La Diabetes y el Sueño 

 

Nota del editor: Este contenido fue producido originalmente por la JDRF (Fundación para la Investigación de la Diabetes Juvenil, por sus siglas en inglés), compartido aquí como parte de la Allianza de JDRF – Beyond Type 1


Para las personas con diabetes tipo 1 y sus cuidadores dormir ha sido un tema muy hablado recientemente. Las personas que viven con diabetes tipo 1 han hablado durante años de la calidad y cantidad del sueño (o la falta de este); sin embargo, con los nuevos dispositivos y alarmas ahora en el mercado, esto ha llamado la atención de investigadores y médicos.

Para las personas con diabetes el tiempo de sueño es interrumpido con regularidad, ya sea por necesidad de orinar durante la noche debido a niveles elevados de glucosa (azúcar) en sangre y luego por corregirlos (y luego, con frecuencia, se despiertan para medir su nivel de glucosa en sangre para asegurarse de que haya bajado pero no demasiado); por despertarse para tratar un nivel bajo de glucosa en sangre y luego tener dificultad para volverse a dormir; por configurar alarmas para el manejo de los niveles de glucosa en sangre; por las alarmas de niveles altos y bajos del medidor continuo de glucosa y la necesidad de tratar esos niveles altos o bajos de glucosa en sangre; por las alarmas de las bombas debido a oclusiones, baterías, etc .; o incluso por preocupaciones sobre la diabetes que las mantienen despiertas por la noche. Debido a que los padres de niños con diabetes tipo 1 vigilan el nivel de glucosa en sangre de sus hijos (y se preocupan mucho más por la diabetes que sus hijos), experimentan la misma interrupción del sueño.

Investigaciones recientes han documentado la pérdida de sueño debido a interrupciones por la diabetes, tanto anticipadas (p. ej., configurar el despertador para medir los niveles de glucosa en sangre) como no anticipadas (p. ej., alarmas de oclusión de la bomba), de hasta 10 horas a la semana. Esto es importante porque el sueño es importante para tener una buena salud  cardiovascular y metabólica. Además, los niños, los adolescentes y los adultos que informaron haber dormido menos también tienen HbA1c más altas. Y las personas con diabetes Tipo 1 que tienen trastornos del sueño o falta de sueño son menos sensibles a la insulina y necesitan más insulina al día siguiente después de no haber dormido bien.

Consejos para dormir mejor

No existe una fórmula mágica para ayudar a las personas con diabetes tipo 1 o a sus cuidadores a dormir mejor. Como padres, siempre se van a preocupar por el nivel de azúcar en sangre de sus hijos durante la noche y, como personas con diabetes tipo 1, siempre van a querer asegurarse de estar a salvo durante toda la noche. Pero se pueden usar algunos consejos para pasar una mejor noche y poder dormir (más).

  • Primero debes asegurarte de que tú (o tu hijo con diabetes tipo 1) no tengan ningún problema médico que contribuya a los problemas para dormir. La apnea obstructiva del sueño (AOS) se ha relacionado en gran medida con la diabetes tipo 2, pero algunas investigaciones más recientes han demostrado que la AOS es más común entre las personas con diabetes tipo 1 que entre las personas sin diabetes. Las personas con AOS durante la noche dejan de respirar repetidamente y luego comienzan de nuevo. Asegúrate de hablar con tu médico para descartar si tienes un trastorno del sueño que puede ser tratable.
  • Habla con tu proveedor de atención médica acerca de cómo configurar las alarmas del MCG en una configuración diferente durante la noche para los niveles altos y bajos de glucosa en sangre y así reducir las alarmas.
  • Si tus preocupaciones por la diabetes te impiden dormir, habla con tu médico o con el proveedor de atención médica de tu hijo. Ellos pueden darte consejos para el manejo de los niveles de glucosa en sangre durante la noche y pueden evaluar si el miedo a la hipoglucemia podría ser una barrera para tener un buen descanso.
  • Adopta una rutina: intenta acostarte a la misma hora y levantarte a la misma hora todos los días (incluidos los fines de semana).
  • Haz actividades físicas con regularidad. Mantenerte activo durante el día puede ayudarte a conciliar el sueño y mejorar tu bienestar emocional.
  • Evita la cafeína, el alcohol o comer mucho antes de acostarte.
  • Crea un ambiente relajante para dormir: asegúrate de que tu habitación sea silenciosa, que las persianas estén cerradas (para que no entre la luz) y que esté a una temperatura agradable.
  • Mantén los dispositivos electrónicos fuera de tu habitación, incluidas las computadoras, televisores y teléfonos inteligentes.

Descansar bien por la noche es importante para la salud y el bienestar de todos. Aunque la diabetes tipo 1 interrumpe tu sueño a veces, ¡dormir regularmente es importante para tu salud a largo plazo!