Del amor y el diagnóstico: nuestras mejores compañías

2/5/19
ESCRITO POR: Gabriela Carreño

Cuando el amor supera el diagnóstico

Al comienzo, cuando conozco a alguien, soy reservada de mi información personal. No la comparto al principio, sino de acuerdo a la confianza que me ofrecen y, por supuesto, que se van ganando.

Tristemente, me he enfrentado antes con el rechazo hacia mi diabetes Tipo 1. No sé la causa  pero quiero pensar que quizá sea temor, desconocimiento, o simplemente rechazo. Hubo otras ocasiones en las que que si me brindaron apoyo hasta cierto punto. Sin embargo, es muy distinto ofrecer apoyo a enfrentar situaciones difíciles cuando se es pareja de una persona con diabetes Tipo 1.

Apoyo y encuentro

Conocí a mi novio en la oficina. Fue hace 4 años. Al principio, debo confesar, tuve mucho temor por su reacción. Definitivamente no quería encontrarme en la misma situación en la que me he encontrado antes. Sin embargo, desde el inicio pude ver cómo su reacción sería siempre de apoyo absoluto.

Él está siempre pendiente de mis niveles de glucosa, investiga y lee todo acerca de los medicamentos que utilizo. Se suma a realizar junto conmigo el conteo de carbohidratos de mis alimentos e incluso tiene habilidad para detectar una hipoglucemia solo con verme o escucharme por teléfono. Es mi mejor compañía. Me acompaña a mis consultas médicas, hace preguntas que a veces yo paso de largo, defiende siempre y se preocupa de mí todo el tiempo.

Cuando se avecina una hipoglucemia, y nos ha pasado en eventos sociales, paseos, de compras, siempre es bueno encontrar a una persona que no va a empezar a juzgarte por las cosas que hiciste o dejaste de hacer.

El compañero en la hipoglucemia debe ser una persona que actúe con rapidez y atención. La pareja que nos acompañe, debe saber que somos completamente capaces de enfrentar cualquier situación pero que, sin duda resultará vital saber cómo ayudarnos en una hipoglucemia. Deberá saber que simplemente, tenemos un poquito endulzado nuestro sistema.

A veces siento cargo de conciencia pues creo que le estoy dando una obligación que no es entéramente suya. Pero él, con un beso o un abrazo, me hace sentir que no estoy sola, que me apoya siempre y sobre todas las cosas. Él es una de las personas más importantes de mi vida, y el apoyo de alguien de esta manera, es indispensable para el mejor manejo de cualquier condición de salud.

Solo me queda agradecer por todo el amor, el cuidado y la protección que me da. Mi novio ha hecho este camino, mucho más divertido y especial. Y tú ¿tienes ya a tu mejor compañía cerca?

 

Gabriela Carreño

Gabriela Carreño tiene 29 años. Ella vive en Guayaquil- Ecuador. Gabriela es agente de viajes y mamá de Mateo de 11 años. Ella tiene una página en facebook donde comparte su vida con diabetes "Más allá de mi Diabetes 1".