Coachella + DT1 + mal funcionamiento de la bomba                        


 

 

El evento Coachella se ha convertido en un gran evento entre mis amigos. ¡Mis amigas y yo esperamos ansiosas por la moda, ver gente pasar, la comida y, por supuesto, la música!

El año pasado el clima fue hermoso, cálido durante el día y más fresco en la noche. El lugar del evento es un enorme espacio de grama que abarca varios campos de fútbol, así que la caminata de escenario a escenario me ayuda a que mis niveles de azúcar permanezcan estables; en realidad un poco bajos. No tengo problema para encontrar cosas deliciosas para comer. Incluso, fui capaz de comer todo el día sin siquiera aplicarme la insulina por toda la caminata y el baile. Sin embargo, mantuve un nivel bajo algunas veces durante el día y la noche. Afortunadamente mis amigos fueron muy comprensivos, siempre contentos de parar por una limonada fresca o tomar una soda.

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Me puse shorts o mini faldas cada día. Incluso, una vez me puse una blusa corta y shorts que hacían juego y escondí mi bomba en mi sostén o en el bolsillo de mis shorts. Me pidieron que posara para una bloguera porque ¡le gustó mi traje! Soy muy abierta con respecto a que tengo diabetes Tipo 1, pero, aunque a veces me frustro por la protuberancia reveladora del sitio de la infusión que se ve a través de mi ropa, fue grandioso notar que al mundo de la moda no le importó.

El festival estaba terminando en la tercera noche con Drake que era el último artista. Mis amigos y yo logramos llegar al escenario principal. Mis niveles de azúcar en la sangre habían estado muy bien durante todo el fin de semana, manteniéndose alrededor de 100 o más abajo. Estaba abriéndome paso a empujones hacia el frente de la multitud y sentí que el zumbido de mi bomba mermó. Traté de ignorarlo pero finalmente tuve que investigar. Tenía la esperanza de que hubiera una señal de batería baja, pero lo que encontré fue “ERROR DEL BOTÓN”. Por alguna razón mi bomba falla solamente cuando estoy de viaje o estoy afuera divirtiéndome. La cantidad de personas desparramadas en el área del escenario principal  era abrumadora, lo cual me hizo sentir que necesitaba acercarme a una salida para que no me tragara la multitud. Un amigo y yo logramos llegar a un área de descanso y esperamos a nuestro grupo. Era tarde así que no estaba preocupada por administrar el bolus para las comidas, pero vaya si no estaba contenta de que siempre llevo jeringas y suministros por si acaso.

Tan pronto como regresamos al hotel, llamé a la compañía de la bomba y el día siguiente me enviaron una nueva a mi casa. Continué con inyecciones durante los siguientes dos días y, aunque mis niveles de azúcar en la sangre no estaban tan buenos como habían estado, hubo un lado positivo de la moda; me puse mis blusas cortas y vestidos que usualmente no me atrevo a usar porque la bomba es muy visible.

Considerándolo todo, fue un estupendo fin de semana de moda, sol y grandes amigos. Debido a que me preparo ante complicaciones menores y porque vivo más allá de la diabetes Tipo 1, mis recuerdos serán de nuestras bromas, la música y los espectáculos de las celebridades, y no del mal funcionamiento de mi bomba.

Cientos de miles de personas asisten a los festivales de música en el mundo cada año. Como cualquier otra actividad, las personas con diabetes Tipo 1 pueden disfrutar pero deben tener un plan establecido anticipadamente.

 


Lee más de Claire: Diabética en el dormitorio o su artículo acerca de nadar con tiburones (completo con banda sonora).

 

ESCRITO POR CLAIRE NORDSTROM, PUBLICADO 05/21/15, UPDATED 02/28/19

Claire fue diagnosticada con diabetes Tipo 1 en mayo de 2011.  Actualmente va a la universidad del Sur de California y le encanta el océano, jugar vóleibol de playa, esquiar, pasear con su familia y viajar. Desde su diagnóstico, Claire ha sido muy abierta sobre su condición y ha tratado de apoyar a otros con diabetes Tipo 1.  Se mantiene saludable comiendo correctamente y estando activa. Además, es vocalista y escritora de canciones, con formación clásica, y también le gusta tocar el ukulele. Cuando tenía 13 años ¡cantó el Himno Nacional en el juego de los Seahawks de Seattle! Puedes encontrar su música en iTunes y Soundcloud.com/Claire-Nordstrom.