¿Cómo Explicar a Nuestros Hijos que Vivimos con DT1?

1/24/20
ESCRITO POR: Eugenia Araiza

 

 

Cuando las personas que tenemos diabetes Tipo 1 decidimos formar una familia no solemos pensar mucho en cómo les diremos a nuestros hijos que vivimos con esta condición. Creo que ni siquiera lo pensamos cuando ya tenemos a nuestros hijos en los brazos. Todo sucede cuando comienzan a notar algo diferente en ti o algo que haces distinto a otros papás o incluso familiares.

Una ventaja que tenemos es que ya vivimos con diabetes al momento del nacimiento de nuestros hijos lo cual ayuda a que los pequeños vean con normalidad las acciones diarias de alguien que vive con diabetes como inyectarse, revisar la glucosa o escuchar alertas de diferentes dispositivos  al que se le hace más caso incluso que al teléfono celular. Sin embargo, conforme nuestros hijos se van haciendo conscientes de pronto hacen preguntas que inician todo un proceso de diálogo, entendimiento y comprensión: ¿qué es eso? Refiriéndose a las jeringas, plumas, microinfusora o cualquier aditamento para el manejo de la diabetes.

Siempre atentos

En ocasiones podría parecer que los niños no están poniendo atención, sin embargo, escuchan todo lo que uno les dice. Recuerdo en una ocasión que iba manejando y sentí una hipoglucemia. Mientras buscaba alguna tienda porque no traía conmigo un dulce le comenté a mi hijo de entonces 5 años “necesito detenerme en una tienda y comprar algo dulce porque se me está bajando el azúcar”, mi hijo comenzó a buscar en su mochila de la escuela y segundos después me extendió su mano con una paleta de caramelo diciéndome “aquí hay una paleta, siempre guardo uno de los dulces que me dan en la escuela por si lo necesitas, porque la otra vez te escuche decir que casi siempre traías dulces en tu bolsa por si se te baja el azúcar, no sé bien que es eso pero yo siempre cargo uno para ti”.

Claro que, además de derretirme el corazón me hizo reflexionar sobre la importancia de hablarlo con nuestros hijos desde que son muy pequeños porque ellos, quizá no comprenden bien el por qué pero saben que hay que poner atención. Cuando me recuperé de la hipoglucemia y continuamos el camino aproveché para explicarle lo que es la diabetes y escuchar sus inquietudes al respecto.

Algunos consejos que pueden ayudar serían:

Hablar con honestidad. La diabetes es una enfermedad a la que le tenemos que poner especial atención y cuidar ciertos aspectos como la alimentación, los medicamentos y el monitoreo, pero, ¿no es eso casi lo que todos deberían hacer? Y, si bien, es una enfermedad que puede venir acompañada de algunas complicaciones hacerle saber que el cuidado ayuda a evitar que estas lleguen y que día a día te estás cuidando para estar saludable. 

No ocultes tu diabetes. No viene al caso ocultar o minimizar los cuidados, atención o la importancia que tiene la diabetes en tu vida, recuerda que la actitud que tu tengas frente a ella va a impactar más sobre lo que tu hijo o hija piense que lo que pueda escuchar de los demás.

Mostrar que vivir con diabetes es vivir un estilo de vida saludable. Esto es muy importante ya que no solamente podrá comprender que la diabetes se puede controlar y no significa el fin del mundo, sino que, con tu ejemplo, tu hijo o hija adquirirá hábitos saludables que tendrán un impacto directo sobre su salud.

Hablar de las complicaciones agudas como la hipoglucemia o hiperglucemia. Conforme la edad vaya avanzando podremos ir ampliando la información que se proporcione y de esta forma incluso hacerlos participes. Ir de “en ocasiones, a mamá o papá se le baja el azúcar y necesita comer algo dulce” hasta poder explicar qué es lo que causa un bajón de azúcar, qué medidas se deben de tomar e incluso que el pequeño pueda estar preparado para ayudarte en alguna emergencia. Lo mismo en el caso de las hiperglucemias.

Explicar que en los momentos de hipoglucemias o hiperglucemias tú no eres tú. En ambos casos sabemos que afecta nuestra sensibilidad, tolerancia e incluso la forma en la que solemos hablar pudiendo llegar a ser muy rudos y “enojones”. Platicar que, con esos números de glucosa más alta o baja puedes decir o comportarte de una forma que pudiera hacerlos sentir mal, sin embargo, que SIEMPRE, SIEMPRE sepa que eso es momentáneo y que no tiene nada que ver con lo que él o ella es o el amor que le tienes, hazle saber que tu amor por ellos es enorme aunque en esos instantes no lo parezca. Puedes emplear alguna estrategia como: “mamá necesita 5 minutos para recuperarse” para que tu hijo sepa que no te encuentras del todo bien pero que estás haciendo lo necesario para sentirte tu nuevamente.

Platica tu experiencia de vida. Desde tu diagnóstico, tus momentos complicados y tus logros. Hazle ver que no hay nada diferente en la vida de alguien que vive con diabetes más allá de algunos cuidados y atenciones extras.

Habla de las complicaciones crónicas pero siempre haciendo énfasis que no necesariamente tienen que suceder. Es importante que se lo digas tú porque muy probablemente habrá alguien más que se lo diga y no podrás controlar el cómo se lo diga o con qué tipo de información se lo comente. De esta forma no lo tomará por sorpresa y sabrá que sí, son cosas que pueden pasar pero que tenga la seguridad que tú estás haciendo todo lo necesario para que no suceda.

Involúcralo. Cuando revises tu glucosa puedes aprovechar y decirle “mira, hice ejercicio y mi glucosa está bajando” o “comí esto y mira cómo está afectando mi glucosa”. Esto puede servirte para dos cosas, que tu hijo sepa cómo es en realidad la diabetes y que tome nota sobre el efecto que algunas cosas (alimento, ejercicio, estrés) tienen en tu salud y por ende, en la suya aunque su organismo funcione perfectamente.

Déjalo expresarse. La diabetes no es solo tuya, es, indirectamente, también la de él o ella porque al final también la vive. Platica con él sobre cómo se siente sabiendo que tienes diabetes, cuáles son sus miedos o inquietudes, qué le estresa o qué ha aprendido sobre el vivir con diabetes. Juntos podrán trabajarlo y en caso necesario, apoyarse en algún especialista.

La vida con diabetes no solo es de quien vive con diabetes, tu hijo es una parte muy importante en la organización e incluso motivación para mantener los niveles de glucosa lo más cercano a lo normal (80-100 mg/dL) así como para mantener una excelente calidad de vida.

 

 

 

Eugenia Araiza

Eugenia es licenciada en Nutrición y es Educadora en Diabetes. Ella fue diagnosticada con diabetes Tipo 1 hace 23 años. Ella es creadora de Healthy Diabetes Ella disfruta mucho estudiar y ayudar a otros en el manejo de sus diferentes tipos de diabetes. Ella ama el estudio y manejo de la diabetes Tipo 1 y la nutrición. Disfruta escribir especialmente sobre el impacto de la diabetes en su vida, confiesa que, lamentablemente el ritmo de vida la come y lo hace con menos frecuencia como la que le gustaría. Vive rodeada de amor en una familia compuesta por Luis Felipe, quien vive con diabetes tipo LADA y su hijo adolescente Índigo.