Consejos para Intercambios Escolares con Diabetes Tipo 1

3/11/19
ESCRITO POR: Erika Arff

Conocí a muchos australianos durante mis viajes por Europa y al instante supe que quería irme a vivir a Australia cuando terminara la universidad. Así que mi experiencia de au pair es única en el sentido de que ya conocía a la familia con la que iba a vivir, pero estos son algunos consejos muy solicitados para ser considerado para un intercambio académico (au pair):

Encontrar una familia

¡Hay un sitio web llamado www.aupairworld.com y puedes ingresar el destino de tus sueños! Las familias alrededor de esa área aparecerán si están buscando una niñera. Debes tomarte tu tiempo y ser honesto en tu perfil, ya que esto disminuirá las posibilidades de falta de comunicación cuando llegues. Siempre les digo a las personas que pongan que tienen diabetes Tipo 1 en su perfil por dos razones principales: 1. Le da un aviso previo la familia y es algo muy importante a considerar, pero también, nunca se sabe qué familias tienen hijos con diabetes Tipo 1 que podrían estar buscando una niñera. ¿No sería increíble que una familia se comunicara contigo porque saben que pueden confiarte a sus hijos?

Dejar a la familia y a los seres queridos

Esto me dio mucha ansiedad. Mi pareja es hogareño y no quería acompañarme en mi viaje. También tenía miedo de que mis abuelos enfermos no pudieran superar el duro invierno. Pero me daba mucha ansiedad pensar en no seguir mis sueños y no hacer las cosas que significan mucho para mí. Trabajé sin cesar con mi terapeuta para no solo lidiar con la idea de mudarme, sino también con lo que podría sentir al regresar a casa. ¡Yo sugeriría tomar un tiempo para autoreflexionar sobre esto porque fue la parte más difícil para mí! Regresé por un propósito realmente, que era mi pareja y tuve que trabajar muy duro para no resentirme porque amaba Australia y sinceramente no quería irme.

Viajar con una enfermedad crónica

Aunque no sentía que podía ser tan espontánea como me hubiera gustado, con un poco de planificación adicional pude viajar durante meses sin problemas. Al igual que nuestras vidas diarias, ser au pair requiere organización y preparación, pero aún así es manejable. Hice que mis padres enviaran mis suministros ya que Omnipod no tiene envío a Australia, y cuando me quedé sin insulina hacia el final, solo me costó $ 160.00 por un mes de insulina y la receta. Pude hablar por Skype con mi endocrinólogo y mi equipo de atención médica durante mis viajes, ¡y siempre estaban disponibles por correo electrónico si los necesitaba!

Adaptarte a tu nuevo hogar o país

Una cosa que hice bien desde el principio fue asegurarme de que todos supieran sobre mi diabetes. Medía mis niveles de azúcar en la sangre con las niñas que estaba cuidando, les pedía que me ayudaran a cambiar mis sitios, les expliqué a los padres cómo podían ayudarme en casos de emergencia e incluso salíamos como familia para recoger mis suministros para niveles bajos y los alimentos que me gustaban en mi dieta. Incluir a la familia en estas tareas cotidianas no solo los ayudó a comprender mi diabetes, sino que también fue una excelente manera de establecer vínculos cuando me uní a su hogar al principio. Tuve suerte porque ya me sentía cómoda con los padres, pero para muchos que simplemente los conocen desde el principio, esto es definitivamente útil.

Cada una de la niñas que cuidaba elegían un jugo especial para mí y algunos dulces. Me hacían una caja especial con fotos para mi “jugo de emergencia”. Establecer una relación entre la familia, tú y tu diabetes es algo que siempre le digo a las personas que hagan de inmediato. Al principio, abrir la nevera de alguien y comer lo que quieras puede sentirse totalmente de mala educación. ¿Con qué frecuencia vas a la casa de alguien, duermes en sus camas, te comes su comida y usas sus servicios? Recuerdo las primeras semanas en que siempre preguntaba si podía comer cosas del refrigerador. Es un concepto extraño y tuve que superarlo rápidamente. También me aseguré de buscar una farmacia local y preguntarles cómo podría recibir insulina en caso de emergencia. Me aseguré de presentarme a los servidores del café en la playa donde iba a pasar mis días para que supieran quién era yo y cuál era mi condición médica en caso de que no pudiera comunicarme con ellos. Estas pequeñas acciones no parecían ser grandes hasta que tuve que usarlas, y me sentía muy agradecida de haber tomado el tiempo para crear una pequeña comunidad a mi alrededor. Si vas a un país donde no se habla tu idioma, haz tarjetas de referencia con frases como “Tengo diabetes y necesito jugo o ayuda”. ¡Quitar la barrera de la comunicación es extremadamente útil en momentos de necesidad!

Hacer amigos

Sorprendentemente, en esto realmente no puedo comentar. Uno de los objetivos principales de mi aventura era alejarme de ser tan social como normalmente soy. Mi propósito era no ir a buscar amigos; sin embargo, al ser tan sociable como soy, me convertí en buena amiga de las personas que trabajaban en los cafés y las tiendas que frecuentaba. Hay muchas au pairs y personas que viajan, y hay muchos grupos de Facebook creados por esa razón. Una búsqueda rápida en Facebook de tu ciudad y de la “comunidad de au pair” generalmente te dará resultados de grupos creados para ese propósito. A menudo me encontraba haciendo amigas con otras mamás en el parque, que también tenían su propia au pair. Ponerse a la disponibilidad es difícil, pero un simple saludo puede dar como resultado una nueva amistad.

Mudarte a un nuevo país puede ser difícil y aterrador, pero con el tiempo suficiente para prepararte y organizarte, puede ser una transición emocionante. Ser au pair fue una experiencia increíble. Hubo días en los que pensaba que ya no podía hacerlo más y hubo días en los que pensaba que nunca podría irme. Aprendí mucho sobre mí misma mientras viajaba, ¡pero también sobre la diabetes! Conocí a gente de todo el mundo porque miraban mis dispositivos y se acercaban a conversar. Así que, si bien la diabetes Tipo 1 puede hacer que viajar sea un poco difícil, los resultados superan con creces los obstáculos que debes enfrentar para llegar allí.


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Erika Arff

Erika Arff es una entrenadora de salud canadiense que acaba de lanzar The Confidence Klinik. Ella tiene diabetes Tipo 1 y quiere apoyar a otras personas que viven con ella, sabiendo la soledad que puede provocar una enfermedad. Puedes encontrarla en Instagram @theconfidenceklinik y @erikaarff y su bandeja de entrada siempre está abierta: erikaarff@gmail.com.