LA DIABETES NO ESPERA

9/4/17
ESCRITO POR: Melissa Cipriani

Caracas, Venezuela – La diabetes Tipo 1 llegó a mi vida hace 14 años cuando mi hija fue diagnosticada a los 8 años de edad. Su vida depende de recibir sus dosis diarias de insulina. Durante muchos años nunca tuve que preocuparme por la consecución de sus insumos para la diabetes, ya que con sólo ir a la farmacia podía comprar lo que necesitaba. Hace aproximadamente 4 años, la insulina y los insumos necesarios para controlar la diabetes Tipo 1 comenzaron a escasear. En ese momento se comenzó una campaña en las redes sociales con la etiqueta #LaDiabetesNoEspera y #SinInsumosNosMorimos.

Ya han pasado 4 años y la situación en lugar de mejorar ha empeorado. Las personas van de farmacia en farmacia en busca de insulinas y tiras reactivas para las glucometrías y la respuesta es la misma: NO HAY. Esta situación se repite en todo el país, en ciudades grandes o pueblos pequeños, hospitales privados o públicos.

Cualquiera que viva con diabetes Tipo 1 o que tenga un familiar o amigo que viva con esta condición crónica, sabe lo grave que puede ser y también sabe lo que puede pasar si alguien que necesita insulina no recibe sus dosis diarias. La Cetoacidosis Diabética es el resultado de la falta de insulina, y muchas personas, niños, jóvenes y adultos están presentando complicaciones debido a que están utilizando menos insulina de la que requieren o simplemente no se están inyectando porque no tienen.

Lo mismo ocurre con las tiras reactivas para medir la glucosa en sangre. No hay en el mercado local y lo que llega del exterior tiene unos precios que muy pocas personas pueden pagar. Mantengo contacto con otros padres que tienen hijos con diabetes Tipo 1,  y el denominador común en nuestras conversaciones siempre es el mimo: la falta de insulina y tiras reactivas, que es lo mínimo indispensable para el manejo de la diabetes.

¿Cómo puede alguien aplicarse la dosis correcta de insulina si no conoce el valor de la glucosa?

La insulina es una hormona vital, pero mucha o muy poca de esta acarrean serias consecuencias: hiperglucemia, cetoacidosis diabética, hipoglucemias y la muerte.

Pareciera que a las autoridades venezolanas no les interesa resolver este problema. De haber algún Tipo de interés, yo no estaría escribiendo esto en este momento.

Estamos atados de manos. La negativa del gobierno a declarar una Crisis Humanitaria dificulta e impide los esfuerzos de cualquier organización internacional que quiera y esté dispuesta a ayudar. No se permite la entrada de medicamentos a Venezuela vía Courier ni por cualquier otro medio de transporte. Aquellas personas con medios económicos están comprando tiras reactivas a través de Amazon, Ebay o sitios web que se dedican a la venta de insumos para la diabetes, pero son muy pocos los que pueden costear esto.

La insulina debe mantenerse refrigerada, y las pocas donaciones que hemos podido recibir se debe a la disposición de personas bien intencionadas que las traen como parte de su equipaje personal, ¿pero a cuántas personas se puede ayudar con esas donaciones? Se necesita la entrada masiva de insulinas al país para poder cubrir la demanda de las personas que las necesitan.

En los últimos meses ha habido un aumento significativo de casos de cetoacidosis debido a la falta de insulina en el país.

“Veremos morir a la gente. No hay insulinas ni medicamentos orales ni tiras reactivas. Cuando no hay acceso al tratamiento adecuado, sube la glucosa, la persona se deshidrata y el organismo pierde su equilibrio. Entonces los llevan a la Sala de Urgencias donde no hay soluciones salinas o no hay insulinas”, advierte Imperia Brajkovich, presidenta de la Sociedad Venezolana de Endocrinología y Metabolismo.

Son cada vez más las veces que a través de la cuenta de Instagram de Guerreros Azules, @guerreros_azules, y la de Con Extra de Azúcar @extradeazucar recibimos solicitudes y mensajes de personas que buscan, con desesperación, cualquier tipo de insulina y también tiras reactivas. Lamentablemente, las donaciones han mermado considerablemente debido a todas las restricciones impuestas por el gobierno venezolano.

La población que vive con diabetes Tipo 1 en Venezuela comenzará a morir si no hay una solución a este problema. Por favor, apóyennos utilizando las etiquetas #VenezuelaSinInsulina #LaDiabetesNoEspera #SinInsumosNosMorimos

Melissa Cipriani

Melissa vive en Caracas, Venezuela. Ella es intérprete público y traductor de material audivisual (subtitulaje). La hija de Melissa fue diagnosticada con diabetes tipo 1 hace 14 años. Actualmente alza la voz por quienes viven con diabetes en Venezuela. Puedes apoyar sus esfuerzos siguiendo las campañas #VenezuelaSinInsulina #LaDiabetesNoEspera #SinInsumosNosMorimos y compartiendo la información.