Combatiendo la Discriminación Laboral por Diabetes Tipo 1 Durante Covid-19

6/15/20
ESCRITO POR: Diabetes Mine

 

Nota del editor: Este recurso fue publicado originalmente en DiabetesMine y se reproduce aquí con su autorización.


 

Deena es asistente de enfermería certificada en West Virginia y además es cuidadora de su hija con diabetes Tipo 1. Ella es la principal asalariada de su familia y trabaja en un centro de rehabilitación médica. Su hija no ha estado bien, por lo que Deena se tomó un tiempo libre para cuidarla según las disposiciones de la Ley de Licencia Familiar y Médica.

Cuando Deena (se oculta su apellido por privacidad) regresó, fue durante la primera ola de la pandemia de COVID-19, y el pequeño estado de Virginia Occidental ya tenía cientos de casos de este virus altamente contagioso. Ella solicitó un permiso remunerado en el trabajo porque temía la posibilidad de exponer a su hija al COVID-19, y su médico emitió una nota al respecto. Los Centros para el Control de Enfermedades (CDC), como fuente confiable, advirtieron que las personas con diabetes que han contraído el virus han tenido más problemas.

La solicitud de Deena fue denegada.

“No solo me dijeron que no… sino que cuando volví a trabajar, me pusieron en el pasillo con los residentes de alto riesgo”, dijo en un mensaje de Facebook. “Desde entonces llamé a Recursos Humanos y quieren una carta nueva del médico (de mi hija) porque la otra ya venció”.

Una oleada de personas que buscan ayuda

La historia de Deena, aunque es preocupante, no es única en medio de esta pandemia. A pesar de que el gobierno de los Estados Unidos ha promulgado nuevas leyes para proteger la salud de los trabajadores durante la crisis de COVID-19, las personas con diabetes y otras personas están descubriendo que no tienen la cobertura de las disposiciones de las leyes o que es posible que sus empleadores estén malinterpretando o ignorando las reglas de seguridad para los trabajadores.

Lo que las personas buscan es la opción de trabajar desde casa, incluso si eso significa cambiar temporalmente las responsabilidades, o posiblemente tener la opción de tomar un permiso de ausencia temporal sin perder sus empleos. En los casos en que los trabajadores deben estar físicamente presentes, quieren pautas formales y apoyo para usar EPP (equipo de protección personal) en el trabajo.

En un foro en línea para personas con diabetes Tipo 1, una mujer compartió que su esposo con diabetes Tipo 1 no logró recibir un permiso remunerado y decidió regresar al trabajo; alguien más dijo que su hija con diabetes Tipo 1 se vio obligada a volver a trabajar en un supermercado; y otra persona estaba preocupada por su hijo quien, después de un episodio de cetoacidosis diabética (CAD), tuvo que regresar a trabajar en un centro de rehabilitación.

En resumen, ha habido un aumento en el número de personas con diabetes que buscan ayuda por problemas de discriminación laboral. Durante los últimos dos años, la Asociación Americana de Diabetes (ADA, por sus siglas en inglés) ha manejado casi 4,000 casos de posible discriminación laboral, según Alana Tokayer, directora de Activismo Legal de la ADA. En solo ocho semanas durante la primavera de 2020, la organización presentó más de 550 casos de discriminación laboral relacionados con COVID-19, dijo en un video publicado en una guía de recursos en línea relacionada con la ADA y el COVID-19.

La Fundación de Acción para la diabetes Tipo 1 con sede en Nueva York, ayuda a las personas de la comunidad de diabetes Tipo 1 a encontrar recursos para combatir la discriminación, y reporta también haber visto un aumento en las consultas sobre discriminación laboral relacionada con COVID-19. Daniel O. Phelan, director ejecutivo de la organización, comentó que muchas de las consultas son de empleados que han sido despedidos o discriminados de otra manera después de informar a su empleador que necesitaban adaptaciones adicionales debido a su mayor riesgo de complicaciones graves por el COVID-19.

Los casos de discriminación laboral rara vez son sencillos, y los casos relacionados con el COVID-19 se complican por el hecho de que algunos trabajos se consideran “esenciales” durante la pandemia, eximiéndolos de algunas partes de la ley de discriminación. Sin embargo, eso no significa que las personas con diabetes o quienes las cuidan no deban investigar cuáles son sus opciones si no se sienten seguras, dicen los activistas.

