Reír Sobre Diabetes. Cuándo Sí, Cuándo No.


 

En las circunstancias adecuadas, la risa fomenta de forma abrumadora los “sentimientos cálidos y difusos”, potencia la función cardiovascular y refuerza la inmunidad y la función endocrina, de acuerdo con Lynne A. Barker, de la Universidad Sheffield Hallam. La risa, enfatiza la especialista, tiene beneficios que resultan en alivio del estrés y la tensión. 

Las investigaciones sugieren que reír puede disminuir la ansiedad y mejorar el estado de ánimo al tener impacto en los niveles de serotonina del cerebro de forma similar a un antidepresivo. “La risa nerviosa podría ser simplemente un intento involuntario e instantáneo de alivio autoprescrito” leímos en una de nuestras fuentes de consulta. 

De acuerdo  Martina Maroevich, Educadora en Diabetes y Licenciada en Nutrición además de eliminar el estrés y las tensiones, la risa puede también aliviar dolores.  Incluir una dosis de humor y risa, nos dice la especialista, se asocia con resultados anímicos muy buenos, y se sabe que mejorando el estado de ánimo se produce una mayor motivación para el autocuidado.  

En este artículo estamos emprendiendo una tarea nunca antes realizada y por tanto inédita: Conjugar una compilación sobre los beneficios de la risa para la salud, y llevarlos al campo de las personas que viven con diabetes. Pero no sólo eso: También veremos otro lado, el de los chistes y bromas que, voluntaria o involuntariamente, incomodan a algunas personas que viven con diabetes, y a su entorno. ¿Ignorancia? ¿Falta de ponerse en el lugar del otro? ¿Costumbre?

Sigamos leyendo para descubrir más.

Reírnos de nosotros mismos 

El humor autodidacta implica ser capaz de reírse de uno mismo y de los absurdos de la vida. A menudo se utiliza como una forma de hacer frente al estrés o a las dificultades y el resultado puede ser ayudarnos a sentir mejor (o menos mal). Reírnos de la vida, es muchas veces una forma de sobrellevar el estrés y las dificultades.

La risa y el humor también pueden constituir un mecanismo de defensa, entendiendo por tal una forma de afrontar situaciones o circunstancias internas o externas que pueden resultarnos duras o poco agradables.Es una forma de combatir el estrés, con el objetivo de hacer el problema más pequeño o inofensivo, ya que el humor ayuda a escapar de realidades que nos resultan difíciles, incómodas o perturbadores.

Por ello en diabetes el humor puede ser una forma de afrontamiento mucho más sana que la negación, ya que “ignorar” que vivimos con diabetes como “coping mechanism” o mecanismo de supervivencia, puede conducir a la producción de complicaciones inmediatas (agudas, como hipoglucemia o hiperglucemia) y a adelantar o producir la aparición de complicaciones de la diabetes de las que se consideran a largo plazo, como la retinopatía, nefropatía o la neuropatía diabética.

Tocar con respeto el mundo del otro

Asimismo, que una persona se tome su diabetes con humor no concede automáticamente “pase libre” para realizar bromas sobre la misma. El tacto y la empatía son una vez más clave en este aspecto.

Al igual que con cuestiones o religión, existen grupos que se sienten cómodos haciendose chistes entre ellos, pero el mismo chiste proviniente de alguien fuera de su comunidad podría percibirse o constituir una agresión. Lo mismo pasa con las personas que vivimos con diabetes, y en este caso no sólo importará que se trate de alguien que también tenga diabetes o esté relacionado con nosotros, sino que exista la confianza con esa persona, en el marco de un ambiente distendido y libre de malas intenciones o doblez.

LA OPINIÓN DE LAS PERSONAS CON DIABETES

Ana Álvarez confiesa que no le gustan las bromas de diabetes. No me gustan las bromas sobre diabetes o cualquier otra enfermedad, me parecen de muy mal gusto.” nos dice. 

“Me parecen ofensivas, es como cuando te hacen chistes con otras situaciones que no son tan “normales”, como cuando hacen bromas con personas con enanismo, personas con discapacidad mental o cualquier cosa que se aparte de la “normalidad esperada”.”

Al preguntarle a Ana si le ha incomodado alguna broma sobre diabetes nos confiesa que en realidad, no ha sido receptor de este tipo de broma.  “Creo que nadie se “anima” a hacermelas, no suelo dar pie. Si alguna vez escucho algo pregunto ¿perdón? ¿qué? ¿de qué estás hablando?  Tampoco me gusta que me digan que soy una “dulce, un caramelito o un bomboncito”.” enfatiza. 

Catherine Mansen por otro lado nos cuenta que las bromas sobre diabetes las hace generalmente ella misma.  “Siempre he hecho bromas acerca de mi diabetes. No me desagradan las bromas sobre diabetes. Todo depende de la intención”.

A ella le molestó cuando le dijeron qye si tenía hijos iban a ser igual de “empalagosos” (demasiada dulzura) que ella, se sintió muy incómoda, porque fue en un contexto de un baby shower y ella ya sabía q no iba a poder tener hijos por las complicaciones. “Fue algo totalmente fuera de contexto”.

