hay una razón por la que existen: RENDIR CUENTAS.

Si alguien te pregunta constantemente por tus objetivos o ves un recordatorio en tu espejo todos los días, es mucho más difícil olvidarte de eso, ¿no lo crees?

Algunas personas bloquean el tiempo libre en su calendario para trabajar en su meta cada semana. Otras lo anuncian en las redes sociales o se unen a un grupo de personas con una meta similar para ayudar a motivarlas.

Cualquiera que sea el método que mejor funcione para ti, ¡búscalo y utilízalo!

Establece objetivos más pequeños en el camino

No puedo enfatizar esto lo suficiente. Imagina que tú y tu mejor amigo van a manejar desde Detroit hasta San Diego. Son más de 2,000 millas.

Eso se siente como una eternidad, pero decides dividirlo en segmentos más pequeños. Por ejemplo, tal vez cambian turnos de conducir en Chicago, Omaha, Denver y Las Vegas. De repente parece más razonable ya que solo tienes que pensar en conducir al siguiente lugar establecido en lugar de las 2,000 millas.

¡Lo mismo se aplica a las metas!

Establece esos cambios más pequeñas en el camino. ¿Quieres comenzar a comer mejor? Tal vez primero podrías agregar un vegetal en el almuerzo y la cena todos los días durante una semana. ¿Deseas ir constantemente al gimnasio cinco días a la semana? Comienza con dos días por semana. 

Al hacer que las metas sean más pequeñas y más manejables, te preparas para un éxito INMINENTE. Cinco días en el gimnasio pueden parecer mucho cuando recién comienzas, pero sabes que puedes hacerlo dos veces. Lograr estos objetivos más pequeños aumenta el impulso, por lo que cuando agregas tus éxitos (es decir, agregas el día tres), no parece ser tan difícil. Es casi una GARANTÍA para el éxito… siempre que:

Toma cartas en el asunto

En palabras del rapero Kevin Gates, “Una visión sin acción es simplemente un sueño”.

Si no sacas nada más de esta publicación, por favor reconoce que si no tomas medidas, NADA VA A CAMBIAR.

Los hábitos no se formarán. Los comportamientos no se transformarán. ¿La motivación para tu meta? Probablemente caerá como una roca ya que nada estará cambiando del estado actual.

Pedir un deseo a una estrella no hace que un sueño se haga realidad. La acción lo hace.

¿Tu meta te asusta un poco? ¿Te saca de tu zona de confort?

¡Eso es genial! Este objetivo te está ayudando a crecer, y si nunca tomas medidas al respecto, nunca vas a dar esos pasos para lograrlo. Terminarás justo donde comenzaste, razón por la cual muchas personas renuncian a las resoluciones de Año nuevo u otras metas que establecen.

Al tomar medidas en los pasos más pequeños y manejables, estarás formando hábitos y estableciendo constancia. Una vez que están arraigados (y toma entre veinte y sesenta días, dependiendo de a quién se lo preguntes), comienzas a volverte dedicado e imparable.

No permitas que te abrume 

Sí, puede ser un poco incómodo o extraño hacer algo nuevo o algo que no has hecho en mucho tiempo. Tal vez realmente no te gusta el brócoli que empacaste para tu almuerzo.

Tal vez el gimnasio es una jungla aterradora para ti y no sabes cómo diseñar una sesión de ejercicios. Como lo dije antes, es SÚPER fácil dejar que la pequeña voz en tu cabeza te diga, “Oye, esto es aterrador. Todos te están mirando.

¿Qué pasa si tropiezas o lo estropeas? ¡HUYE!” Despide a esa voz en tu cabeza. Sácala de la nómina. No te está ayudando a lograr nada. Habrá días difíciles, especialmente al principio, donde falta la motivación. Podrías incluso querer abandonar la meta. Estos días les pasa a TODOS, incluso a mí.

Piensa en cualquier persona exitosa que conozcas. A ella también le ha pasado. ¿Cuál es la diferencia entre los exitosos y los que fallan? QUE REBOTAN. ¿No fuiste un día al gimnasio? Ve al día siguiente. ¿Se te olvida una porción de vegetales algún día? Prepara la comida con anticipación para que te sea más fácil.

Elimina la mentalidad de blanco y negro, todo o nada. El hecho que te tropieces en el camino no significa que seas un fracaso. Levántate y sigue adelante.

Disfruta el proceso 

Es como esas cursis listas de reglas que lees en la escuela primaria donde la última es: “¡Diviértete!”.

Excepto que tus profesores quizás tenían la actitud correcta… Tienes que DISFRUTAR el recorrido, con los altibajos incluidos.

Eso es lo que hace que el resultado sea mucho más satisfactorio. Has soportado tanto, has trabajado tanto para establecer un hábito, y ahora puedes estar orgulloso de lo que has hecho. ¡Así que celebra tus victorias!

¿Lograste un objetivo o una meta? Recompénsate. Hasta puedes pensar en agregar una pequeña recompensa en cada objetivo y una grande cuando llegues al destino final. Podría agregarle un toque a tu motivación. Roma no fue construida en un día, y tus hábitos tampoco.

Sin embargo, un esfuerzo constante junto con metas realistas te coloca en el camino hacia un éxito mayor de lo que te hayas imaginado.


Lee más sobre Ejercicio y Diabetes 

Ben Tzeel

Ben Tzeel es Especialista Certificado en Fuerza y Acondicionamiento (CSCS, por sus siglas en inglés) de la Asociación Nacional de Fuerza y Acondicionamiento. Actualmente cursa sus estudios universitarios en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill y está por concluir sus estudios de posgrado en Nutrición para convertirse en Nutriólogo Certificado. Ben ha vivido con diabetes tipo 1 desde 1999. Es modelo de fitness y escribe sobre ejercicio y nutrición en muchos sitios web incluyendo Diabetes Strong donde es Editor de Fitness. Puedes ponerte en contacto con él a través de ben@diabetesstrong.com o en Instagram @manoftzeel.