La Labor del Dr. Dottavio en Argentina 


 

Nota del editor: esta entrevista ha sido transcrita y editada para facilitar su lectura.


El Dr. Esteban Dottavio es médico diabetólogo que ejerce en Mar del Plata, Argentina. El equipo de Beyond Type 1 en Español tuvo una charla amena con él para platicar de su labor médica en Argentina y la situación actual del país y la importancia del trabajo en equipo para mejorar el panorama de la diabetes en Latinoamérica.

BT1: ¿Qué es la “diabesidad”?

Dr. Esteban Dottavio: Es un término que se ha acuñado, algunos pueden estar de acuerdo y otros no tanto. Al ser la diabetes tipo 2 la más frecuente de los tipos de diabetes que conocemos y la gran unión que hay entre obesidad y diabetes. Considerando que la obesidad es una enfermedad absolutamente metabólica, tanto como la diabetes poligénica y a su vez metabólicamente activa. Hay que tomar muy en cuenta, de aquí a futuro lo que vamos a ir descubriendo acerca del tejido adiposo y de la producción de un montón de hormonas que van a influir en las enfermedades cardiovasculares. Ya mucho se está sabiendo. Mucho está en estudio, pero sabemos que ese metabolismo tan activo de la obesidad actúa muy poco a favor de la enfermedad cardiovascular y de la disfunción endotelial, digamos que es la madre de todos los problemas que tiene el endotelio, que es lo que recubre las arterias.

¿Cuál es el panorama de la diabetes en Argentina?

Argentina está sufriendo lo que sufre un país emergente, un país en el cual su sistema de salud está atomizado, fracturado, dividido. Tiene grandes problemas en la administración y utilización de sus recursos. Gran parte de la población está sumida en pobreza o padeciendo la falta de cantidad y calidad en alimentación, todo ello hace que tengamos un alto índice en obesidad y desnutrición. Eso está repercutiendo sin duda en la diabetes.

Sabiendo que los números mundiales en frecuencia y prevalencia de diabetes, castiga mucho más a sociedades de bajos recursos. Estamos aproximadamente en una prevalencia de 11% de diabetes y esto fue en el último censo en 2018 y va en crecimiento. Si bien nos ampara una ley de diabetes para cobertura de la población en general, es una ley que está desactualizada y que necesitamos reformular, ya que los avances en las nuevas tecnologías y fármacos hace que eso sea prevalente para un mejor tratamiento. 

¿Cómo ha afectado el COVID en el panorama de la diabetes en el País?

A mi entender, el COVID ha puesto un poco de manifiesto la limitación que tenía nuestro sistema de salud y en general todos los sistemas de salud. En lo poco preparados que estábamos, en tanto en formación como en infraestructura y lo lentos que somos en reaccionar ante situaciones inesperadas, lo cual, me parece algo para tomar muy en cuenta para futuras posibilidades de contingencias, sobre todo en la coordinación no sólo financiera, sino también de logística y de formación profesional. 

Con respecto a la diabetes en sí, hemos visto que uno de los tratamientos básicos para COVID en enfermedades críticas o graves, el tratamiento corticoideo, ha actuado de forma perjudicial sobre aquellas personas que ya tienen una predisposición para la diabetes y que personas con diabetes han empeorado durante la internación y cuánto deterioro han tenido. 

Se ha puesto de manifiesto que la inflamación endotelial produce estas enfermedades no transmisibles: hipertensión, obesidad y diabetes. De hecho, las personas que se enfermaron con COVID, tuvieron una posibilidad mayor de enfermarse de una condición crónica que otras personas. 

Nos ha puesto enfrente, enfermedades a las cuales debemos actuar rápidamente para evitar el deterioro progresivo que puede haber. Son cosas que veníamos teniendo en cuenta, pero creo que la pandemia de COVID catalizó y, prácticamente chocamos contra esta realidad mucho más rápido. 

¿Qué podríamos importar de otros sistemas sanitarios a las realidades latinoamericanas?

Lo fundamental que sistemas como el de España nos puede enseñar es imitar un sistema de salud mucho más integral. Creo que podríamos copiar o al menos tomar en cuenta esa realidad. En vez de tener divididos los ingresos para un sistema de salud, habría que tratar de aunar esos recursos y brindar un sistema de salud mucho más amplio, equitativo e igualitario para la población, cosa que no está pasando en nuestro país. 

Eso es lo primero, después, tener grupos de profesionales que lleven la bandera, la gestión de estas cuestiones o de estas contingencias de enfermedad de tipo universal o poblacional. Tener leyes acorde para enfermedades tan prevalentes como la diabetes. Es importante destacar el trabajo que hacen en España las asociaciones de pacientes, las organizaciones no gubernamentales y cuánto hay de compromiso entre grupos de pacientes, familiares y profesionales y esa ayuda en común hace que haya una mejor comunicación y adhesión a los tratamientos, sabiendo que estas enfermedades son hoy por hoy incurables, pero sí tratables. 

Tratar de lograr que estos tratamientos de última generación lleguen a más personas. Estos tratamientos, también comparto que no son para todos, porque hay que seleccionar qué personas lo pueden y lo deben de recibir. Es importante destacar que sí hay algo que es universal y es acceso a la educación y al empoderamiento para permitir que estos grupos puedan independizarse y eso España lo tiene muy desarrollado. Siempre trato de compartir a colegas o a quien sea en Argentina para que trabajemos en ese sentido.

