Guía sobre Alcohol y Diabetes

 

Nota del editor: Este contenido ha sido verificado por Marina Basina, MD, a Profesor Clínico Asociado en la Universidad de Stanford. Ella es endocrinóloga clínica e investigadora con enfoque en manejo de la diabetes y tecnología para el manejo de la diabetes. La Dra. Basina es miembro activo  en varias juntas y consejos médicos y organizaciones comunitarias de diabetes. Además, ella es miembro del Consejo Científico de Beyond Type 1.


El alcohol y la diabetes: ¿se pueden mezclar? La respuesta corta es sí, puedes beber alcohol si tienes diabetes. Pero antes de beber, es una buena idea informarte sobre cómo la bebida puede tener efecto en tu cuerpo y específicamente en tus niveles de glucosa en sangre en tu medidor de glucosa o tus niveles de glucosa en tu MCG (medidor continuo de glucosa).

A continuación encontrarás unos consejos para beber de forma segura y responsable.

Primero, platica con tu médico

Pregunta a tu médico si tu salud se encuentra en estado óptimo como para beber alcohol o si estás tomando otros medicamentos que no sean seguros para beber mientras los toma. Si utilizas insulina, tu médico puede sugerirte que ajustes las dosis de insulina cuando bebas.

Esta conversación empieza por ser simplemente sincero sobre la cantidad de alcohol que bebes al día.

Por qué el alcohol aumenta el riesgo de hipoglucemia

La razón por la que puede ser complicado que una persona con diabetes consuma alcohol es, sobre todo, por la forma en que interfiere con la función del hígado en el manejo de tus niveles de glucosa (azúcar) en sangre.

Esto es especialmente cierto si utilizas insulina u otros medicamentos para la diabetes que pueden provocar niveles bajos de glucosa (azúcar) en sangre.

El hígado deja de producir glucosa cuando hay alcohol: El hígado almacena la glucosa (azúcar) sobrante de los alimentos que ingiere. Esta glucosa almacenada es conocida como glucógeno. Cada día, el hígado ayuda a regular el nivel de glucosa (azúcar) en sangre convirtiendo el glucógeno almacenado en glucosa.

Tu hígado libera esta glucosa almacenada cada día y cada noche para proporcionar a tu cerebro y a tu cuerpo el combustible que necesita para funcionar. La misma glucosa almacenada contribuye a los niveles elevandos de glucosa (azúcar) en sangre durante el “fenómeno del amanecer” por la mañana, también. Y es parte de la razón por la que necesitamos insulina de fondo / basal a lo largo del día.

Mientras tanto, cuando consumes alcohol, tu hígado lo ve como un veneno tóxico que debe procesar y que debe sacar de tu cuerpo lo más rápido posible. Cuanto más se bebe, más tiempo lleva este proceso.

Cuando tu hígado se concentra en procesar y eliminar el alcohol que bebes, deja de realizar su otra labor de liberar ese goteo constante de glucosa almacenada.

El estómago digiere los alimentos a un ritmo más lento: El alcohol también ralentiza la digestión de los alimentos que acabas de ingerir. Esto significa que la insulina que puedes haber usado para esa comida mientras estabas bebiendo se digiere más lentamente de lo habitual. La insulina podría tener efecto en tu nivel de glucosa (azúcar) en sangre antes de que la comida se descomponga en glucosa, lo que aumenta el riesgo de sufrir niveles bajos de glucosa.

Hipoglucemia inducida por el alcohol: La hipoglucemia -también conocida como niveles bajos de glucosa (azúcar) – se producen cuando el nivel de azúcar en sangre es menor a 70 mg/dL.

Cuando se bebe, el riesgo de sufrir niveles bajos de glucosa (azúcar) es mayor debido a la combinación de que el hígado hace una pausa en la liberación de la glucosa almacenada y a que los alimentos no se digieren con la misma rapidez.

Estas son las razones por las que beber alcohol siendo una persona con diabetes puede ser muy peligroso.

