La Mujer y el Ejercicio: Es Complicado


 

La cobertura de las Sesiones Científicas de la ADA es proporcionada por ADA x BT1 Collab.


El ejercicio con frecuencia se les recomienda a las personas con diabetes, aunque no siempre se presta suficiente atención a las barreras para estar físicamente activo. En esta sesión, un panel de expertos en la Sesión Científica de la Asociación Americana de Diabetes de 2022 analiza el papel de la actividad física en el manejo de la diabetes y las posibles soluciones a las barreras comunes.

Sesión: Llegando a todos: disparidades de salud y diferencias de sexo en la actividad física

Presentación: El ciclo menstrual y más allá: Barreras y facilitadores de la actividad en las mujeres con diabetes tipo 1

Los oradores en esta presentación de las Sesiones científicas de la ADA incluyeron a: Jane Yardley, PhD (Universidad de Alberta)

Hacer ejercicio con regularidad es importante para la salud en general. Para las personas que viven con diabetes tipo 1, el ejercicio puede:

Entre todos los beneficios de la actividad física para las personas que viven con diabetes tipo 1, la Dra. Jane Yardley señaló que, por lo general, las mujeres son menos activas que los hombres. Cuando se les preguntó qué les impedía hacer ejercicio, las mujeres mencionaron la falta de una comunidad apta para la diabetes (comprensión de los dispositivos y las alarmas), el miedo a la hipoglucemia y una mayor variabilidad glucémica (picos y caídas en los niveles de glucosa (azúcar) en sangre).

Durante el ejercicio, se utilizan diferentes formas de combustible según el tipo de actividad. Con el ejercicio aeróbico, la glucosa (azúcar) en sangre es la segunda fuente de combustible, por lo que es común experimentar niveles bajos durante el ejercicio.

Las principales hormonas que regulan el equilibrio de la glucosa (azúcar) en sangre son la insulina y el glucagón, pero para las personas que viven con diabetes tipo 1, esta regulación no funciona correctamente y puede dificultar el manejo de los niveles de glucosa (azúcar) en sangre durante el ejercicio.

¿Qué afecta la glucosa (azúcar) en sangre durante el ejercicio?

“El ejercicio es complicado”, compartió la Dra. Yardley. Los factores que pueden afectar la glucosa (azúcar) en sangre durante el ejercicio incluyen:

  • el tipo de ejercicio (aeróbico, anaeróbico)
  • hora del ejercicio (mañana, tarde)
  • hora de la última comida (ingesta de carbohidratos)
  • fase del ciclo menstrual

No es una sorpresa que las pautas de ejercicio pasadas fueron desarrolladas utilizando estudios con hombres jóvenes y en forma, dejando mucho por conocer acerca de cómo el ejercicio afecta la fisiología de las mujeres, incluyendo las mujeres con diabetes tipo 1.

Las fases de los ciclos menstruales definitivamente pueden afectar si una mujer con diabetes tipo 1 experimenta picos o niveles bajos durante el ejercicio. La Dra. Yardley explicó que el agotamiento del glucógeno puede depender de la fase del ciclo menstrual, con un mayor riesgo de hipoglucemia durante el ejercicio aeróbico en la fase lútea.

¿Qué deben hacer las mujeres con diabetes tipo 1 para hacer ejercicio de manera segura?

Todavía no hay datos sobre los impactos del entrenamiento de resistencia en las mujeres con diabetes tipo 1 que atraviesan la menopausia, pero los investigadores están conscientes de que es necesario abordar esta brecha en el conocimiento.

La Dra. Yardley recomendó que los proveedores informen a las mujeres de que su ciclo menstrual puede afectar sus niveles de glucosa (azúcar) en sangre durante el ejercicio y les ayuden a recibir el apoyo que fomenta un entorno seguro para el ejercicio con diabetes tipo 1.

¿Cuál es el mejor tipo de actividad para las mujeres con diabetes tipo 1? “Lo que quieras. Porque eso es lo que vas a mantener. Cualquier actividad es mejor que ninguna actividad”, dijo la Dra. Yardley.

 

ESCRITO POR Liz Cambron-Kopco, PUBLICADO 06/08/22, UPDATED 06/08/22

Liz ha vivido con diabetes tipo 2 desde 2014, pero creció rodeada de ella como mexicoamericana de primera generación. A Liz le gusta la investigación y recibió un doctorado en biología molecular y dedicó los primeros años de su carrera a estudiar la señalización de la insulina en los invertebrados para comprender cómo funcionan los diminutos cuerpos de los insectos. Además de hacer activismo por las mujeres y las niñas en STEM, Liz comparte su experiencia personal con la diabetes en sus plataformas de redes sociales para ayudar a enseñarles a las personas a convertirse en sus propias activistas. Su pasión por el activismo la llevó a unirse al equipo de Beyond Type 1. Cuando no está haciendo activismo, a Liz le gusta ir de excursión con su esposo y Burberry, un cachorro mixto de terrier y schnauzer.