Diabetes y Demencia: Uso de Insulina Nasal Para Mejorar la Función Cerebral


 

La cobertura de las Sesiones Científicas de la ADA es proporcionada por ADA x BT1 Collab.


Si bien la obesidad generalmente se asocia con la diabetes tipo 2, los índices de obesidad en personas con diabetes tipo 1 también están aumentando, lo que hace que esta investigación sea relevante para ambos tipos de diabetes. El trabajo de investigación presentado en esta sesión trató específicamente la diabetes tipo 2.

Presentación: Demencia y Diabetes: ¿Cuáles son las causas y cómo la prevenimos?

Los oradores en esta presentación de las Sesiones Científicas de la ADA incluyeron a los siguientes: Dr. Auriel Willette, Ph.D. (Universidad Estatal de Iowa), Dra. Vera Novak (Centro Médico Beth Israel Deaconess) y Dra. Valory Pavlik (Facultad de Medicina de Baylor).

Los expertos en investigación de la demencia y el Alzheimer pronostican que el costo de gestión y tratamiento de la creciente población de personas con estos trastornos cognitivos aumentará significativamente en las próximas décadas.

  • Costo global del tratamiento de la demencia: $270 mil millones anuales
  • Costo pronosticado para 2050: $1,1 billones anuales

Con los crecientes índices de obesidad y diabetes tipo 2, es fundamental comprender el impacto de estas afecciones en la salud y el funcionamiento del cerebro a largo plazo.

“Si no somos capaces de reducir los casos de demencia”, explicó el Dr. Auriel Willette, “el programa Medicare de los Estados Unidos podría quebrar”.

La demencia es un término general para una variedad de afecciones cognitivas, pero el Alzheimer de inicio tardío representa alrededor del 85 % de los casos en los Estados Unidos.

Definido en términos más simples por el encogimiento del cerebro, el Alzheimer comienza en los lóbulos temporales y avanza hacia los lóbulos frontal y parietal, lo que causa una pérdida masiva de volumen cerebral.

Esta pérdida de masa cerebral causa una disminución significativa de la memoria y de la función cognitiva general. Esta disminución de la función puede provocar dificultades en la memoria a corto y largo plazo, así como para llevar a cabo tareas básicas cotidianas como bañarse, comer, tomar decisiones, comunicarse y mucho más.

LA MANERA EN QUE LA OBESIDAD Y LA DIABETES TIPO 2 AFECTAN EL CEREBRO

El trabajo de investigación presentó hallazgos compartidos de que la resistencia a la insulina, la prediabetes y la diabetes tipo 2 duplican el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer. Hay una gran superposición en estas afecciones:

  • El 25 % de las personas con Alzheimer tienen diabetes tipo 2.
  • Entre el 40 y el 60 % de las personas con Alzheimer tienen prediabetes o resistencia a la insulina.

Primero, veamos la obesidad, que contribuye a la resistencia a la insulina y la prediabetes, y aumenta el riesgo de diabetes tipo 2.

  • El 42 % de los adultos estadounidenses viven con obesidad.
  • El 19 % de los niños estadounidenses viven con obesidad.

“Sabemos que el rendimiento académico es más bajo en los niños obesos”, dijo el Dr. Willette. “Para las personas que eran obesas y luego adelgazaron, la pérdida temprana de volumen cerebral y los problemas cognitivos parecieron revertirse”.

El impacto de la obesidad en el cerebro es similar al efecto general del envejecimiento y la enfermedad de Alzheimer: pérdida de volumen y atrofia en el lóbulo frontal y en la corteza prefrontal, que controlan la función de la memoria y la “función ejecutiva”, incluyendo la regulación de las emociones, la organización, la atención, comenzar y terminar tareas, comprender diferentes puntos de vista y más.

La obesidad reduce la conectividad de célula a célula del cerebro.

A continuación se combina lo que sabemos sobre obesidad con resistencia a la insulina, prediabetes y diabetes tipo 2:

La resistencia a la insulina, la prediabetes y la diabetes tipo 2 contribuyen aún más a la enfermedad de Alzheimer de varias maneras:

  • Los niveles altos de glucosa (azúcar) en sangre y los niveles insuficientes de insulina dejan a las células cerebrales ávidas de energía.
  • Los niveles altos de glucosa (azúcar) en sangre aumentan la inflamación.
  • Los niveles altos de glucosa (azúcar) en sangre dañan las neuronas y las células de soporte circundantes.
  • Tasa general más baja de absorción de glucosa por parte del cerebro para obtener energía.
  • Menor función general de la red neuronal, en gran parte responsable de recuperar recuerdos.

En resumen, el entorno general creado por niveles altos de glucosa (azúcar) en sangre en forma crónica promueven aún más la descomposición y el deterioro de la función cerebral.

