LA DRA. HARDIN SOBRE EL ADIESTRAMIENTO DE PERROS DE ALERTA DIABÉTICA

11/9/17
ESCRITO POR: KATIE DOYLE

La Dra. Dana Hardin es asesora médica sénior en biomedicina de Eli Lilly and Company y pionera en el campo de la comprensión de los beneficios clínicos y el adiestramiento de los perros de alerta diabética (DAD). Primero se involucró en este esfuerzo como parte de una colaboración con Indiana Canine Assistance Network (ICAN), Red de Asistencia Canina de Indiana en español, y la adiestradora en ese momento, la Dra. Jennifer Cattet. Desde entonces, ha expandido estas colaboraciones y actualmente trabaja con varios adiestradores para comprender mejor el complejo mundo de los DAD.

“Detectar perros para la alerta médica era algo que no había hecho la Red de Asistencia Canina de Indiana, y la Dra. Cattet creía que había una gran necesidad de este tipo de adiestramiento. Al asistir a una charla impartida por la Dra. Cattet y la directora de ICAN, Sally Irwin, instantáneamente quise estar involucrada”, dijo la Dra. Hardin durante una conversación reciente con Beyond Type 1. “Entonces trabajamos juntas para hablar sobre ‘¿Qué haría un perro por alguien? ¿Cómo funciona? ¿Qué necesita la gente? ‘”

Mientras trabajaba con la Dra. Cattet y ICAN para adiestrar y ubicar al primer DAD exitoso, quien terminó ayudando a un joven con diabetes tipo 1 a terminar su programa de posgrado; la Dra. Hardin notó grandes lagunas en la literatura médica sobre el adiestramiento de perros para apoyar a esta población específica. Los estudios de casos se pueden encontrar aquí y allá, pero no hay informes basados ​​en datos en los que se pueda confiar.

“Quería, lo que yo llamaría, evidencia del mundo real de lo que un perro podría hacer por una persona con diabetes: recopilar información antes de ubicar a un perro con una persona con diabetes y recolectar datos nuevamente después de ubicar al perro con esa persona. Esta es una forma mucho más científica de conseguir información y de reportar información. Mi preocupación es que uno tiene que tener un estándar para poder comparar y saber que cuando el nivel de azúcar en la sangre realmente está bajo, el perro se dará cuenta”.

La Dra. Cattet ahora dirige su propio programa para adiestrar a los DAD, llamado Medical Mutts, y cuando no está apoyando a su colega, la Dra. Hardin está trabajando para finalizar su investigación.

Es evidente para cualquiera que conozca a la Dra. Hardin que hay un fuerte entusiasmo por las investigaciones que ella hace y la orientación que proporciona a los adiestradores que trabajan con los DAD. Durante nuestra conversación, compartió con nosotros algunos conceptos clave detrás del adiestramiento y la utilización de los DAD a su máximo potencial:

La inversión

Las familias que buscan invertir en un DAD pueden elegir una de dos rutas: la ruta con fines de lucro o la ruta sin fines de lucro. “ICAN es una ruta sin fines de lucro”, dice la Dra. Hardin. “Una de las cosas que amo de ICAN es que usarán a los presos en el sistema penitenciario para hacer parte de ese adiestramiento. Esa es una manera muy creativa y sin fines de lucro para hacer el trabajo”.

La Dra. Hardin describe con entusiasmo otras opciones a lo largo de esta ruta; para ambas partes involucradas. “En Medical Mutts, la Dra. Cattet irá a refugios de animales y sociedades humanas. Las personas de la sociedad humanitaria identifican a los perros potenciales, y la Dra. Cattet pasará seis semanas haciendo todo el adiestramiento de olor y de comportamiento. Ahora, digamos que el perro no se convierte en un DAD, pero el perro puede satisfacer las necesidades médicas que existen: trabajo de movilidad, ese tipo de cosas. Aún así se adoptan en un dos por tres.

“Me encanta ese programa porque salva dos vidas: la de la persona con diabetes y la del perro”.

La otra ruta, explica la Dra. Hardin, es cuando el adiestrador cobra los gastos del perro y el adiestramiento del perro. “Tomarán a un perro, reproducirán a un perro y adiestrarán al perro, y el paciente pagará todos esos gastos”.

El valor de un adiestrador

No importa cómo el paciente elija conseguir un perro, la Dra. Hardin subraya la importancia del papel del adiestrador.

“Un buen adiestrador vale su peso en oro”, dice, “los adiestradores tienen un trabajo muy complicado”.

La Dra. Hardin se esfuerza por ayudar a los adiestradores a lograr constancia con los DAD. “Hemos publicado alguna metodología sobre capacitación que hace que los perros sean mejores. Algunas preguntas clave incluyen: ¿Los perros están en un entorno invitro, no unidos a una persona? ¿Pueden alertar el olor a niveles bajos de azúcar en la sangre repetidas veces, no solo una vez?¿Y en diferentes personas?”.

La Dra. Hardin también ha visitado campos de adiestramiento y les ha ofrecido información desde el punto de vista de su especialidad como médico de cómo se capacitan los DAD. Aconseja a los adiestradores sobre los niveles en los que los perros deberían indicar un nivel bajo de azúcar en la sangre y un nivel alto de azúcar en la sangre.