“Tienes derechos legales, y estos derechos no desaparecen durante una pandemia”, dijo Tokayer en el video.

Leyes que protegen contra la discriminación laboral

Aquí están las leyes que podrían proporcionar protección contra la discriminación laboral para las personas con diabetes o sus cuidadores. A los fines de este artículo, hemos resaltado solo las secciones de las leyes que podrían estar relacionadas con un riesgo para la salud como una pandemia:

La Ley de Estadounidenses con Discapacidades

Aprobada en 1990, esta amplia legislación incluye disposiciones que requieren que la mayoría de los empleadores privados, así como a los gobiernos estatales y locales, proporcionen adaptaciones razonables para ayudar a las personas con discapacidades a tener o mantener las mismas oportunidades de empleo que las personas sin discapacidad. Los empleadores privados con 15 o más empleados están sujetos a esta ley. Los cambios a la ley promulgados en 2008 ayudaron a definir aún más que las personas con diabetes están incluidas en este estado protegido de las personas.

Según el recurso en línea de la ADA sobre el COVID-19 y la discriminación laboral, las “adaptaciones razonables” durante una pandemia pueden incluir:

  • brindar la opción de trabajar desde casa durante una crisis de salud;
  • brindar la opción de ser asignado temporalmente a un puesto vacante que podría permitir trabajar desde casa;
  • permitir el uso temporal de mascarillas y guantes;
  • permitir el permiso temporal.

La Ley de rehabilitación

Aunque precede a la Ley de estadounidenses con discapacidades, esta ley ofrece en gran medida las mismas protecciones para las personas con discapacidades. La principal diferencia es que brinda protección a aquellos que trabajan en empleos federales o que reciben fondos federales.

La Ley de Responsabilidad del Congreso

Esta ley cierra una laguna de las dos leyes anteriores proporcionando protecciones similares a los empleados de la rama legislativa del gobierno de los Estados Unidos, es decir, el Congreso.

La Ley de Licencia Familiar y Médica

Esta ley puede proporcionar licencia no remunerada por hasta 12 semanas cada año para que los empleados velen por su salud o la salud de un familiar calificado.

Para recibir las protecciones según esta ley, los empleados, en general, deben:

  • estar empleados en un lugar de trabajo que emplee a más de 50 personas;
  • trabajar en un lugar donde el empleador emplea a más de 50 personas dentro de un área de 75 millas;
  • haber sido empleados por el pasado año; 
  • haber trabajado al menos 1,250 horas en el último año para el empleador (lo que se traduce a 24 o más horas por trabajo, en promedio, en un año).

Sin embargo, esta ley proporciona protecciones aumentadas en 2020, gracias a una nueva ley aprobada durante la pandemia de COVID-19 (ver más abajo).

La Ley Familias Primero de Respuesta al Coronavirus

Esta nueva ley proporciona protecciones adicionales para algunos trabajadores desde el 1 de abril de 2020 hasta el 31 de diciembre de 2020. Incluye varias disposiciones:

Ley de Expansión de la Licencia Familiar y por Enfermedad

Los empleadores con menos de 500 empleados deben proporcionar hasta 10 semanas de permiso remunerado bajo la Ley de Licencia Familiar y por Enfermedad, además de dos semanas adicionales de permiso no remunerado. Esta ley cubre a la mayoría de los empleados (con algunas excepciones) que han trabajado 30 días o más y que deben cuidar de niños que, de otro modo, asistirían a escuelas o guarderías que hayan cerrado debido a la pandemia. Las 10 semanas de permiso remunerado no deben ser menos de dos tercios de la tarifa pagada previamente por el puesto.

La Ley de Licencia por Enfermedad Pagada de Emergencia

Los empleadores con 500 empleados o menos deben proporcionar permiso por enfermedad remunerado por hasta dos semanas de trabajo para los empleados que:

  • estén bajo órdenes de cuarentena de toda la comunidad;
  • estén experimentando síntomas de COVID-19; 
  • un proveedor de atención médica les ha ordenado que se se autoaislen; 
  • cuiden de un miembro de la familia que se autoaísla, experimenta síntomas o fue diagnosticado con COVID-19;
  • cuiden de niños que no puedan asistir a la escuela o guardería debido a una emergencia de salud de COVID-19.

