Altos y Bajos de Glucosa (Azúcar) en Sangre: Presionando el Botón de Reinicio del Enfoque Mental


 

Como personas con diabetes tipo 1, sufrimos las frustraciones diarias de los niveles altos y bajos de glucosa (azúcar) en sangre. Luchamos todos los días. La lucha parece incesante y, a veces, surge la frustración. ¿Qué podemos hacer al respecto?

La dosificación de insulina para los alimentos es complicada

Miremos esta escena tan típica y conocida: salimos a cenar para celebrar un evento agradable: un cumpleaños, un aniversario o un logro. Como estamos de celebración, nos dejamos llevar y pedimos la cena completa. El plato principal es pollo, filete o pescado. Consideramos estas proteínas amigables con la glucosa (azúcar) en sangre. No es gran cosa. Pero el plato principal viene con puré de papas… ¡mmm! ¡Y no te olvides de las espinacas a la crema! De postre, ¡no podemos evitar pedir la tarta de chocolate! Oh, espera, ¿no comimos también esos panecillos recién horneados antes de la cena?

No es necesario explicar el resultado potencial: cifras increíblemente altas a pesar de la insulina que nos administramos pensando que cubriríamos los carbohidratos. Luego aplicamos las inevitables unidades adicionales para “perseguir” el nivel alto de glucosa (azúcar). Luego, más insulina a medida que se acerca la medianoche y debemos irnos a dormir. Luego, los niveles bajos en medio de la noche que nos hacen correr por jugo de manzana o uvas o lo que sea que usemos cuando tocamos fondo. (Y tal vez nos comemos todo lo que tenemos a la vista).

A la mañana siguiente, nos preguntamos : “¿Por qué lo hice tan mal?”

No seas muy duro contigo mismo

Controlamos lo que comemos. Para muchos de nosotros, el azúcar simplemente sabe bien, ¡y no es “malo” incluir azúcar u otras opciones con muchos carbohidratos como parte de tu dieta equilibrada y sostenible! Por lo que no debemos ser demasiado duros con nosotros mismos. 

Estás tratando de manejar algo que se supone que tu cuerpo debe manejar por sí solo en respuesta a una mezcla de diferentes variables, incluyendo las grasas, las proteínas y, por supuesto, los carbohidratos. Es perfectamente comprensible que nos molesten esos obstinados niveles altos y nos administremos demasiada insulina para bajarlos. ¡Sí, a veces expreso rabia con la insulina!

Criaturas de costumbres

Cada uno de nosotros tiene una forma de manejar los niveles altos y bajos. No hay dos personas con diabetes que manejen las fluctuaciones de glucosa (azúcar) de la misma manera. Cada uno tiene un enfoque diferente.

Con frecuencia estamos programados de esa manera. ¿Te has preguntado: tu enfoque está funcionando bien para ti?

Hemos desarrollado una estrategia, una rutina, para corregir los niveles altos y bajos. Hemos estado haciéndolo durante tanto tiempo que seguimos haciéndolo.

¿Por qué?

Si dejamos de lado nuestra diabetes y consideramos la condición humana, ¿qué es lo que todos tenemos en común?

Respuesta: Nos acostumbramos a la rutina.

¿Qué es una rutina? Busqué en el diccionario una buena definición y la mejor y más simple fue esta: “… no haber cambiado lo que haces o cómo lo haces por mucho tiempo.” 

No hay nada nuevo en este concepto. Los humanos somos simplemente criaturas de hábito. Empezamos a hacer algo y seguimos haciéndolo. Seguimos por el mismo camino aunque los resultados no siempre sean los que queremos.

La diabetes y la importancia del cambio

Muchos de nosotros hemos estado lidiando con la diabetes tipo 1 durante tanto tiempo que simplemente hacemos las mismas cosas una y otra vez.

Los patrones son buenos cuando funcionan. Pero ¿qué sucede cuando no es así? Cuando ya hemos tenido suficientes resultados negativos, debemos echar un segundo vistazo a las cosas que hacemos por costumbre.

