CANOTAJE EN RÍOS: LAS EXCELENTES E INESPERADAS VACACIONES (CON DT1)

8/10/16
ESCRITO POR: BLYTHE NILSSON

A nuestra familia le encanta viajar y tener aventuras al aire libre. Desde que nuestro hijo fue diagnosticado con diabetes tipo 1 en el 2008, nos hemos montado sobre elefantes en los cerros de Tailandia, caminamos la Isla Sur en Nueva Zelanda, hemos buceado con tiburones en los Galápagos, saltamos de cataratas en Hawaii, corrimos con un equipo de esquí en Argentina y descendimos a rapel desde un precipicio en Costa Rica, por mencionar algunos viajes. Nuestra mejor aventura en vacaciones han sido los cuatro días que recientemente pasamos acampando y navegando en balsa por el Río Rogue en Oregon.

Buddies

Teniendo en cuenta los desafíos de remar todo el día en los rápidos clase II-IV del Río Rogue con todas nuestras pertenencias en bolsas a nuestros pies y acampando al aire libre en las playas arenosas en las noches, sin servicio de celular o contacto disponible con el mundo exterior, podría no parecer la opción obvia de vacaciones para una familia con un niño de 9 años con diabetes tipo 1. Sin embargo, lo disfrutamos tanto que hemos prometido hacer un viaje de navegación en balsa a un lugar diferente cada año hasta que nuestros hijos hayan crecido. Estas son cuatro razones:

  • Dicho de forma simple, los ríos pasan por lugares hermosos. Muchas empresas de navegación en balsa tienen permisos de pasar por áreas montañosas protegidas donde nada ha cambiado en siglos. El Río Rouge resalta un escenario de grandes bosques de pino, magníficas rocas y una abundante vida silvestre que abarca desde un banco de peces constante y lindos pájaros al oso negro que casualmente pasa por nuestro campamento y la serpiente de cascabel café que pasó nadando cerca de nuestro bote.
  • El descenso de ríos integra a tu grupo: El descenso de ríos es un proyecto de carácter cooperativo. Entrenan juntos, reman juntos, se cuidan mutuamente en el agua, se alientan unos a otros y acampan juntos en la noche. Es todo lo que se hace y esto ocupa cada segundo del día.  Nuestras vidas modernas son agitadas y complicadas.  En el río vives el presente para ti mismo y para las personas que están alrededor de ti.
  • El descenso de ríos te trae aventura y logros. Un buen guía de descenso de ríos te ayudará a desafiarte a ti mismo, ya sea que esto signifique remar en grupo por un río relativamente tranquilo o practicar cómo navegar un bote para una persona en unos rápidos tipo III o IV. Nuestros guías hicieron esto y más y hasta nos enseñaron cómo nadar en ciertos rápidos y nos guiaron a lugares especiales de aventura. Mi favorito de estos fue un acantilado donde se podía brincar y caer en un remolino que daba vueltas alrededor de ti abajo del agua y te sacaba río abajo.
  • Los viajes de descenso de ríos  y el control de la diabetes tienen más en común de lo que tú piensas. Así como un régimen exitoso de diabetes, un viaje exitoso de descenso de ríos significa que hubo una buena planificación, permanecer a salvo y adherirse a los fundamentos básicos para pasarla bien. Las dos experiencias tienen sentido entre sí.

Canyon-BeautyEstos son los pasos que tomamos para asegurarnos de que el viaje se realizara sin contratiempos:

  1. A menos que seas un experto navegador de descenso de ríos y conozcas el área, escoge una empresa de renombre con una larga historia de estar operando en tu río.  Nosotros usamos a OARS que es la empresa más antigua de descenso de ríos en Estados Unidos y estamos muy contentos con ellos. Si vas con una empresa de descenso de ríos, ellos te llevan río abajo, cuidan todo tu equipo, cocinan tu alimento y ayudan a llevar tus cosas.
  2. Con anticipación hazle saber a tus guías que tienes diabetes tipo 1 y que vas a traer medicamentos que pueden necesitar refrigeración. Uno de sus botes con el equipo tendrá una gran trozo de hielo en una hielera listo para que lo uses. Si sigues una dieta baja en azúcar, cuéntales para que puedan comprar alternativas saludables para incluir en sus comidas y bocadillos. Discute los procedimientos de emergencia para que sepas cómo saldrás del río y al área silvestre en el caso de una emergencia. Si vas a acampar en áreas donde hay osos u otros animales silvestres que buscan comida, debes asegurarte de colocar tus suministros nocturnos para bajas en su caja contra osos y que sabes cómo conseguirlos cuando acampen. Repite esta conversación con el líder del viaje cuando llegues. Nuestros guías me ayudaron con todas las cosas que mencioné arriba y hasta me dieron la información nutricional para los alimentos envasados que trajeron para que yo pudiera contar con exactitud los carbohidratos de las deliciosas comidas que prepararon para nosotros.
  3. Lleva suministros adicionales para todo lo que uses en el control de tu diabetes, como si se tratara de un viaje común. A diferencia de una viaje tradicional para acampar, no tienes que cargar una mochila todo el día. ¡Aprovecha esto! Debes traer bolsas pequeñas contra el agua para mantener tus artículos más valiosos secos. Por ejemplo, mantenemos el CGM (monitoreo continue to glucosa, por sus siglas en inglés) en uno y lo amarramos al bote cerca de donde está nuestro hijo. De todas formas, muchas empresas proporcionan esto para todo tu equipo.
  4. Si usas una bomba, piensa en qué ropa o sujetadores van a funcionar para ti que sean cómodos y muy seguros aunque seas arrojado del bote o estés nadando a través de torrentes de agua. Le cosimos un bolsillo que se abrochaba a la camisa de nadar de nuestro hijo. A veces cuando está muy activo el sujetador de la bomba se logra desalojar de su cincho y sabíamos que iba a estar brincando al río de lugares altos así como a los rápidos. Es un requisito en todo momento usar un chaleco salvavidas en el agua y esto puede ser una ventaja para proteger la bomba en situaciones agitadas.

Sólo esta clase previsión y planificación hizo una gran diferencia para crear un maravilloso viaje para nuestra familia.  Así que saca un mapa, escoge un río en lo profundo de un área silvestre y comienza.

BLYTHE NILSSON

Una exprofesora de inglés con una Maestría en Educación inglesa de la Universidad de Columbia, Blythe ha vivido y trabajado en todo el mundo. A ella le gustan las palabras, el aprendizaje y viajar a lugares nuevos. Su hijo Kip fue diagnosticado a los 24 meses, mientras ella y su familia vivían en el sudeste asiático. Blythe también sirve como editora de consultoría para Beyond Type1.