Dar espacio a todas las identidades en el mundo de la diabetes.


 

La segunda Cumbre de Personas de Color viviendo con Diabetes de Diversity in Diabetes reunió  nuevamente a la comunidad global de diabetes para poner de manifiesto la importancia del reconocimiento y presencia de la diversidad en todas sus formas en el ámbito de la diabetes.

En esta interesante sesión nos dimos cita con algunos panelistas y activistas que representaron y dieron voz a algunas de las distintas identidades de género y orientación sexual en el abanico de la comunidad con diabetes.

Esta sesión fue moderada por Quisha Umemba, enfermera registrada, especialista certificada en educación y cuidado de la diabetes, coach certificada de estilo de vida e instructora certificada de trabajadores de la salud comunitarios. Ella es además  co-fundadora de Diversity in Diabetes. Matt Allman, también moderó esta sesión. Es miembro orgulloso de las comunidades queer y transgénero, vive con diabetes tipo 1 desde hace 15 años y es profesional de la salud pública. Su enfoque es ayudar a crear un mundo más saludable y feliz profesionalmente a través de la práctica de la salud pública y personalmente a través de la educación individualizada y la divulgación en torno a las discapacidades y los temas LGBTQ +.

Los panelistas de esta sesión fueron:

  • Adrianne Abed-Fitt, que fue diagnosticada erróneamente con diabetes tipo 2 a principios de enero de 2015 a la edad de 22 años. Recibió su diagnóstico correcto de diabetes tipo 1 unos meses después al hacerse la prueba de autoanticuerpos. Tiene una Maestría en Salud Pública y es aspirante a educadora en salud / educadora certificada en diabetes. Adrianne también tiene experiencia en psicología y estudios de género / mujeres y trabaja en los Servicios de Manutención de Niños del Condado de Sacramento en California.
  • Lucy Amato, que vive con diabetes tipo 1 desde hace 29 años. Es Licenciada en Derecho y tiene doble nacionalidad: española y argentina, siendo residente en este último país, donde forma parte activa de la comunidad de diabetes online. Es paciente experta certificada en enfermedades crónicas con especialización en cardio-metabólicas y activista por los derechos del colectivo LGBTQ +. Está felizmente (¡y legalmente!) casada con Lidia, su esposa, y actualmente es parte del equipo detrás de las propiedades hispanas de Beyond Type 1.
  • Simone Satchell es artista de color trans queer y no binario con capacidades diferentes, de Staten Island, NY. Simone vive actualmente en el Bronx y completó su deseo de residir en los 5 condados cuando se mudó a Queens en 2016. Terminó su educación universitaria en Queens College, obteniendo una Licenciatura en Bellas Artes en 2008.

El arte de Simone es un medio para trabajar a través de los caminos de su mente y su mejor herramienta para comunicarse. Habla sobre su identidad  y las interacciones que abordan la las personas con las que nos cruzamos y las historias que surgen con la unión.

Espera crear un plan de estudios para personas de distintas generaciones y habilidades diversas para aprender, usar y compartir el arte y los procesos como un medio de colaboración, comunicación y sanación.

Considerar la diversidad sexual y su importancia cuando  vivimos con diabetes

En palabras de Adrianne, es importante que se reconozcan estos aspectos, porque  al igual que con la diabetes tipo 1 y otros tipos de diabetes, son cosas que se pasan por alto en la comunidad. Adrianne, como persona de color que vive con diabetes, señala que hay cosas que se invisibilizan: por ejemplo, ella no es vista como una persona bisexual porque su compañero es un varón. Le gustaría que existieran menos prejuicios, tanto sobre las enfermedades como sobre nuestra identidad considerada como un todo.

Lucy  por otro lado comentó que es importante ser nosotros mismos. De acuerdo con ella, se debe considerar dejar de lado nuestras diferencias cuando se trata de luchar por nuestra salud. “Debemos aceptar la diabetes, aunque no sea fácil, así como poder aceptar la sexualidad propia ya que es parte nuestra.”enfatizó Lucy en esta sesión. “Esto es lo que tienen en común la diabetes y la orientación sexual, que cuando las aceptas, vives más feliz y mejor.”comentó Lucy. 

Simone no quiere “compartimentalizarse”; dividirse en partes, ni a sí mismo ni a los demás, ni en la diabetes ni en ninguna otra cosa, por ejemplo, está bien ser una persona de color, pero sólo en este espacio con mis amigos de color y luego si sale el tema de mi sexualidad, o del género, no se siente seguro. 

Enmascarar y el proceso de hacerlo. 