Además de comprender la fisiología detrás de la diabetes y de seleccionar perros con un temperamento específico que sea adecuado para el trabajo de servicio, los adiestradores también deben desarrollar un sistema de recompensa basado en el refuerzo positivo.

“No siempre es solo comida, puede ser una pelota, puede ser un juguete chillón, sea ​​lo que sea por lo que ese perro quiera trabajar. Pero ese perro tiene que tener un refuerzo positivo para continuar el comportamiento”, dice la Dra. Hardin. “Es hermoso ver a un buen adiestrador trabajando con un perro y hacer que sea útil para un paciente”.

El seguimiento

Entre las muchas cosas que las familias deben tener en cuenta al investigar los DAD, está la duración del adiestrador involucrado. Mientras trabajaba con los DAD en adiestramiento, la Dra. Hardin experimentó parte del mantenimiento continuo requerido para mantener a los DAD en su mejor forma.

“Necesito tener ciertas expectativas para un perro de trabajo que no tendría para mi perro mascota. Es realmente fácil pasar cosas por alto. Si dejo pasar esas cosas por un tiempo, no hay refuerzo en el adiestramiento, y zas: ya no hacen el trabajo”, advierte la Dra. Hardin. “Digamos que soy una persona con diabetes y tal vez estoy teniendo un mal día y estoy teniendo muchos niveles bajos de azúcar en la sangre, y el perro sigue molestándome, porque eso es lo que están adiestrados para hacer. Simplemente lo hago a un lado y no voy a hacer nada al respecto. No lleva mucho tiempo extinguir un comportamiento adiestrado en un perro.

“Como médico, no solo escribo una receta, envío al paciente a casa, y nunca los vuelvo a ver. Le doy seguimiento para saber: ¿Funcionó lo que le di? ¿Cuáles son las cosas que no funcionan? Un médico no te dejará por perdido para nunca volverte a ver. El adiestrador no debe darte por perdido para nunca volverte a ver ni hablar contigo”.

El programa ICAN valora la comunicación, como lo ilustran las sesiones de seguimiento organizadas con pacientes que han sido asignados a perros. La Dra. Hardin recordó un caso en el que un perro del programa ICAN fue asignado a un paciente muy joven.

“El joven necesitaba al perro por varias razones, por una discapacidad auditiva y otras cosas. Pero él era muy joven y había una gran sensibilidad sobre cómo dejar a este perro con este niño porque era demasiado joven para reforzar el adiestramiento. Hubo muchas cosas de qué hablar una y otra vez para decidir qué hacer y cómo hacerlo para este paciente en particular”.

El futuro de los DAD

“El Santo Grial es saber lo que sienten los perros”, dice la Dra. Hardin. “Tengo la bendición de trabajar en colaboración con la Universidad Purdue de la Universidad de Indiana en Indianápolis con una beca de la National Science Foundation para entender lo que sienten los perros. Digamos que es una sustancia química producida por el cuerpo y no sabemos de qué se trata: uno podría aislarla y usarla para el adiestramiento. Siempre me sorprende lo maravillosamente confiables que son los perros. Si fueras a adiestrar a perros de alerta de drogas, les presentarías la cocaína más pura, y luego eso se diluiría o se pondría debajo de una columna de cemento y el perro aún podría olerlo. Es como si los DAD estuvieran adiestrados al revés: adiestramos a los perros en todo y luego lo reducimos. Entonces, ¿no sería genial si tuviéramos lo que se necesita para adiestrar a los perros?

La Dra. Hardin continúa trabajando hacia su objetivo final de estandarizar la certificación para los DAD.  “Si un paciente dice: ‘Quiero tener un perro de alerta diabética’, mis colegas médicos podrían decir: ‘Aquí están los lugares a los que puedes ir para conseguir uno, y estos perros salen con una certificación que te asegura lo que estarás recibiendo’.

“Mis pacientes con diabetes solo quieren llevar una vida normal. Lo que será para cada persona puede ser diferente. Digamos que vives solo y necesitas un sistema de alerta que te pueda ayudar más allá de ser alertado: necesitas algo que te lleve tu kit de Glucagón a donde estés, o que presione un botón en el teléfono para llamar al 911. Si eres un niño que se siente un poco incómodo en la escuela porque tu diabetes te hace diferente a todos tus amigos en la escuela, ahora de repente esa diferencia es algo genial. Tienes este perro genial. Con un perro, los niños lo cuentan [a otros sobre su diabetes]. Desarrolla confianza. Me hace tan feliz de que puedan tener algo que les mejore la vida. Eso es por lo que estudié medicina”.

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KATIE DOYLE

Katie Doyle es escritora y camarógrafa que narra sus viajes y aventuras con diabetes desde donde sea que esté. Ella ha escrito sobre dejar caer su medidor de un telesilla en los Alpes, usar su bomba mientras enseña lecciones de natación en Cape Cod, y los muchos viajes por carretera y expediciones de pesca en el medio. Visita www.kadoyle.com para ver más información.