Si consumes alcohol hasta que te vas a dormir a la 1 de la madrugada, podrías experimentar niveles bajos de glucosa  retrasados durante el resto de la noche y por la mañana. De hecho, la hipoglucemia inducida por el alcohol puede producirse hasta 12 horas después de beber.

Además, si estás intoxicado, es posible que no oigsa las alarmas de tu MCG ni percibas los síntomas habituales de niveles bajos. En su lugar, podrías dormir durante este decenso de tus niveles de glucosa, aumentando el riesgo de hipoglucemia severa, convulsiones o la muerte.

LOS SÍNTOMAS DE LA HIPOGLUCEMIA Y LA INTOXICACIÓN SON MUY SIMILARES

Los síntomas de hipoglucemia pueden parecerse mucho a los de la embriaguez: somnolencia, movimientos inestables, dificultad para hablar, sensación de debilidad o cansancio, etc.

Una hipoglucemia severa puede llevar a la confusión mental, a la inconsciencia o a las convulsiones, todo lo cual puede ser extremadamente peligroso para tu bienestar físico y para tu capacidad de tratar los niveles bajos por ti mismo.

Por eso es especialmente importante que tus amigos y familiares conozcan los riesgos de beber alcohol con diabetes y los síntomas de niveles bajos de glucosa.

Debes enseñar a tus amigos: si alguna vez tienes vómitos o muestras signos de hipoglucemia, deben animarte a que midas tu nivel de glucosa en sangre con tu medidor o tus niveles de glucosa con tu MCG. Y que llamen al 911 si hay algo que les preocupe.

EL GLUCAGÓN DE EMERGENCIA NO ES TAN EFICAZ CUANDO SE BEBE ALCOHOL

¿Recuerdas que el alcohol interfiere en la liberación normal de glucógeno por parte del hígado? Si has consumido mucho alcohol y experimentas hipoglucemia severa, el tratamiento con “glucagón de emergencia” podría no ser eficaz porque depende de tu hígado.

Los kits de glucagón de emergencia funcionan porque el glucagón es una hormona que indica al hígado que libere una gran cantidad de glucógeno almacenado. Si tu hígado está ocupado procesando el alcohol en tu sistema, no va a responder normalmente a la presencia del glucagón de emergencia.

Esta es otra razón por la que una persona con diabetes debe ser muy consciente de la cantidad de alcohol que consume.

La hiperglucemia relacionada con el alcohol cuando se tiene diabetes

Ya que el azúcar u otros carbohidratos con frecuencia son el vehículo que hace que el alcohol sea más apetecible (piensa en una margarita mix, ron y Coca-cola u otros tragos azucarados, etc.), estos carbohidratos de digestión rápida se convertirán rápidamente en glucosa y entrarán en el torrente sanguíneo, elevando el azúcar en la sangre. En este contexto, nos referimos a un nivel alto de azúcar en sangre como cualquier nivel superior a 160 mg/dL.

Ya sea que tengas diabetes tipo 1 o tipo 2, es importante contar tus carbohidratos y medir tu nivel de azúcar en la sangre mientras bebes. Recuerda que el alcohol destilado, tiene cero carbohidratos y no tendrá efecto en tus niveles de glucosa pero aún así puede ponerte en riesgo de tener un nivel bajo de glucosa varias horas después de la ingestión del mismo.

¿Qué tipo de mezcladores hay en tus bebidas? ¿Jugo? ¿Refrescos? ¿Licores azucarados? Presta atención a los detalles. Es muy habitual que los niveles de azúcar en sangre se disparen poco después de beber debido a los mezcladores azucarados, y que luego bajen drásticamente horas después, cuando probablemente estés durmiendo.

Aunque necesitas algo de insulina para cubrir esos carbohidratos, tu médico puede sugerirte que reduzcas tu dosis habitual de insulina por carbohidrato para evitar niveles bajos de glucosa  más tarde en la noche.