Lucy compartió que en su caso fue más fácil aceptar su orientación sexual que su diabetes tipo 1, cuya aceptación tomó más de 20 años. Fue el tiempo para poder estar a cargo de sí misma y de su bienestar físico, mientras que en el caso de la orientación sexual era algo que tenía claro desde los 18 años, “esto es lo que soy”, y le hubiera gustado que lo mismo le hubiera pasado con la diabetes.

Adrianne encontró muy difícil aceptar tanto el diagnóstico de la diabetes tipo 1 como su orientación sexual. No se siente que esté completamente fuera del armario pues revela esa información en los espacios que considera apropiados y seguros.

Tanto descubrir la orientación sexual como la diabetes llegaron en un momento de la vida de Adrianne en que estaba descubriendo quién era ella y su identidad, las cosas que tenía que hacer para cuidar su cuerpo. Su diagnóstico fue erróneo y le diagnosticaron diabetes tipo 2 en un primer momento. 

Para Simone es difícil responder y aprender sobre uno mismo a través de la sociedad. Muchas de las formas en las que se identifica no existían en su mundo infantil. Y aún está en el proceso de conocerse a sí mismo. Vive con diabetes tipo 1 desde los diez años y aún siente que niega algunas partes de sí.

En cuanto a la diabetes, ha tenido que explicar que se trataba de insulina y que no se estaba inyectando drogas. Las redes sociales son grandiosas para Simone porque pueden visibilizar esta cuestión de los dispositivos y el tratamiento de la diabetes tipo 1.

El apoyo de la comunidad para la comunidad

Lucy comentó que no se requiere en realidad nada  en especial.  Será más que suficiente, de acuerdo con Lucy, ofrecer amistad. Ella cree que el asunto clave es normalizar que las personas diversas existen.

Adrianne comentó que la comunidad debe ser más cauta con las presunciones que las personas pueden hacerse cuando alguien se identifica como queer, además de persona con diabetes, ” ¿cómo te sentirías si te cuestionaran lo que comes, o decidiste ser esto o naciste así?”preguntó Adrianne. 

Simone comentó que es importante crear espacios seguros para que las personas puedan ser sí mismas y no lo que “esperamos de ellas basado en lo que sabemos de ellas”. Lo compara con la seguridad para tener una hipoglucemia en un determinado lugar.

Quisha quien reconoce no ser  parte de la comunidad LGBTQAI+ piensa que, como aliada, lo que pueden hacer es dejar de hacer preguntas… ¿naciste así o lo elegiste? ¿Qué cambia eso? ¡Dejemos que la gente sea quien es! ¡Dejemos a la gente estar!

El impacto de la diversidad en nuestra vida con diabetes

Lucy mencionó que ella no se siente afectada y agradece poder ser abierta, en una comunidad inclusiva de diabetes y con la ayuda de los profesionales de salud adecuados. Es importante no tener que omitir partes de uno mismo para recibir una buena atención en cuanto a la salud se refiere.

Simone nos contó que ser una persona de color y tener que tratar con el tema del cuidado de la salud es complejo, ya lo es ser alguien que tiene que ver profesionales con mucha regularidad, sería bueno ver doctores que también sean de color y empáticos. Además, ella nos relató que, históricamente las personas de color y las mujeres no tienen el suficiente crédito por parte de los profesionales, que pueden pensar que ellos hicieron la carrera y por eso ya no dan crédito a ciertas cosas que uno les cuenta. 

“Compasión, empatía y Google”

La importancia de la inclusión en el mundo de la diabetes

Para los panelistas, resulta importante ser vistos, como cuando los niños ven personajes en libros de historias, son personas con las que se identifican, y la comunidad de diabetes no está exenta de prejuicios.

Con la visibilidad muchas preguntas inoportunas no harían falta. A veces las personas de color no buscan apoyo profesional y eso no significa que por ello no se necesita crear espacios, sino al contrario, sería bueno que las personas de color y de diversas orientaciones sexuales tengan su espacio y compartan. 

“Tenemos que crear espacios de aprendizaje, y también espacios donde las personas se sientan cómodas.”Enfatizó  Quisha. 

ESCRITO POR Lucía Feito Allonca de Amato, PUBLICADO 10/12/21, UPDATED 10/08/21

Lucy lleva casi 30 años viviendo con diabetes Tipo I y forma parte del equipo detrás de las propiedades hispanas de Beyond Type 1. Es Licenciada en Derecho y tiene doble nacionalidad Española y Argentina. Forma parte activa de la comunidad en línea de diabetes, desde su blog Azúcar HADA. Cursa los estudios de la Licenciatura en Psicología, es paciente experto en enfermedades crónicas cardio-metabólicas y activista por los derechos de las personas del colectivo LGBTQ+.