Tus derechos con la diabetes

Según la información proporcionada por la ADA, los CDC han aconsejado a las personas con diabetes que se queden en casa durante los primeros meses de la pandemia. Esto significa que los empleados con diabetes (o aquellos que cuidan de alguien con diabetes) podrían calificar para recibir dos semanas de permiso por enfermedad remunerado según la Ley de Licencia por Enfermedad Pagada de Emergencia.

Los empleados con diabetes también pueden recibir un permiso bajo esta ley si su médico les ha aconsejado que se pongan en cuarentena porque podrían ser especialmente vulnerables a la pandemia.

Sin embargo, hay muchas lagunas y exenciones diferentes con estas leyes. Una exención específica de esta pandemia es la de los “trabajadores esenciales”, incluyendo muchos trabajadores de la salud, cuyos empleadores pueden exigir que lleguen a trabajar a pesar de las disposiciones de estas leyes laborales.

Si eliges luchar por tus derechos, es importante saber que el proceso lleva mucho tiempo, dice Daniel de la Fundación de Acción para la diabetes Tipo 1. No hay respuestas rápidas y fáciles en la corte que puedan hacer que sigas recibiendo tu salario a corto plazo.

“Con frecuencia lleva muchos años llevar a buen término un reclamo de discriminación por discapacidad, ya sea exitoso o no y, muchas veces, a un gran costo”, dice Daniel a DiabetesMine. “Para empezar, con frecuencia hay varios niveles de recursos administrativos que deben agotarse antes de presentar una demanda”.

Muchos de estos casos terminan en alguna forma de mediación a través de una agencia gubernamental apropiada. También se debe saber que un final exitoso del proceso con frecuencia tiene como resultado un cambio de póliza, pero pocas veces tiene como resultado la compensación más allá de los salarios perdidos. Es raro que se otorgue un fallo en la corte por daños compensatorios por discriminación laboral, dice Daniel.

Qué hacer

Aquí hay algunos consejos de Daniel y la ADA sobre qué hacer en caso de enfrentar discriminación laboral durante la pandemia (o por otra razón):

  • Mantén las cosas en orden. Con frecuencia, es más fácil llegar a una resolución exitosa en un caso de discriminación laboral mientras el empleador en cuestión aún te emplea.
  • Lee el manual del empleado para ver qué adaptaciones podrían estar disponibles y qué procesos de la empresa pueden existir para solicitar adaptaciones adicionales.
  • Haz la solicitud por escrito. Específica bien la solicitud y proporciona cualquier documentación de la información médica necesaria en esa solicitud inicial.
  • Asegúrate de que el proveedor de atención médica solo se comunique con el empleador por escrito y solo brinde la información médica necesaria para la solicitud.
  • Ponte en contacto con la agencia local, estatal o federal correspondiente que supervisa los problemas de discriminación laboral lo antes posible mientras tanto, en caso de que se rechace la solicitud de adaptación.
  • Asegúrate de que toda la comunicación con respecto al proceso de solicitud o discriminación laboral sea por escrito y toma nota de cualquier reunión sobre el proceso. Insiste en que cualquier información sobre la revisión del trabajo también esté por escrito, ya que los empleadores con frecuencia podrían encontrar “otras razones” para el despido de un empleado.
  • Considera encontrar un punto medio con el empleador sobre la solicitud.

La decisión de quedarte o dejar un trabajo que no proporciona las adaptaciones que necesitas es complicada y emotiva, especialmente durante una pandemia. Si bien este artículo proporciona información inicial, debes analizar el problema con un abogado capacitado en casos de discriminación laboral y tu proveedor de atención médica.

Para más información:

Lee los recursos en línea de la ADA sobre discriminación laboral y el COVID-19, y comunícate con la organización si tienes preguntas en askada@diabetes.org o 1-800-DIABETES (800-342-2383).

Ponte en contacto con la Fundación de Acción para la diabetes Tipo 1, que proporciona ayuda y recursos (pero no representación legal) para personas con diabetes Tipo 1 en casos de discriminación laboral.

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