Gas, e insulina, ¡que no falte! Un diabético en el Dakar


 

Mi nombre es Daniel Albero Puig y nací en Valencia (España) el día 16 de junio de 1972.

En mis primeros ocho años de vida todo parecía ir bien, hasta que un viernes del verano de 1980 y estando de campamento con mis amigos, todo cambió. Esa tarde contraje una fiebre muy alta, por la que ingresé en coma en el Hospital Clínico de Valencia con un pronóstico muy crítico: una meningitis aguda era la culpable. Tras 20 largos días en los que pasar la noche con vida era un desafío, salí del hospital por mi propio pie y sin ninguna secuela aparente. Estuve un año entero de consulta en consulta, haciéndome electroencefalogramas para controlar que todo iba bien, y por fin, me dieron el alta… mi vida volvía a ser la de antes.

Sin embargo, en las navidades de 1982 perdí ocho kilos en apenas una semana, estaba cansado, bebía mucha agua y no me podía casi mover… mi madre, muy asustada, me llevó al médico y, para sorpresa de todos, me diagnosticaron DIABETES MELLITUS TIPO 1. Yo no entendía muy bien qué era aquello, pero de repente mi vida dio un giro de 180 grados. Ese verano, mis padres me apuntaron a un campamento para personas con diabetes, en el que aprendí muchísimo y en el que me di cuenta de que no era el único que tenía esta enfermedad, nuestra enfermedad. A partir de entonces empecé a ser más independiente y a ponerme mis metas. Es aquí donde empezó mi nueva vida.

Pese a que mis padres se oponían rotundamente, yo quería hacer lo que más me gustaba: ir en moto y practicar motocross, pero por aquella época, el dinero era escaso en casa y tenía que buscarme la vida como podía, ya que mi época de estudiante fue corta y no demasiado buena. Así pues, como era músico y tocaba la trompeta, empecé a “hacer bolos” en charangas y orquestas, recorriéndome buena parte de la geografía española con tan solo 15 años y, pudiéndome comprar ese mismo verano mi primera moto: una Anvian 125 motocross, con la que pude hacer mis primeros pinitos en el mundo de la moto de campo. Después de la mítica Anvian-y trabajando en lo que podía- me compré una Kawasaki KX 125 con la que empecé a competir en el Campeonato Territorial de Motocross. Mis éxitos no eran muy grandes, pero terminaba todas aquellas carreras a las que me presentaba. Esto era muy importante para mí, teniendo en cuenta los pocos recursos que tenía y con mi enfermedad a las espaldas… aunque esto, nunca lo confesaba.

Después de unos años de verme obligado por motivos personales y profesionales a aparcar la moto, en 2014 empezó de nuevo mi andadura en el mundo de la competición. Participé en carreras como la Baja Aragón, Montes de Cuenca, el Altiplano, la Transmatarraña o el Campeonato Nacional de Rally TT.

En enero del 2015, viendo el programa resumen del Rally Dakar en Televisión Española, un espectador preguntó si una persona con diabetes podía correr la competición de motor más dura del mundo. El comentarista-y, ahora, buen amigo- Rafa Tibau, respondió que por supuesto, y que nunca antes se había dado ese acontecimiento. Así que, tras ponerme en contacto con él, me animó a hacer mi sueño y el de miles de personas con diabetes realidad, correr el Rally Dakar con Diabetes Tipo 1.

 En la actualidad, tengo 43 años y estoy preparándome física y mentalmente para poder estar presente en esta carrera lo más pronto posible. Con esfuerzo, dedicación y autocontrol he conseguido romper ya algunas barreras que nunca antes una persona con diabetes menos, que lo haya declarado- ha hecho. El pasado 2016 participé en el Campeonato de España MotoDes, en el Rally Baja España Aragón o en carreras internacionales como la Panáfrica, obteniendo buenos resultados en todas ellas.

Este 2017 está siendo una auténtica odisea. Mi día a día se basa en el entrenamiento físico, mi trabajo, mi familia y mi lucha incansable por seguir adelante junto a mi equipo. He participado ya en el Hellas Rally Raid (Grecia), la Baja Aragón 2017 (España) y los diferentes Campeonatos de Rally Todoterreno de España.

Mi familia, conformada por mis hijos Dani y Yeray y, como no, mi mujer Mer, me animan día a día para seguir adelante con esta aventura.

Además, para qué mentir, a mis hijos también les empieza ya a gustar montar en moto, lo que no sé si me alegra… ¡o me asusta! También mi equipo tiene un papel fundamental, tres estudiantes de comunicación que, desde que nos conocimos, han hecho todo lo que ha estado en sus manos para hacer real este proyecto, también, junto a mi manager. Cómo no, también mis sponsors y technical suppliers: gluQUO –una App revolucionaria para personas con Diabetes- Marqueset o el Hospital de la Ribera entre muchos otros.

Gracias a webs como ésta, es mucho más sencillo dar difusión a nuestro proyecto, único en los 40 años de la historia del Dakar. Si queréis saber más sobre nosotros, no dudéis en visitar www.undiabeticoeneldakar.org  o seguirnos en nuestras redes sociales: Un Diabético en el Dakar si nos buscas desde Facebook (https://www.facebook.com/undiabeticoeneldakar/) y @DiabeticoDakar si nos buscas en Twitter e Instagram.

Contacto público: info@undiabeticoeneldakar.org

Contacto prensa: prensa@undiabeticoeneldakar.org

ESCRITO POR DANIEL ALBERO, PUBLICADO 10/09/17, UPDATED 12/03/18

Daniel es quien trabaja en la meta de lograr que, por primera vez en la historia, un piloto de motos con diabetes tipo 1 pueda participar en el rally más duro del mundo: el Dakar. El hecho deportivo queda en un segundo plano, pues el fin último de este proyecto es romper las barreras que impiden a millones de personas con daibetes tipo 1 en todo el mundo llevar a cabo una vida normal e impulsarlos a realizar actividades deportivas e impulsar y desarrollar el interés y el desarrollo de la investigación de la Diabetes. Conoce a Daniel, visita sus redes sociales: www.undiabeticoeneldakar.org Facebook: https://www.facebook.com/undiabeticoeneldakar/ Twitter: https://twitter.com/diabeticodakar Instagram: https://www.instagram.com/undiabeticoeneldakar/