LA DIABETES TIPO 1 Y EL LUPUS

¿Qué es el lupus?

El lupus eritematoso sistémico es una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmune crea anticuerpos que atacan por error a los tejidos del cuerpo, incluidos los tendones, la piel, los vasos sanguíneos, los órganos, el cerebro, los huesos y las articulaciones. El signo más común y revelador del lupus es la piel sensible al sol, pero la manera exacta en que se presentan estos problemas varía dependiendo del caso. Un signo común es una erupción en forma de mariposa que generalmente cubre la nariz y las mejillas. Debido a la respuesta inmune, aquellos que están experimentando los síntomas del lupus terminarán con tejidos corporales degradados, inflamados y dañados.

El lupus eritematoso sistémico, comúnmente denominado lupus, a menudo coexiste con otras enfermedades autoinmunes; de acuerdo con un estudio publicado por SAGE Publications (Publicaciones SAGE), alrededor del 30% de las personas diagnosticadas con lupus sistémico tienen al menos un trastorno autoinmune coexistente, uno de los cuales es la diabetes Tipo 1. Las mujeres tienen 9 veces más probabilidades que los hombres de desarrollar lupus. Un factor de riesgo particular en las personas con lupus y diabetes Tipo 1 son las complicaciones renales (del riñón). En un estudio, ⅓ de los pacientes encuestados que tenían lupus y diabetes tenían insuficiencia renal, y también se encontró que el riesgo de nefropatía diabética era más alto para los que también tenían lupus.

Signos y síntomas del lupus:

  • fatiga
  • erupción en forma de mariposa en la cara
  • fotosensibilidad
  • falta de aliento o dolor en el pecho
  • fiebre
  • dolores de cabeza o problemas neuronales
  • fenómeno de Raynaud secundario
  • susceptibilidad a las infecciones
  • problemas renales, especialmente cuando se encuentran junto con diabetes Tipo 1
  • anemia

Obtener un diagnóstico

No existe una prueba única que definitivamente te diagnostique con lupus porque los signos y síntomas son muy variables entre las personas. Sin embargo, si tu médico sospecha que puedes tener lupus, es posible que ordene un análisis de sangre y orina. Estos análisis de sangre pueden incluir un recuento sanguíneo, una evaluación renal y hepática, un análisis de orina o una prueba de anticuerpos antinucleares. Tu médico también te realizará un examen físico. Si experimentas problemas pulmonares o cardíacos, tu médico puede realizar una radiografía de tórax o un ecocardiograma, y ​​si tu médico sospecha de problemas renales, puede realizar una biopsia.

Tratamiento

Dado que actualmente no existe una cura para el lupus, el plan de tratamiento de tu médico dependerá de los síntomas que experimentes debido al lupus. Los medicamentos que se usan para tratar el lupus incluyen los AINE, los corticosteroides, los productos biológicos, los inmunosupresores y, a veces, los medicamentos antipalúdicos. También hay medidas que puedes tomar personalmente que pueden ayudarte a controlar los síntomas del lupus, por ejemplo, evitar el sol ya que la luz ultravioleta puede desencadenar un brote de lupus. Como con toda gestión de la salud, es bueno ver a tu médico regularmente, hacer ejercicio regularmente, no fumar y seguir una dieta saludable y tomar los suplementos adecuados (la vitamina D y el calcio pueden ser de ayuda adicional para las personas con lupus).


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