Los Niveles Bajos de Glucosa (Azúcar) en Sangre y la Ansiedad al Regresar a la Ajetreada Rutina


 

Nota del editor: este contenido fue posible gracias al apoyo de Zealand Pharma, creadores de Zegalogue®.

Muchos de nosotros estamos volviendo a la rutina de la vida “normal” después de un año de distanciamiento social, cuarentena y trabajar todo el día desde casa. Si bien todavía estamos conscientes de la pandemia en curso, y usamos mascarillas en lugares públicos cerrados, los empleados son bienvenidos de regreso a la oficina, la escuela está en funcionamiento, los gimnasios están abiertos y la mayoría de los restaurantes están volviendo a servir en el interior.

Por supuesto, un gran cambio en tu rutina diaria también puede alterar mucho el manejo de tu diabetes y provocar niveles bajos de azúcar en sangre, montañas rusas de glucosa (azúcar) en sangre y ansiedad y estrés más generales. A continuación, compartimos algunos consejos y trucos para ayudarte a manejar la ansiedad de “volver a la vida normal”.

Conceptos básicos sobre los niveles bajos de glucosa (azúcar) en sangre

Primero, aprende los conceptos básicos sobre los niveles bajos de azúcar en sangre para que puedas aprender la mejor manera de evitarlos. El nivel bajo de azúcar en sangre (hipoglucemia) es un nivel de azúcar en sangre por debajo de 70 mg/dL. Es posible que algunas personas no se sientan bien ni seguras con un nivel por debajo de 80 mg/dL. Tu rango objetivo debe personalizarse con el apoyo de tu equipo de atención médica.

Los niveles bajos de azúcar en sangre pueden ser causados ​​por:

  • demasiada insulina para una comida;
  • demasiada insulina en el torrente sanguíneo durante la actividad física;
  • demasiada insulina de fondo, basal o de acción prolongada;
  • saltarte las comidas.

Los síntomas comunes de niveles bajos de azúcar en sangre incluyen:

  • aturdimiento o mareos
  • sudoración
  • ansiedad o latido del corazón rápido
  • hambre
  • irritabilidad o ira
  • dificultad para concentrarte o hablar
  • y más

Aquí, hablaremos sobre algunas formas de prevenir o manejar de manera segura los niveles bajos de azúcar en sangre mientras regresas a tu ajetreada rutina.

Reducir tu ansiedad por los niveles bajos de glucosa (azúcar) en sangre

¡Consigue un tratamiento de emergencia con glucagón y cuéntales a tus amigos, familiares y compañeros de trabajo!

La posibilidad potencialmente más aterradora es un nivel bajo de azúcar en sangre, por lo que es importante ocuparte de él y prepararte con glucagón de emergencia lo antes posible. Los niveles bajos de azúcar en sangre graves son niveles bajos que te dejan incapacitado para comer o tomar algo, y potencialmente causan pérdida del conocimiento o convulsiones. Hoy en día, hay un puñado de opciones de tratamiento de emergencia con glucagón para los niveles bajos de azúcar en sangre.

El glucagón de emergencia es fundamental para tratar los niveles bajos de azúcar en sangre graves. Funciona diciéndole a tu hígado que libere su glucosa almacenada, elevando rápidamente el nivel de azúcar en sangre a un nivel seguro. Si bien los kits de tratamiento con glucagón más antiguos eran complicados y confusos, las versiones más nuevas facilitan enormemente la intervención de tus amigos, familiares o compañeros de trabajo cuando experimentas un nivel bajo de azúcar en sangre.

Estos kits de glucagón más nuevos pueden autoinyectarse o administrarse por vía nasal (a través de la nariz), lo que lo convierte en un proceso fácil de un solo paso durante un evento probablemente estresante y aterrador. Tómate un tiempo para enseñarles a las personas en tu vida cuándo podrías necesitar que te apliquen glucagón de emergencia y cómo usarlo. Si no tienes un glucagón de emergencia, ¡pídele a tu médico una receta lo antes posible!

Habla con un asesor o un psicólogo en diabetes.

La ansiedad no es una broma, especialmente cuando se trata de la diabetes y los niveles bajos de azúcar en sangre. Vivir con diabetes es estresante, incluso si estás logrando tus objetivos, requiere atención, energía y preocupación constantes. De hecho, la ansiedad es extremadamente común en aquellos de nosotros con diabetes, ya sea que hayamos vivido con ella durante un año o 20.

Aprender a manejar y encargarte de tu propia ansiedad relacionada con la diabetes no es algo que tengas que hacer solo. Trabajar con un psicólogo o un coach de diabetes que conozca la vida real con diabetes puede ayudarte no solo a manejar y reducir tu ansiedad, sino que también puede ayudarte a aprender nuevas estrategias para enfrentar el estrés general de vivir con diabetes y los muchos retos que puede crear en el día a día. Recomendamos a Lauren Bongiorno, Allison Nimlos, licenciada en terapia matrimonial y familiar asociada, Mark Heyman Ph.D. y su podcast “The Diabetes Psychologist“.

