¿Fuista a la Farmacia y te Dijeron que Tus Medicamentos no Tienen Cobertura? Esto es lo que Debes Hacer.

 

¿Alguna vez has ido a la farmacia y te has enterado de que tu medicamento no está cubierto o que la parte del pago de la que eres responsable es ridículamente alta? No estás solo. Más de un tercio de los estadounidenses han informado que su plan de seguro no cubre al menos uno de sus medicamentos recetados. Es algo que puede salir mal en la farmacia comúnmente, pero es solo una de muchas cosas con las que te podrías encontrar durante el proceso de surtir tu receta de medicamentos.

Si tienes cobertura de seguro médico, estos son algunos problemas que podrían surgir en la farmacia, algunos consejos sobre cómo prepararte y algunas posibles soluciones.

Nota: Si actualmente no tienes cobertura de seguro, algunos fabricantes de medicamentos ofrecen programas de asistencia al paciente (PAP). Por lo general, se aplican a personas que no tienen seguro privado, no califican para Medicaid y ganan menos del 400 % del nivel federal de pobreza (en 2021, esto significa que tienes un hogar de una sola persona con un ingreso menor que $51,520 o una familia de 4 con un ingreso menor que $106,000 en ingresos). Si necesitas cobertura para la insulina, visita GetInsulin.org para revisar las mejores opciones para ti.

SI TU SEGURO NO CUBRE EL MEDICAMENTO RECETADO POR TU MÉDICO

Un médico minucioso verifica si tu seguro cubre el medicamento que te receta, pero esto no es obligatorio. Si un medicamento específico no está en tu formulario del seguro, tu médico podría recomendarte una alternativa que podría ser igual de efectiva.

Por ejemplo, si necesitas una insulina de acción rápida, cada fabricante de insulina fabrica su propia versión, pero es posible que tu seguro solo cubra una marca (como Humalog, que la fabrica Eli Lilly) pero no la otra (como Novolog, que la fabrica Novo Nordisk).

Si tu cuerpo se desempeña mejor con una marca específica de medicamento que no tiene cobertura con tu seguro, tu médico podría presentar una autorización previa (también conocida como preautorización) que indique que la receta es médicamente necesaria (aunque esto no siempre funciona).

SI TU SEGURO CUBRE TU MEDICAMENTO, PERO NO PUEDES MANEJAR TU COSTO DE BOLSILLO

Si no logras que tu seguro cubra el medicamento que necesitas por un copago razonable, busca la compañía que fabrica tu medicamento y comprueba si ofrecen tarjetas de copago.

Las tarjetas de copago generalmente se aplican a personas que tienen seguro, pero tienen un copago alto o son responsables del costo total del medicamento debido a problemas de cobertura, incluyendo el hecho de tener un plan de atención médica con deducible alto.

Las tarjetas de copago generalmente reducen el costo de tu bolsillo a $0 a $99 por mes, según el medicamento. Puedes encontrar algunos a través de recursos de cupones de medicamentos como GoodRx (que es mejor para medicamentos que no son insulina). Si buscas específicamente una cobertura para la insulina, visita GetInsulin.org para elaborar un plan de acción para el tipo de insulina que necesitas.

A veces, conseguir tu medicamento a través de la farmacia preferida de tu proveedor de seguros, en particular una farmacia de pedido por correo, también puede ayudar a reducir los costos. Con frecuencia, ofrecen un descuento si utilizas esta opción.

Otros problemas a los que te podrías enfrentar

Tu medicamento está agotado

Si es posible, utilizar la recarga automática de los medicamentos que necesitas con regularidad ayudará a garantizar que tu medicamento esté disponible cuando lo necesites. De lo contrario, planificar con anticipación y no esperar hasta que se te acabe un medicamento para volver a surtirlo, siempre es la mejor opción. Pero a veces la vida se interpone, así que aquí hay algunas prácticas recomendadas que podrían ayudarte:

  • Llama con anticipación antes de recoger tu medicamento para asegurarte de que esté disponible y surtido.
  • Descarga la aplicación de tu farmacia en tu teléfono para recibir alertas si el medicamento recetado está agotado o demorado.
  • Tu farmacia solicitará más de tu medicamento si no hay existencias y, por lo general, llegará el siguiente día hábil. Si necesitas un medicamento con urgencia, pídele a tu farmaceuta que verifique si está disponible en otras farmacias de la zona.
  • Si el medicamento es insulina, lo necesitas ahora y tu farmacia no ofrece opciones para ayudarte, visita la página de Apoyo urgente de insulina en GetInsulin.org.

Aún no es fecha para resurtir

Ocasionalmente, es posible que tu seguro no vuelva a surtir una receta porque es “demasiado pronto” desde la última vez que la surtiste. Es posible que la necesites antes debido a casos como extraviar tu medicamento o cambios en los requisitos de la dosis.

  • Consulta con tu médico para ver si puede enviarle una autorización a tu seguro para surtirlo más temprano por ahora, y modificar la cantidad que te receta para asegurar que tengas suficiente cada mes a largo plazo.
  • Si eso no funciona, pregúntale a tu médico si puede proporcionarte muestras para que te duren hasta la próxima vez que lo surtas.
  • Si el medicamento es insulina, lo necesitas ahora y tu farmacia no ofrece opciones para ayudarte, visita la página de Ayuda urgente de insulina en GetInsulin.org.

Tu receta venció, pero no puedes comunicarte con tu proveedor de atención médica para renovarla

Si tienes una receta existente en tu farmacia, pero no has podido comunicarte con tu proveedor de atención médica para renovar la receta, es posible que puedas aprovechar la ley de Kevin. La ley de Kevin recibió su nombre por un hombre con diabetes Tipo 1 que falleció por no tener acceso a su receta de insulina durante las vacaciones de Año Nuevo.

Según la ley, los farmaceutas pueden surtir insulina de emergencia en ciertos estados, sin que un médico autorice renovar la receta. Las reglas que rodean la ley varían de un estado a otro y no todos los estados tienen la ley en vigor. La ley de Kevin solo se aplica a aquellos que tienen una receta existente y, según el lugar donde vivas, tu seguro podría cubrir o no el surtido. Puedes ver más información sobre la Ley de Kevin, incluso si tu estado no la tiene, aquí.

Ten en cuenta que es posible que tu farmaceuta no conozca la ley por su nombre ni sepa que la ley existe. Si te encuentras en un estado con la ley de Kevin y el farmaceuta con el que estás hablando no la conoce, no te vayas y pide hablar con alguien más en la farmacia.