Con respecto a la intención, René Buenfil psicólogo experto en diabetes nos dice que “Específicamente cuando hablamos de diabetes creo que hay una diferencia entre reirnos de la diabetes y que se rían de nosotros. Definitivamente puede haber situaciones que pueden ser graciosas alrededor de nuestra diabetes, y que quizá sólo otras personas que viven con diabetes o personas que nos rodean puedan entender”.

Gladys Aimola, de Colombia, piensa que entre personas que vivimos con diabetes sí podemos bromear, en general. Pero que también depende mucho de la persona que se trate y de la relación con la persona. Considera inadecuadas, sin embargo, las bromas crueles, cosas que vayan directo a la persona y no se refieran a las cosas cotidianas que nos pasan, como personas que vivimos con diabetes. Gladys piensa que hay que evitar caer en la burla hacia una persona y comprender su dolor. Otra cosa es reírnos un poco de las situaciones, no graves, que vivimos a diario. 

LA OPINIÓN DE LOS CUIDADORES 

“Muchas veces en muchas ocasiones no me gustan los chistes sobre diabetes, obviamente debemos de ver de parte de quien vienen y con la maldad con la que lo dicen, porque hay muchas personas que a la vez que te dicen el chiste, también hieren y no se dan cuenta que se están burlando de una enfermedad” nos cuenta Mary Crudo, madre de gemelos viviendo con diabetes tipo 1 en Uruguay. 

El chiste que me le ha molestado a Mary es aquél que dice que la “hemoglobina glicosilada y los borrachos siempre dicen la verdad. “Yo no se si es que yo no tengo humor, pero no me gusta mucho. Primero, no me gusta la comparación. Quien vive con diabetes no tiene la oportunidad de no tener la diabetes. La hemoglobina es también, a veces, engañosa.” nos dijo Mary. 

“Creo que lo más importante que tiene que saber la gente es que, antes de decir un chiste, una broma, que muchas veces es humor ácido, tienen que informarse de qué es la enfermedad porque no pueden reírse de algo que quizá nos mata.” de acuerdo con la mamá de los gemelos. 

Por otro lado, Mila Ferrer, madre de Jaime  “Mi dulce Guerrero” nos dice que hay bromas que ciertamente son graciosas “una vez Jaime me dijo que estaba viendo un programa de tele de pastelería y que si lo veía por mucho rato tendría híper. Ese tipo de broma sin malicia, no la encuentro negativa.” relató Mila 

Sin embargo, de acuerdo con Mila, las  bromas de quienes no lo viven y hablan desde la ignorancia, esas que promueven la falsa información y estigma son las que más hieren. “Trabajamos muy fuerte para romper mitos y llevar buena información y una broma o comentario que se haga viral pues tira al suelo nuestro trabajo.” comentó Mila. 

Cuando le preguntamos cómo responde a esas bromas nos confesó que su respuesta depende en muchos casos de quién hace la pregunta y en qué contexto. Ella, nos cuenta, siempre trata de educar y dirigir a las personas hacia fuentes de información fidedignas. Un consejo de Mila es que en ocasiones, aunque estemos enojados vale más la pena ignorar  y dejarlo pasar. A Jaime (su hijo que vive con diabetes tipo 1) le molesta menos que a ella, nos cuenta.

La opinión de las parejas

 

Por otro lado, a Jorge marido de Mariana Gómez, confesó que piensa que a veces para sobrellevar algún tema complicado en la vida es importante encontrarle el lado “chistoso”para hacer la carga menos pesada. 

Jorge y Mariana fueron amigos muchos años antes de decidir formar una vida juntos. Él nos contó que de hecho, no sólo platican sobre las bromas relacionadas con la diabetes sino que ha estado presente en más de una vez donde ella no ha encontrado graciosas las bromas de otros. 

Cuando ella me lo cuenta es chistoso. El único escenario donde no me pareció chistoso fue justo cuando supe que ella vivía con diabetes pues en una comida con amigos alguien vió cómo se sirvió cátsup y dijo “Mariana, te serviste como si fueras diabética”.  Me sentí incómodo porque ella estaba clarmente incómoda. Creo que soy empático y no me gustó.” nos cuenta Jorge. 

Creo que debemos ser capaces de decir cuando algo nos incomoda y decir algo como “oye, no me parece chistoso porque es un tema más complejo, te pediría que no hicieras un chiste de eso”, enfatizó Jorge. 

A Lidia, esposa de Lucy Amato no le parece que la diabetes sea tema para chistes. “De ninguna manera me parece que ninguna enfermedad crónica puede ser tema para chistes, ahora sí creo en los comentarios graciosos hechos con afecto, y me hacen reír como cualquier otro chiste.  No me parece que ninguna enfermedad debería frivolizar con chistes de mal gusto.” respondió Lidia cuando nos acercamos con estas preguntas. 