Consigue un buen suministro de los carbohidratos de acción rápida adecuados.

Los carbohidratos de acción rápida son alimentos o bebidas que no contienen grasas ni proteínas, lo que facilita que tu sistema digestivo los convierta en glucosa y aumente el nivel de azúcar en sangre. La mayoría de los niveles bajos de azúcar en sangre requieren de 10 a 20 gramos de carbohidratos de acción rápida para volver a un nivel seguro unos 15 minutos después de consumirlos. Si bien una banana sin duda podría elevar tu nivel de azúcar en sangre durante un nivel bajo, no es fácil de medir, almacenar ni mantener en almacenamiento para varios niveles bajos.

Cuando elijas carbohidratos de acción rápida para los niveles bajos, cosas como las tabletas de glucosa, las gominolas, los Smarties, los Pixie Stix, los Skittles y las gomitas generalmente se pueden almacenar en lugares fríos o calientes, pueden tratar varios niveles bajos antes de que debas reponer el suministro y el conteo de carbohidratos se puede medir fácilmente para que no trates en exceso el nivel bajo. Estas cosas también son pequeñas en tamaño físico, lo que facilita su almacenamiento. Puedes comprar cantidades a granel y dividirlas en bolsas o comprar paquetes de una sola porción, lo que hace que sea fácil colocarlos en una variedad de lugares. (¡Las cajas de jugo pequeñas también pueden funcionar bien en lugares de almacenamiento con temperatura controlada!)

Guarda los carbohidratos de acción rápida en todos los lugares correctos.

Tu escritorio, el automóvil, la mochila, el bolso, la mesita de noche, el bolsillo del abrigo, el automóvil de tu compañero, la bolsa de gimnasia… ¡y así sucesivamente! Almacena un poco de glucosa en todos los lugares donde puedas experimentar niveles bajos de azúcar en sangre. ¡No puedes estar demasiado preparado para un nivel bajo! Asegúrate de que los carbohidratos de acción rápida que almacenas no se pudran, se derritan ni se congelen fácilmente. (No hay nada menos delicioso que una caja de jugo caliente y mohosa).

Habla con tu médico sobre cómo ajustar tus dosis de insulina.

Si tu rutina en casa era menos o más activa que tu rutina en la oficina, podrías hablar con tu médico sobre cómo ajustar tus dosis de insulina. Por ejemplo, trabajar desde casa puede significar que puedes pasear a tu perro a la mitad del día, lo que podría haber provocado una reducción en tus dosis de insulina durante el día. Si estás de regreso en una oficina y posiblemente estés sentado más tiempo, es posible que requieras un refuerzo en tus dosis de insulina. Para algunos, trabajar desde casa podría significar comer más refrigerios (ya que la cocina está a solo 3 metros de distancia) o comer de manera más saludable (ya que no conduces por lugares de comida rápida ni restaurantes). Cualquiera que sea el cambio, también podría requerir un cambio en tus dosis de insulina.

Crea algo de coherencia en tu día y deja que tu círculo te ayude.

Si bien vivir con diabetes sin duda no debe significar que tengas que seguir un horario reglamentado todos los días, crear un poco de consistencia puede ayudar mucho. Por ejemplo, comer más o menos lo mismo para el desayuno o la misma combinación de macronutrientes (grasas, carbohidratos, proteínas) para el desayuno puede hacer que sea más fácil mantener los niveles de azúcar en sangre en el rango objetivo durante la primera mitad del día. No temas explicarle a tu jefe que debes almorzar a la misma hora todos los días o pedirle a tu familia que te ayude a ajustar ciertos aspectos de tu régimen para la diabetes. Si conviertes al menos una comida en una pequeña rutina, puedes reducir la cantidad de energía mental que tienes que dedicar a tu nivel de azúcar en sangre durante una buena parte de la jornada laboral.

Los niveles bajos de azúcar en sangre son una parte tediosa, estresante y, a veces, muy aterradora de vivir con diabetes. Cuanto más podamos preparar y ajustar las cosas para evitar los niveles bajos por completo, ¡más seguros estaremos!

 

ESCRITO POR Ginger Vieira , PUBLICADO 09/07/21, UPDATED 09/13/21

Ginger Vieira es una autora y escritora que vive con diabetes Tipo 1, enfermedad celíaca, fibromialgia e hipotiroidismo. Es autora de una variedad de libros, incluidos "When I Go Low" (Cuando tengo un nivel bajo) (para niños), "Pregnancy with Type 1 Diabetes" (El embarazo con diabetes Tipo 1) y "Dealing with Diabetes Burnout" (Lidiando con el síndrome de burnout por la diabetes). Ginger también ha escrito para Diabetes Mine, Healthline, T1D Exchange, Diabetes Strong y más. En su tiempo libre le gusta saltar la cuerda, andar en monopatín con sus hijas o caminar con su chico guapo y su perro.