APRENDIENDO A VIVIR CON EL MIEDO, LA DIABETES TIPO 1 Y LOS TRATAMIENTOS DE FERTILIZACIÓN

12/14/15
ESCRITO POR: KATIE SOLOVEY

 

Nota del editor: Este es el segundo artículo en la serie de Katie, “Mi batalla con la fertilización In Vitro”.

El miedo a lo desconocido siempre ha jugado un papel en mi vida. He luchado con la ansiedad desde que puedo recordar. Puedes colocarme en una habitación vacía y te diré 1,001 cosas que podrían salir mal. Mi travesía con la diabetes tipo 1 y ahora la infertilidad solo han exacerbado este miedo.

Cuando fui diagnosticada por primera vez hace casi cinco años, fui enviada a casa desde el hospital con un montón de medicamentos, un paquete de información y me dijeron que observara cuántos carbohidratos comía, junto con una  lista de complicaciones si no lo hacía. ¿Disculpe, qué? ¿Se supone que ahora haga qué? En un instante, mi mundo se había puesto de cabeza. Recuerdo perfectamente mi primera semana después de haber sido diagnosticada y una llamada telefónica con unas cuantas lágrimas, a mi madre mientras estaba en el supermercado, “¿Mamá, todo tiene carbohidratos, qué hago?”

La vida con diabetes tipo 1 ahora no es tan abrumadora, pero el miedo permanece. Cada vez que mi Dexcom (monitor continuo de glucosa) suena con una alarma de un nivel alto de azúcar en la sangre, es difícil para mí no imaginarme el daño que se le está haciendo a mi cuerpo. Y mientras estamos bajo el tratamiento de fertilización In Vitro, me preocupo por que cada nivel alto o bajo de azúcar en la sangre puede afectar mis posibilidades de convertirme en mamá.

El miedo asoma su fea cabeza y me recuerda que existe una posibilidad (a pesar de mantener mi hemoglobina A1c baja y controlar mis niveles de azúcar en la sangre) de que todavía tenga que lidiar con complicaciones posteriormente en mi vida.

Y existe un riesgo de que a pesar de las citas de monitoreo diario y las inyecciones hormonales, mi tratamiento de fertilización in vitro no funcione. Estoy tratando de usar este miedo para motivarme a mí misma, pero a veces es simplemente paralizante.

¿Así que qué hago? Bueno, para ser honesta, algunas veces pongo mala cara, lloro, grito y repito, pero más a menudo, abordo cada día como un nuevo inicio. Si mi azúcar en la sangre estaba actuando como una montaña rusa fuera de control el día de ayer, entonces no hay nada que yo pueda hacer. Pero hoy, puedo tratar de hacerlo mejor. Si este ciclo de fertilización in vitro no funcionó, entonces siempre hay una próxima vez, o una próxima después de esa.

Mi esposo se ha portado increíble a lo largo de esta experiencia con infertilidad y en mi vida, viviendo con diabetes tipo 1. Él enfatiza que necesito dejar de enfocarme en por qué no funcionará,  y en vez de eso, enfocarme en por qué sí funcionará. Algunas veces, es más fácil decirlo que hacerlo, pero él me impulsa a permanecer positiva. Y quién sabe, tal vez toda esta preocupación será por nada y en unos años a partir de ahora estaremos viviendo con una cura y un bebé o dos.

Consejos para sobrevivir a la diabetes tipo 1 y los tratamientos de fertilidad

  • Toma un día a la vez.
  • Enfócate en por qué funcionará de la mejor manera.
  • Rodéate con familia que te apoye, amigos, profesionales médicos y que no te importe recibir correos de ellos en medio de la noche.
  • Tómalo con calma, estás haciendo lo mejor que puedes.

Lee la parte I: La FIV y la diabetes tipo 1 – empieza un nuevo viaje.

KATIE SOLOVEY

Katie fue diagnosticada con diabetes tipo 1 en 2011 a la edad de 25 años. Actualmente está recién casada y vive justo afuera de Washington D.C. en donde trabaja en una agencia de relaciones públicas. Ella hace lo mejor por abordar la vida con un sentido del humor y encuentra felicidad en su familia, amigos, reality shows malos y una línea estable con su Dexcom (monitor continuo de glucosa). Aunque ella anhela los días cuando podía comer sin contar los carbohidratos y las unidades de insulina, ella cree que vivir con diabetes tipo 1 la ha hecho una persona más fuerte y preparada para tomar cualquier reto que se le presente.