Cuando los hijos se van

4/1/18
ESCRITO POR: MARIANA GÓMEZ HOYOS

Lo sabemos bien, llevas muchos años cuidando de alguien. Ser papá o mamá es una tarea que nos toma más tiempo del que jamás imaginamos. Ahora bien, cuando tu hijo además de ser niño vive con diabetes Tipo 1 las tareas aumentan y se trata de ser ojo vigía (y páncreas 24 horas de los 365 días de la semana). Pero llega un momento en el que los hijos crecen y deciden hacer su vida quizá en otro espacio, o en otro lugar, donde no serás la vigilante principal. ¿Sientes que tu vida pierde estabilidad y sentido? Ten cuidado, quizá se trate del conocido “síndrome de nido vacío”.

 

En realidad, si leyéramos el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales en cualquiera de sus ediciones (este es un compendio para el diagnóstico clínico de muchas condiciones de salud mental) no encontraríamos este síndrome. Se trata de una forma que tenemos para describir algo que sufrimos los padres cuando los hijos se van y que aumenta a la décima potencia cuando nuestros hijos viven con diabetes Tipo 1. Te lo platico a continuación:

 

Este término lo empleamos quienes nos dedicamos a la salud emocional para describir algunos síntomas de papás cuando sus hijos se van, o están por irse (cuando se casan, cuando deciden estudiar la universidad lejos de nosotros, cuando deciden viajar por el mundo, o cuando hacen todo eso al mismo tiempo).

 

Antes de que sigas leyendo lo primero es decirte que no te preocupes demasiado, esto es absolutamente normal pero lo recomendado es pedir ayuda antes de que se transforme en algo mucho más serio como ansiedad o depresión.

Algunos de sus síntomas son:

  • Llanto y tristeza constante
  • Pérdida del sentido de la vida
  • Aislamiento familiar, laboral y social
  • Sentimiento de rechazo y/o culpa
  • Preocupación excesiva y constante por el hijo que se fue
  • Ansiedad y estrés
  • Sentimiento de abandono
  • Desesperanza y abatimiento

¿Qué podemos hacer?

  1. Prepárate con anticipación. No solo planees su vida lejos sino la tuya. Sueña, piensa, aprovecha tiempo para ti. Prepárate para que ellos se vayan. Sí, tu vida ha girado mucho tiempo alrededor de la vida de tu hijo o hijos acércate a tus amigos que son papás de hijos en edades similares o incluso platica con quienes ya pasaron por ahí.
  2. Dedica tiempo a ayudar a otros. Quizá es momento de ayudar a otras personas, quizá sea momento de crear un blog sobre el manejo de la diabetes Tipo 1 y de lo mucho que aprendiste cuando tus hijos fueron pequeños.
  3. Cuida de cerca más no seas policía. Por supuesto que de ninguna manera te convertirás en totalmente ajeno del manejo de la diabetes Tipo 1 de tu hijo o hija. Así por ejemplo yo tengo casi 40 años y mi madre me sigue llamando todos los días para preguntar cómo anda mi glucosa. Esto no quiere decir que me llame cada hora para preguntarme como lo haría si yo tuviera 15 años pero, sigue estando al pendiente.
  4. Cuida tu salud, ahora en primer plano y no la de otro. Por supuesto que la salud de tu hijo será siempre una de las piedras angulares de tu vida pero ahora tendrás tiempo para dedicar a tu salud. ¡Sí, a la tuya! Decida tiempo para cuidar la forma en la que te alimentas, y quizá incluye ejercicio si es que no lo has hecho antes. Además visita a tu equipo médico para un check-up completo. Podrás además dormir más horas (aunque claro que no dejarás de levantarte en la madrugada como si fueras a revisar los niveles de glucosa de alguien que ahora ya no vive en casa).
  5. Permanece en el radar de tus hijos: Elige un día de la semana para comer con quien abandonó el nido. Mi madre eligió los sábados y es cuando comemos juntos y nos ponemos al día.

MARIANA GÓMEZ HOYOS

Mariana fue diagnosticada con diabetes tipo 1 en el verano de 1985. Ella es psicóloga y educadora en diabetes. En 2008, Mariana comenzó un blog donde comparte su experiencia de vida con otros. Ella es una vocero por la diabetes tipo 1 en América Latina. Mariana trabajó con la Federación Mexicana de Diabetes hasta 2012 y hoy en día es Gerente de Comunidad en www.estudiabetes.org Ella es mamá de un jugador de fútbol americano de 11 años. Vive en la Ciudad de México y ama los unicornios.