“Primero, debemos trabajar para ubiar a esa persona con mucha educación para no estar a su misma altura, y después tratar de informarlo brevemente. Es una condición muy difícil y el que no está en los zapatos de la persona no puede ni siquiera opinar, y mucho menos, hacer un chiste desafortunado.” respondió Lidia. 

La opinión de nuestros profesionales sanitarios

De acuerdo con René Buenfil, reirnos en general tiene muchos beneficios a nivel biológico a nivel fisico, a nivel de liberación de las hormonas de la felicidad es my importante, tanto a nivel bioquímico como  a nivel de las neurociencias. Existen numerosos beneficios demostrados de la risa.

” Es importante reírnos para tomar mejores decisiones, para no ser tan cerrados ni tener una disciplina que pudiera impactar de forma negativa a nuestra salud. Si tienes una actitud muy buena para la comedia seguramente te reirás mucho de la diabetes pero habrá momentos que ameriten que podamos reírnos y también reirnos de nosotros mismos, pero sin dejar a un lado que hay momentos en los que se merece tener una actitud seria, responsable y tener un buen autocuidado.” de acuerdo con René. 

“Definitivamente la risa, el humor ( voluntario e involuntario) y tomar una actitud a veces ligera y a veces un poco más seria son todos puntos importantes, como tambien es importante tener equilibrio” dice René.

De acuerdo con nuestro amigo especialista, una persona que no se puede reir de su diabetes puede estar pasando por momentos donde no ha terminado de aceptar su condición de vida, quizá esté pasando or el duelo. 

La risa como terapia

“Risoterapia”es una palabra que se refiere a una  técnica que ya era utilizada en la antigüedad, aunque no era formalmente considerada como terapia. En tiempos recientes han aparecido“clubes de la risa”y hasta asociaciones que defienden las bondades de este tratamiento de bajo costo económico.

De acuerdo con Lancheros et al., la terapia de la risa puede ser una herramienta que pueda funcionar muy bien de forma complementaria a otros tratamientos terapéuticos, dados los beneficios explícitos y visibles generados en la salud de las personas. 

Definitivamente, parece acertado como opción de salud holística incorporar la  risa a nuestras vidas, sin limitarnos sólo a ellas, ya que la práctica profesional sanitaria se vería también altamente beneficiada por este aporte. 

Los profesionales de la salud reconocen cada vez más a menudo la importancia de la risa  para neutralizar el estrés, reducir el dolor, estimular el sistema inmunitario y promover el bienestar en ellos mismos y en sus pacientes. No hemos de olvidarnos la importancia de trabajar como equipo, no sólo con nuestros profesionales sanitarios, sino también de manera holística e integral en el cuidado de nuestra condición de vida, la diabetes.

La risa puede ser terapéutica también para el profesional de la salud. Es importante que no nos olvidemos, desde una perspectiva humanista que también es una persona, un ser humano.. En esta época de medicinas basadas en la evidencia, incorporar la risa como parte de la prevención y tratamiento de condiciones de salud, es, en nuestra opinión, una buena idea.

En conclusión, la risa va a mejorar nuestro bienestar físico y mental. Elijamos nuestras bromas y comentarios cautelosamente y  de manera empática, para producir y replicar alegría.

Sabemos que muchos chistes y bromas se realizan sin “mala intención”, y son fruto de una normalización social de “otros tiempos”. Educándonos y visibilizando los puntos más débiles y a trabajar en nuestras sociedades, podremos, juntos, construir un mundo mejor.

Fuentes de consulta 

The Swaddle: A Health, Gender, & Culture Magazine | The Swaddle. https://theswaddle.com/why-do-we-laugh-at-inappropriate-times/

Pediatría Integral. (n.d.).  Fleta, J. La risa: de la patología a los efectos terapéuticos J. Fleta Zaragozano https://cdn.pediatriaintegral.es/wp-content/uploads/2017/10/Pediatria-Integral-XXI-6_WEB.pdf#page=81 

Lancheros EA, Tovar J, Rojas C. Risa y salud: abordajes terapéuticos. Med UNAB. 2011; 14: 69-75.

ESCRITO POR Lucía Feito Allonca de Amato/ Mariana Gómez, PUBLICADO 06/10/22, UPDATED 06/15/22

Mariana es psicóloga y educadora en diabetes. Es la creadora de Dulcesitosparami, uno de los primeros espacios en línea para personas con diabetes tipo 1 en México. Ella fue diagnosticada con diabetes tipo 1 hace más de 30 años. Es mamá de un adolescente.

Lucy vive con diabetes tipo 1 desde hace 30 años, tiene doble nacionalidad española y argentina y es licenciada en Derecho por la Universidad de Oviedo. Es miembro activo de la comunidad en línea de diabetes, tema en el que se actualiza constantemente, y actualmente está cursando un Máster y una Licenciatura en Psicología. También es paciente experta en enfermedades crónicas cardio-metabólicas por la Universidad Rey Juan Carlos y activista por los derechos del colectivo LGBTQ+.