VÓMITOS AL BEBER ALCOHOL

Si has consumido tanto alcohol que empiezas a vomitar, ésta es la forma que tiene su cuerpo de intentar manejar la “sobredosis” de alcohol. Como persona con diabetes -especialmente si te inyectas insulina- es importante medir el nivel de glucosa en sangre muy a menudo en las horas posteriores al vómito. También es conveniente que midas la presencia de cetonas.

Los vómitos pueden provocar niveles bajos de glucosa (si has vomitado alimentos para los que hayas inyectado insulina) o, potencialmente, una cetoacidosis diabética (CAD), incluso si tus niveles de azúcar en sangre se encuentran en rangos normales. Los vómitos por cualquier motivo conducen a la deshidratación, que a su vez puede conducir a la CAD.

Enseña a tus amigos a no dejarte simplemente “dormir un rato” si has estado vomitando y luego te desmayas.

Los riesgos de beber

Siempre hay riesgos que acompañan al consumo de alcohol. Podrías experimentar alguno de los siguientes síntomas:

  • disminución de la conciencia
  • falta de coordinación
  • falta de control en tus facultades mentales, cambios de comportamiento
  • dificultad para hablar
  • fatiga
  • desnutrición

Riesgos prolongados o crónicos del consumo de alcohol:

  • daño al hígado, corazón y páncreas
  • encogimiento del lóbulo frontal
  • mayor riesgo de cáncer

Mayores riesgos de daño corporal si tienes diabetes:

Si vives con diabetes tipo 1 o tipo 2 y bebes alcohol, es posible que corras un mayor riesgo de sufrir complicaciones.

    • neuropatía: deterioro de los problemas nerviosos
    • aumento de triglicéridos: ácidos grasos que te ponen en riesgo de derrame cerebral
    • aumento de la presión sanguínea
    • retinopatía o daño a los ojos
    • daño hepático o cirrosis

    Si tienes problemas frecuentes para controlar tus niveles de azúcar en la sangre, debes considerar si es seguro que bebas alcohol.

Lista de cotejo para beber con diabetes

De acuerdo, ya lo entendiste. Existen riesgos asociados con el consumo de alcohol si tienes diabetes. Pero, ¿hay alguna manera de beber si tienes diabetes? ¡Sí! Estos son algunos consejos sobre cómo beber de manera responsable.

  1. Habla con tu médico.Pregúntale a tu médico cómo puedes beber mientras te mantienes en el lado seguro. Hablen sobre cualquier medicamento que estés tomando y si estás administrándote insulina, hablen sobre cómo debes modificar tus dosis mientras bebes; es posible que deseen reducir tu índice basal.
  2. Habla con las personas que beban contigo sobre tu diabetes. ¡No bebas solo! Lleva una identificación de diabetes cuando salgas a beber y asegúrate de tener amigos que conozcan los riesgos de beber con diabetes. Enfatiza el hecho de que una hipoglucemia puede hacerte ver como si estuvieras borracho. Muéstrales el folleto de hipoglucemia en esta página antes de salir para que sepan cómo ayudarte.
  3.  No bebas alcohol con el estómago vacío. Come algo con carbohidratos de acción prolongada antes de salir a beber alcohol. Esto ayudará a prevenir una hipoglucemia inducida por el alcohol y también ayudará a tu cuerpo a procesar el alcohol de manera más efectiva.
  4. Conoce el alcohol que tomas. Lleva un registro de cuánto bebes, el contenido de alcohol, el contenido de azúcar o carbohidratos y tómalo con calma. Comienza la noche preparado: mira nuestro artículo sobre qué alcohol y cuánto deberías beber si tienes diabetes.
  5. ¡Mide, mide, mide tu glucosa! Antes de beber, mientras bebes, después de beber. Antes de ir a la cama y al despertar. El alcohol les hace cosas raras a tus niveles de glucosa en la sangre.
  6. Ve preparado. Lleva tu kit para medir tu sangre, tabletas de glucosa, una merienda, etc.; y recuerda que el glucagón no ayudará si te da una hipoglucemia inducida por el alcohol: esta es la razón.

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