¿Qué consejos le daría a las personas con o sin diabetes para permanecer saludables en el mundo de hoy?

El consejo o la sugerencia que intentaría dar humildemente, es tener mejor calidad de vida a través de mejores hábitos saludables y no es necesario gastar demasiado dinero para esto. Tratar de elegir mejor los alimentos, tratar de volver hacia una alimentación más casera, parecida a la que nos hacían nuestras abuelas y una elaboración de los alimentos que tome más tiempo, que tenga materia prima de calidad con un mayor consumo de verduras, hortalizas y frutas, con una menor cantidad de alimentos procesados, bajando el nivel de hidratos de carbono complejos, tratando de disminuir el consumo de comida chatarra.

El ejercicio físico es fundamental, no tiene que ir uno a un gimnasio, son las actividades de la vida diaria: caminar, ir a su trabajo, hacer las compras, dejar el auto más lejos, utilizar más bicicleta. Aunado al manejo y gestión del estrés y del tiempo de trabajo, esparcimiento y de descanso compatibilizando con una buena vida social, es decir, vivir en sociedad y gozar de la vida, eso va a repercutir sin duda en su metabolismo, en su físico y en su salud en general. Recordemos que la salud es absolutamente integral, es biológica, es social y espiritual. 

No olvidemos que nos han dado un solo cuerpo, no vamos a tener otro, no lo vamos a poder reemplazar, se deteriora fácilmente si no lo cuidamos, pero es de tanta nobleza que nos da avisos. Lo que pasa es que a veces no escuchamos esos avisos y seguimos adelante y se produce la ruptura de ese equilibrio que tiene el cuerpo, se rompe la salud. 

Esto que digo, para nada es fácil, es algo casi utópico, son objetivos que uno desearía como rozando la perfección. Hacerlos de a poco o buscando objetivos pequeños que sean factibles, tomarse tiempos para hacer estos cambios, pero realizarlos, intentar llevarlos a cabo.

Aquellos que tienen hábitos de los que uno podría denominar “tóxicos” o “adicciones” sugiero intentar buscar ayuda lo más rápido posible, porque eso produce mucho deterioro muy rápido y daña el tejido social y familiar, que produce soledad, depresión.

¿Cuáles son sus próximos proyectos? ¿Cuál será su colaboración con la asociación Diabetes Madrid?

El proyecto más importante que tengo actualmente y en el que estoy trabajando tiene que ver justamente con la educación y la traslación de los conocimientos y la evidencia hacia familiares y personas que tengan diabetes. Eso por un lado y después, educación hacia la población en general para llegar a una vida un poquito más saludable. 

Quiero trabajar mucho en colaboración con una idea a futuro que son las ciudades sostenibles, que nos permitan llevar a cabo una vida más plena, una vida más al aire libre. Me interesa mucho la educación de los niños entre los 3 y 6 años, que es cuando tienen más plasticidad en su cerebro y pueden incorporar más cantidad de cosas para una vida adulta más saludable, que cuenten con más lugares de esparcimiento al aire libre, que puedan socializar mucho más rápidamente y que vuelvan esos juegos que no tienen tanto que ver con las pantallas, que vuelva el juego y la interacción a través de palabras y el abrazo, eso que tanto hemos perdido en esta pandemia.

Con respecto a Pilar Martínez, que es la presidenta de la asociación Diabetes Madrid, siempre estamos muy en contacto. Estamos intercambiando, yo, sobre todo, aprendiendo mucho en las agrupaciones de trabajo que están haciendo con la población, e interiorizando cómo es el tema para hacer agrupaciones de pacientes y en cómo trabajar en la educación en grupo. Ella es la presidenta de la alianza de pacientes y en eso es en lo que estoy realmente muy interesado.

Estas enfermedades crónicas no transmisibles, el 70% de su tratamiento depende de la adhesión del paciente y no tanto farmacológico, sino a los cambios que pueda realizar en sus hábitos de vida y en mejora de su calidad de vida.

Hay que insistir en que la formación de los futuros profesionales sea en educación y comunicación y profundizar ese tema a través de las neurociencias que tanto nos ayudan. Haciéndolo a través de grupos multiprofesionales, con nutricionistas, profesores de educación física, educadores en diabetes, hacer asociaciones público-privadas y trabajar mucho en políticas públicas. Es muy interesante el trabajo en conjunto de arquitectos. Ingenieros y gente que diseñe las ciudades para que nos permitan una vida más saludable.

Todos podemos aportar algo, vamos a salir más enriquecidos en compartir cada uno los conocimientos desde su lado. No hay que olvidar escuchar a la gente que tiene diabetes, a los familiares que los acompañan todos los días. Ellos nos enseñan cada día, para qué lado debemos enfocar las prioridades. 

 

ESCRITO POR Lucía Feito Allonca de Amato, PUBLICADO 06/01/22, UPDATED 05/27/22

Lucy lleva 30 años viviendo con diabetes tipo 1, tiene doble nacionalidad Española y Argentina y es Licenciada en Derecho por la Universidad de Oviedo. Forma parte activa de la comunidad en línea de diabetes, temática en la cual se mantiene permanentemente actualizada. También es paciente experto en enfermedades crónicas cardio-metabólicas por la Universidad Rey Juan Carlos y activista por los derechos de las personas del colectivo LGBTQ+.