Diabetes, Venezuela y Estudiar Medicina

7/8/19
ESCRITO POR: Ana Paola Peraza

 

 

La diabetes llegó a mi vida cuando solo tenía 2 años, en 1998. Me enfermé con neumonía, después de eso estuve en tratamiento y luego de un mes empecé a presentar los síntomas comunes de la diabetes, las famosas “tres polis”  mojaba mucho la cama, tenía mucha sed y me daba mucha hambre, además, de mis cambios de humor y mi pérdida de peso, lo cual le llamo mucho la atención a mi mamá y a mi papá.

Me realizaron exámenes de sangre y a los pocos días ya estaba debutando con una Cetoacidosis Diabética. Recuerdo que cuando me preguntaban que si quería un dulce yo respondía: No, tengo una dieta triste.  Ja, ja  desde entonces  “Una dieta triste fue el enunciado de mi infancia”  aunque las personas no sepan del tema, si podemos comer dulces siempre y cuando llevemos un control glucémico. Hoy en día conocemos más y muchas cosas sobre el manejo de nuestra condición se manejan distinto.

Estudiar medicina

A medida que fui creciendo me gustaba investigar y conocer más acerca de mi enfermedad. No hay mejor medicina que la educación. Siempre tuve la curiosidad de aprender más y ayudar a otros me hace sentir plena. Mi enfermedad me motiva a estudiar medicina porque quiero demostrarle al mundo que no existen límites y demostrarme a mi misma que yo puedo y si quiero siempre podré. Entender el funcionamiento del cuerpo humano es un arte y es hermoso.

Vivir con DT1 en la Venezuela hoy en día

Hay muchísimos retos y obstáculos que no permiten un manejo adecuado, empezando por la falta de educación acerca de la diabetes, por la falta de medicamentos, tiras reactivas, inyectadoras y sus costos tan exorbitantes. Me ha tocado decidir si comprar insulina o ir a consulta médica, me ha tocado usar hasta 4 veces la misma inyectadora, me ha tocado inyectarme sin saber la cifra de mi glucosa en sangre porque no se consiguen tiras reactivas. También me ha tocado ir a la Universidad y estar desde muy temprano hasta tarde sin comer, incluso he cambiado de insulina muchísimas veces sin ir al médico porque tengo que comprar lo que consiga y  se convierte en un problema ya que no todo el mundo conoce el ajuste de dosis, el inicio, el pico y la duración de cada una de las insulinas, incluso los tipos de insulina debido a que todo esto se lleva en control con un especialista.

Todos estos retos me han tocado pero no porque yo quiero, si no porque esa es la realidad que vive un Venezolano hoy en día. Son situaciones que te cambian la vida por completo, que me han descontrolado totalmente y que a pesar de todo he tratado de estudiar más acerca de mi enfermedad para poder llevar un mejor control. Lo sé, no parece verdad lo que cuento pero la violación a los derechos humanos se ve con frecuencia en mi país.

DT1 y estudiar medicina: el reto

Estudiar medicina de por si ya es un reto, el cual a veces genera mucho estrés, muchas horas sin dormir, estar todo el tiempo estudiando y a veces me pasaba que en una guardia podía estar la emergencia tan full que a veces no me daba tiempo de tomarme las glicemias o incluso de comer y eso que solo estaba estudiando medicina, los médicos la tienen más fuerte.

El control de las glicemias, sin duda alguna, fue un reto durante mi estadía en la carrera ya que a veces por estar estudiando hasta se me olvidaba inyectarme y cuando tenía parciales ni se diga. Otro reto para mi fue mantener la cadena de frío de mis insulinas porque como te comentaba mi ciudad es sumamente calurosa, sin embargo, me las ingeniaba. A veces me tocaba ir sin comer a la facultad no porque no quería si no porque no había, entonces el control con las comidas también fue un reto porque para nadie es mentira la realidad de los Venezolanos. Yo me encargue de que todos mis compañeros supieran que yo tenía diabetes porque si me pasaba algo ellos ya sabían que hacer y esto más que todo cuando me daban hipoglicemias.

Consejos para ti, que vives en Venezuela

A todos los jóvenes que tienen diabetes y viven en Venezuela estos son mis tres consejos y espero que les sirvan:

1. No se queden NUNCA sin insulina; busquen fundaciones que los ayuden con su tratamiento y háganlo con anterioridad.
2. Educarse en diabetes los ayudará muchísimo cuando tengan que tomar decisiones acerca de su tratamiento. Conozcan los tipos de insulina que existen, los que se consiguen en Venezuela, y cuales son los que pueden usar. Además, es importante tratar de estar actualizados en diabetes a pesar de que en Venezuela sea difícil.

3. No se limiten hacer lo que les gusta, vivan cada momento, sean felices y traten siempre de llevar un buen control.

De mi vida en Instagram

Yo comparto en instagram porque me da la oportunidad de que la gente conozca mi historia, mi día a día, conocer a muchas personas en todo el mundo que comparten lo que para mí es común: la diabetes. Poder informar, poder ayudar a otros, educar y tachar esos mitos totalmente absurdos que hay acerca de la diabetes es como una meta para mi, porque me siguen muchas personas que no entienden lo que tengo, el por qué me inyecto antes de comer o tal vez por qué mido mi glicemia o incluso me regañan porque me como una pizza o tal vez un helado y yo quiero que esas personas conozcan mi enfermedad porque siempre es bueno aprender cosas nuevas y más una patología tan frecuente.

Por ahora no estoy muy activa con mi instagram, sin embargo, estoy planeando cosas muy buenas y contenido de valor acerca de diabetes que me gustaría publicar.

La ayuda, desde otros países

Yo creo que el hecho de hacer este tipo de entrevistas ya están aportando muchísimo para nosotros porque el mundo esta enterado y debe seguirse enterando acerca de lo que actualmente vive Venezuela, sobretodo en el área de la salud. Tengo entendido que a través de fundaciones hay muchísima gente de afuera que ayuda inmensamente aportando siempre lo que pueden. Pero hacer voz, hablar de nosotros, escucharnos, mantenernos atentos y actualizados con el tema de la diabetes ya es un gran apoyo.

Ana Paola Peraza

Yo soy Ana Paola Peraza, tengo 22 años, soy venezolana. Estudié hasta el 4to año de Medicina, actualmente trabajo en una agencia de marketing digital como redactora creativa y en agosto me mudo a Chile. Mi mamá prepara los mejores platos del mundo, es cocinera y tiene el sazón Venezolano. Mi papá lleva el ritmo en las venas, es músico percusionista. Tengo dos hermanas:  mi hermana mayor también tiene diabetes tipo 1 y esta embarazada (el segundo embarazo) y mi otra hermana, Ana Paula y yo somos mellizas, ella no tiene diabetes pero conoce mi enfermedad. Ambas viven en Chile. Si quieren saber un poco más de mi pueden seguirme en mi instagram @anapaolaperaza