El autocuidado nunca es egoísmo para padres de hijos con diabetes Tipo 1

Ser padre puede ser uno de los trabajos más gratificantes y a la vez más agotadores que hace una persona. Agrega un niño con diabetes tipo 1 a la mezcla, ¡y cualquier cosa puede suceder! Además de días ocupados, listas de tareas pendientes, la lavandería, las diligencias, las tareas escolares, las actividades extracurriculares, los eventos sociales, el carpool y tu propio trabajo, ¡ser padres* de una persona con una afección médica compleja, implacable y crónica es agotador!

Para poder manejar todo esto y estar preparado para cualquier reto que la diabetes de tu hijo pueda causarte, ¡los padres tienen que estar en sus mejores condiciones! ¿Pero quién se preocupa por ti? Esta es una de las preguntas más complicadas y una de las más ignoradas. La realidad es que si estás completamente abrumado con todo lo que tienes que hacer, la mayoría de las personas no puede mantenerse al día con el cuidado de los hijos, la familia y otras responsabilidades, y sí, ¡la diabetes!, con un enfoque positivo y tranquilo. Entonces, nuestro lema es: “El autocuidado no es egoísta. Nunca. ¡Adelante, dilo con nosotros!

Exploremos algunas formas de aligerar tu carga y tomarte el tiempo para las cosas que te rejuvenecen para que puedas estar en las mejores condiciones para tu familia:

¡Pide ayuda!

Pedir ayuda es difícil. ¿Pero por qué? Todos podemos necesitar ayuda de vez en cuando, y con frecuencia hay alguien que quiere apoyarte pero que no sabe cómo hacerlo. La clave es reconocer cuándo necesitas el apoyo de alguien y lo que sería más útil, y pedirlo de una manera que funcione para ti.

  • Haz una lista de tareas pendientes (¡asegúrate de anotarla!) de todos , los proyectos de la semana, las actividades planificadas, las compras que debes realizar y las tareas relacionadas con la diabetes que deben hacerse. Trata de dividirla en pasos más pequeños y manejables.
  • ¡Delega donde puedas! Comienza por elegir uno de los pasos pequeños y piensa en quién puede ayudarte. ¡Pregúntale! Sé específico sobre lo que necesitas de una manera que la persona entienda exactamente la forma en que esto te beneficiará. Por ejemplo, digamos que la lista de mañana incluye llevar a tu hija de 3 años con diabetes al endocrinólogo, ayudar a tu hijo de 7 años con un proyecto para los Scouts, pasear al perro, hacer recados (ir de compras, recoger recetas médicas y la tintorería), y preparar la cena, todo después de que salgas del trabajo temprano para llegar a la cita con el médico. El hijo de tu vecino también está en los Scouts, por lo que podría ser una buena persona a quién pedírselo; puedes preguntarle si los niños pueden hacer su proyecto de Scouts en su casa esta semana debido a la cita médica. Puedes devolverle el favor la próxima vez.
  • ¡Ahora, inténtalo de nuevo! Mezcla y combina otro elemento de tu lista y otra persona que se preocupe por ti, y hazle saber cuánto apreciarías que te echara una mano. (Tal vez tu suegra ha querido pasar tiempo con tus hijos, por lo que podría ser otra buena persona a quién preguntarle).

Ahora que tu carga está un poco más ligera y tienes algunos elementos marcados como terminados en tu lista de tareas pendientes, ¡usa este tiempo adicional para cuidarte!

¡Cuidate!  

Ahora esta es la parte divertida: piensa en qué es lo que disfrutas, lo que te energiza, lo que te relaja. Elabora una lista de actividades que te atraigan de cuidado personal. Estos son algunos ejemplos para ayudarte a empezar:

  • pasatiempos que disfrutas
  • pasar el tiempo con amigos
  • hacer ejercicio o hacer otras actividades físicas que te encantan
  • comer bien
  • dormir lo suficiente

¡Y haz un plan para hacerlos! Incluso si te hace sentir un poco incómodo por enfocarte tanto en ti mismo al principio, recuerda que dedicarte un tiempo para refrescar tu mente y cuerpo te permitirá tener más energía para cuidar a los demás.

Ahora es el momento de hacer estos pequeños cambios que tienen la posibilidad de tener grandes beneficios para ti a medida que haces malabarismos cada día con todos los niveles altos y bajos que la diabetes le puede ocasionar a tu hijo. ¡Ahora ve a disfrutar de tu tiempo!

* ¡Oigan, abuelos, tías, tíos, amigos y otros cuidadores: todo esto se aplica también para ustedes!

Este trabajo está financiado por NIH R01DK102561

Marisa E. Hilliard, PhD, es una psicóloga pediátrica y científica del comportamiento cuyo trabajo se centra en la atención clínica e investigaciones con jóvenes con diabetes tipo 1 y sus familias. Su pasión es promover la resiliencia, y su investigación se centra en cómo los jóvenes y las familias superan los retos de la diabetes para mantener una buena calidad de vida, cumplir con las recomendaciones de tratamiento y tener un control óptimo de la diabetes. Está especialmente interesada en los tiempos de transición en el manejo de la diabetes, como adaptarse a la vida con un nuevo diagnóstico de diabetes, la forma en que el manejo familiar de la diabetes cambia durante la niñez y la adolescencia, y cómo los adolescentes se preparan para manejar su diabetes cuando son adultos jóvenes. La Dra. Hilliard es Profesora Asistente de Pediatría en el Baylor College of Medicine, en la Sección de Psicología del Texas Children’s Hospital en Houston, Texas.

 

 

Wendy Levy, LCSW, es una trabajadora social clínica que tiene más de una década de experiencia trabajando con jóvenes con diabetes tipo 1 y sus familias. Es directora de proyectos de varios estudios de investigación en la Sección de Psicología Pediátrica de Baylor College of Medicine en el Texas Children’s Hospital. Wendy ha realizado trabajo clínico y estudios de investigación centrados en la relación entre padres e hijos, la mejora de la calidad de vida, la prevención del agotamiento y los ajustes cuando hay nuevo diagnóstico de diabetes. Su pasión es mejorar la capacidad de la familia para trabajar juntos con el fin de superar los retos de vivir con diabetes y optimizar el control de la diabetes.

 


Lee: El síndrome de burnout por la diabetes tipo 1 de los cuidadores por Mark Heyman, CDE, PhD.