DANTE EL PERRO DE ALERTA DIABÉTICA

8/2/16
ESCRITO POR: Meredith Wimberly

Meredith-Wimberly_4Hace ya casi 20 años, mi páncreas dejó de crear insulina y salí de un hospital con un nuevo diagnóstico y un modo de vida que prometía una vida de altibajos, pinchazos de agujas e inyecciones. Siendo una persona que recientemente había sido diagnosticada con diabetes tipo 1,  ahora tendría que intentar hacer, desde el exterior de mi cuerpo, lo que se suponía que debía hacerse desde el interior, con un estimado de 4,000 revisiones de azúcar en la sangre y 50 a 100 cambios de bomba de insulina al año. Lo que no sabía cuando tenía 5 años de edad con diagnóstico reciente de diabetes tipo 1, era que esta nueva vida también prometía la aventura más dulce para aprender, vivir y elegir la alegría en todas las cosas.

Por 20 años, me he pinchado más a mí misma que lo que se han pinchado la mayoría de almohadillas para alfileres, he bebido más cajas de jugo que el promedio de los niños de 5 años de edad, y he pasado suficiente tiempo en el consultorio médico como para tener mi propio lugar de estacionamiento VIP.

Hace un par de años, supe de la organización llamada Perros de Alerta Diabética (Diabetic Alert Dogs – DAD, por sus siglas en inglés). Los DAD están capacitados para identificar cuando el azúcar en la sangre de una persona con diabetes sube y baja, y sirven como una ayuda para mantener un nivel de azúcar estable. Hasta que no haya una cura, sólo habrá cosas que ayudan a llevar un mejor control de la diabetes y se me dio amablemente la oportunidad de formar parte de un equipo DAD con el perro labrador chocolate más dulce que existe, llamado Dante (@thepancreaticpooch).

Meredith-Wimberly_1La vida haciendo equipo con perro de alerta diabética es un recordatorio constante de que la diabetes tipo 1 es difícil. Dante vive para alertarme sobre mi azúcar en la sangre alta o baja y  alrededor de una vez cada hora me avisa con sus patas debido a que mi azúcar en la sangre está por encima o por debajo de 120-150. Si no hago caso de una alerta, el perro se sube a mi regazo. En el trabajo, tengo a un amigo de oficina a mis pies… en el supermercado, llevo a un compañero de compras… en un restaurante, tengo a un compañero de mesa, todo el tiempo. Cuando estoy llorando porque estoy harta de la diabetes, él se pone en mi regazo, y lame mis lágrimas. Él es un regalo y una capa adicional de seguridad contra la imprevisibilidad que la diabetes conlleva.

El nombre Dante significa “duradero”; su trabajo es 24/7, su compañía es constante y es una fuente duradera de cuidados. Mi inteligente y dulce perrito le hace honor al significado de su nombre y proporciona firmeza en la montaña rusa de una aventura que la vida con diabetes tipo 1 conlleva. Dante es el recordatorio más dulce de alegría, fidelidad y atención. Hasta que haya una cura, cada día es una travesía que a veces trae frustración, pero también crecimiento … molestia, pero también perseverancia … dificultades, pero también alegría.

Si bien los números, los hechos y la realidad de la diabetes tipo 1 son abrumadores, me agrada ser una persona con diabetes tipo 1 que busca la plenitud de la alegría en medio de muchos altibajos junto a un dulce perrito que hace que eso sea posible. Mi nombre es Meredith Wimberly, y con alegría vivo Más Allá (Beyond).

 

Meredith Wimberly

Meredith Wimberly es un diabética tipo 1 llena de alegría originaria de Dallas, Texas, ¡que celebra su 20 Diaversario este año! A ella le apasiona todo lo que inspire esperanza a los demás y vive para encontrar la alegría en todas las cosas, ¡las pequeñas, las emocionantes y las llenas de aventura! Le encanta pasar tiempo al aire libre, y haciendo manualidades y costura. Ella se jacta del hecho de que cualquier cosa que pueda hacer con sus manos, probablemente pueda hacerla con sus pies (hasta tocar el piano). Sus expresiones faciales pueden imitar a la mayoría de los personajes de dibujos animados y la conmueve particularmente ver un elefante hasta el punto de llorar. Puedes seguir a Meredith en Instagram @merrrylouhoo.