CAD: Creando conciencia para salvar vidas

8/25/16
ESCRITO POR: Sarah Lucas

Recientemente ha habido una cantidad innumerable de historias de niños estadounidenses que han perdido la batalla contra una enfermedad que ni padres ni doctores sabían que habían desarrollado. Los síntomas fueron confundidos con los de una gripe o faringitis estreptocócica, pero con el tiempo se descubrió la verdadera naturaleza de la enfermedad.  Sus cuerpos, sin la habilidad de producir insulina, habían comenzado a quemar grasa en busca de energía. Las moléculas resultantes, cetonas se acumulaban y envenenan sus cuerpos, convirtiéndose en una cetoacidosis diabética o CAD.  Para niños como Kycie Jai Terry (5), David M Brown II (4) y Angela Elizabeth Robinson  (11) quienes presentaron un nivel de azúcar en la sangre de 1600 al momento del diagnóstico; y muchos otros que nunca tuvieron la oportunidad de “vivir más allá”.  El diagnóstico de diabetes Tipo 1 llegó demasiado tarde y sus vidas se apagaron a temprana edad.


Se estima que en los Estados Unidos un 41% de los niños con diabetes Tipo 1 fueron diagnosticados con CAD. Porcentaje que varía alrededor del mundo, desde un 12% hasta un increíble 80%. CAD es la causa principal de mortalidad de la diabetes en población infantil. Esto es absoluta e inequívocamente inaceptable. En realidad, la vida es impredecible y todos los días alrededor del mundo alguien recibe un diagnóstico que cambia su realidad en un instante.

La tragedia inaceptable que con diabetes Tipo 1 existe una manera segura, no invasiva y de bajo costo (en promedio 24¢) para salvaguardar vidas y proteger futuros. Un simple análisis de orina o un pinchazo en el dedo para obtener un gota de sangre es todo lo que se necesita, pero primero, las personas deben reconocer los signos de alerta y realizarse la prueba. Cuando mi hija Mary fue diagnosticada, tuve miedo por ella y por nuestra familia,  pero el diagnóstico significaba que íbamos a poder conseguirle tratamiento, significaba que ella regresaba del hospital a la casa y que íbamos a tener que adaptarnos, continuar y vivir.

A pesar de que el diagnóstico de diabetes Tipo 1 significa que habrá una dependencia de por vida a la insulina, monitoreo constante e incremento del riesgo de complicaciones a largo plazo, las personas con diabetes Tipo 1 pueden superarse y vivir después del diagnóstico. La única manera de asegurar el éxito con este tipo de diabetes es que la población mundial tome nota de los signos de advertencia; que los padres y pacientes exijan revisiones regulares y que los profesionales  al momento de evaluar a los pacientes  vayan un paso adelante para asegurarse de que los síntomas no enmascaran algo más grande.

Todos debemos asumir la responsabilidad de compartir lo que sabemos, de hacer circular la información de todas las maneras posibles. Hay pocas personas tan valientes y apasionadas como los padres de un niño con diabetes Tipo 1 y cuando se estimulan, ejercen una gran cantidad de poder.  Invierte 60 segundos de tu tiempo para compartir la información ya que no sabes a quién podrías salvarle la vida.  Nadie, especialmente un niño, debería morir porque no prestamos suficiente atención.

Sarah Lucas

Mary, la hija de Sarah fue diagnosticada con diabetes tipo 1 en 1988, a la edad de 7 años. Como organizadora de eventos, escritora, experta en moda y con pasión por la filantropía, en los últimos 15 años, Sarah Lucas ha recolectado más de $10 millones para obras de caridad para la diabetes tipo 1. Además de ser cofundadora, Sarah también será directora ejecutiva de “Beyond type 1”. Cuando no está luchando para hacer que el mundo sea un lugar mejor se le encuentra rodeada de su familia, compartiendo tiempo con amigos, explorando el mundo y con frecuencia en su bicicleta.