INVESTIGACIÓN DE TRATAMIENTOS SOBRE OBESIDAD, DIABETES TIPO 2 Y ALZHEIMER

Se analizaron dos tratamientos para el Alzheimer en personas que viven con obesidad, resistencia a la insulina y diabetes tipo 2:

  • Insulina intranasal: insulina administrada por medio de la nariz directamente al cerebro.
  • Intervenciones en el estilo de vida: centradas en actividad física, nutrición y estimulación cognitiva.

Esta es una breve reseña de ambos tratamientos.

Insulina intranasal

Aún no ha sido aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés). La insulina intranasal se administra al cerebro por medio del nervio olfativo. No está diseñada para manejar los niveles generales de glucosa (azúcar) en sangre en la diabetes. En cambio, la insulina intranasal se muestra prometedora para proteger las células cerebrales de los niveles altos de glucosa (azúcar) en sangre.

En ensayos clínicos en curso que utilizan insulina intranasal se observaron las siguientes mejoras en participantes con diabetes tipo 2 que no utilizaban otros tipos de insulina:

  • energía cerebral y absorción de glucosa
  • señalización de insulina en el cerebro
  • flujo sanguíneo general en el cerebro
  • conectividad funcional (función de la memoria)
  • memoria verbal
  • funcionamiento ejecutivo
  • habilidad física → aumento del ritmo al caminar
  • movilidad y habilidades para tomar decisiones

Los participantes no experimentaron niveles bajos de glucosa (azúcar) en sangre, cambios en los niveles de HbA1c ni ningún efecto secundario notable como resultado del tratamiento.

“La insulina intranasal es un tratamiento nuevo y prometedor para la edad, la prediabetes y el deterioro cognitivo y de movilidad relacionado con la diabetes tipo 2”, explicó la doctora Vera Novak. “Se necesita validación adicional”.

Intervenciones en el estilo de vida, específicamente caminar

Según el trabajo de investigación presentado, simplemente caminar al menos 2 horas por semana puede mejorar significativamente la función cognitiva y prevenir el deterioro cognitivo.

  • Después de 1 año de caminar al menos 2 horas por semana, los participantes experimentaron un aumento significativo en la función cognitiva.
  • Después de 1 año de caminar al menos 1 hora por semana, los participantes mantuvieron la función cognitiva existente.
  • Los participantes que eran muy sedentarios experimentaron una disminución drástica en la función cognitiva.

El impacto obvio de los hábitos de estilo de vida en la función cognitiva y el deterioro han llevado al desarrollo del Estudio Pointer:

“El Estudio de la Asociación de Alzheimer de los EE. UU. para Proteger la Salud Cerebral por medio de Intervenciones de Estilo de Vida para Reducir el Riesgo (U.S. POINTER) es un ensayo clínico de dos años para evaluar si las intervenciones en el estilo de vida que abordan simultáneamente muchos factores de riesgo protegen la función cognitiva en los adultos mayores que tienen un mayor riesgo de deterioro cognitivo. U.S. POINTER es el primer estudio de este tipo que se llevará a cabo en un gran grupo de personas en los Estados Unidos”.

El estudio POINTER se centrará en lo siguiente, tanto en grupos auto dirigidos como instruidos:

  • Aumentar la actividad física → caminar todos los días, etc.
  • Tener una dieta saludable con más vegetales, grasas saludables, menos alimentos procesados, etc.
  • Estimulación cognitiva: involucrarse intencionalmente en actividades como rompecabezas, trivia, manualidades, etc.
  • Estimulación social: interactuar intencionalmente con personas a diario.
  • Mantener citas regulares con el equipo de atención médica para recibir atención general.

Los expertos expresaron un gran entusiasmo en vistas de los primeros resultados del estudio, con la esperanza de marcar una diferencia en el impacto de la obesidad y la diabetes tipo 2 en la demencia en los Estados Unidos.

Actualmente, el estudio está reclutando participantes y dando la bienvenida a los solicitantes. Aquí puedes saber si eres un candidato potencial.

 

ESCRITO POR Ginger Vieira, PUBLICADO 06/13/22, UPDATED 06/13/22

Ginger Vieira es la gerente principal de contenido en Beyond Type 1. Es una autora y escritora que vive con diabetes tipo 1, enfermedad celíaca, fibromialgia e hipotiroidismo. Es autora de una variedad de libros, incluyendo “When I Go Low” (Cuando tengo un nivel bajo) (para niños), “Pregnancy with type 1 Diabetes” (El embarazo con diabetes tipo 1) y “Dealing with Diabetes Burnout” (Lidiando con el síndrome de burnout por la diabetes). Antes de unirse a Beyond Type 1, Ginger pasó 15 años redactando para Diabetes Mine, Healthline, T1D Exchange, Diabetes Strong y más. En su tiempo libre le gusta saltar la cuerda, andar en monopatín con sus hijas o caminar con su chico guapo y su perro.