Un autor llamó a esta comprensión “un golpe en la cabeza” (“a whack on the side of the head”). Me refiero al libro más vendido con ese título publicado a principios de los 80.

¿Has tenido un GOLPE en la cabeza con respecto a la manera de manejar la diabetes tipo 1? ¿Has recibido una llamada de atención? Yo sí, y me hizo pensar que tal vez es hora de presionar el botón de reinicio.

Presionando el botón de reinicio

Cuando finalmente nos damos cuenta de que lo que hacemos no está funcionando, debemos desandar el camino y crear lo que los filósofos llaman “tabula rasa”. Tenemos que imaginar que estamos comenzando de nuevo, sin saber nada y dejar de aceptar las suposiciones que hemos hecho.

¿Por qué es importante hacerlo? Porque cambiamos todos los días, semanas, meses y años a medida que lidiamos con la diabetes tipo 1. Lo que podría haber funcionado una vez no funciona ahora. (¿O tal vez nunca funcionó?)

Tal vez ya no se apliquen las antiguas relaciones insulina-carbohidratos. ¿Quizás nuestra relación con la comida es una lucha diaria? Quizás la insulina que nos administramos para las comidas deba aplicarse 20 minutos antes o 10 minutos después. Quizás debemos moderar nuestras reacciones a los niveles bajos o altos.

Sobre todo, tal vez sea hora de CAMBIAR.

¿Tengo hábitos arraigados?

Cada uno de nosotros tendrá una respuesta diferente a esta pregunta. Admito ser una criatura de hábitos. Confío en mis enfoques anteriores sobre la diabetes, incluso cuando no me hacen bien.

Desafortunadamente, no estoy solo. Un amigo mío dijo una vez: “Nadie me va a decir cómo manejar mi diabetes”. ¿Te ha dicho esto una persona con diabetes? ¿A veces piensas así?

Siendo honesto, estoy bastante arraigado en un patrón en gran parte de mi vida. Disfruto de la seguridad de saber que hay una estructura confiable en todo lo que hago. Me siento más cómodo con los comportamientos repetitivos: despertarme a la misma hora, comer casi lo mismo, hacer lo que hago todos los días, hacerme amigo de quien me hago amigo, etc.

Entonces, ¿por qué el manejo de mi diabetes debe ser diferente?

La voluntad de aprender

Con demasiada frecuencia, las personas con diabetes tipo 1 no estamos abiertas a nuevos aprendizajes.

Todo aprendizaje comienza con humildad: requiere que seamos menos arrogantes, menos seguros de que estamos haciendo lo correcto, menos seguros de que lo que hemos hecho en el pasado es bueno para el futuro.

Si estás leyendo esto, es posible que estés abierto a buscar nuevas respuestas, nuevos hábitos y nuevos enfoques. Quiero estar abierto a nuevos conocimientos para poder manejar mejor la diabetes.

Es posible que sea el momento de salir de la rutina. Es posible que sea el momento de cuestionar nuestras suposiciones sobre cómo tratamos la diabetes.

Si lo hacemos, podemos despertar renovados una mañana y decir: “Hoy es el primer día del resto de mi nueva vida con diabetes”.

Les deseo la mejor de las suertes en este reinicio de enfoque a todos mis compañeros que viven con diabetes tipo 1.

ESCRITO POR David Bernstein, PUBLICADO 06/13/22, UPDATED 06/13/22

David Bernstein fue diagnosticado con diabetes tipo 1 a los 68 años, después de haber sido diagnosticado erróneamente con diabetes tipo 2 a los 65. Tiene un doctorado en lenguaje y literatura francesa y fue profesor en el sistema estatal de Oregón antes de dedicarse a la enseñanza en el bachillerato, lo que se convirtió en su verdadera pasión. Hoy dedica su tiempo a la música, al arte y al cine. Ha estado casado durante 52 años. Tiene dos hijos y tres nietos. La diabetes tipo 1 ha sido parte de su vida durante más de 10 años. David hace todo lo posible por disfrutar cada día y nunca dejar que la enfermedad controle su vida: ¡el vaso siempre está medio lleno!