LO QUE ME GUSTARÍA HABER SABIDO ANTES DE MI PRIMER AÑO EN LA UNIVERSIDAD

8/19/16
ESCRITO POR: Jenni Maizel

Así que vas a ir la universidad. Muchas emociones inundan tu cerebro: curiosidad, emoción y estrés; por mencionar algunas. La transición a la universidad no es fácil, y hacer la transición teniendo diabetes tipo 1 sin duda plantea desafíos adicionales. Al menos así fue para mi.

Me diagnosticaron diabetes a los 13 años (hace casi 9 años), y aunque ya había estado lidiando con la enfermedad durante un tiempo, aún me preocupaba cómo podría cambiar el manejo de mi diabetes en el entorno universitario. Bueno, cambió drásticamente. Fue difícil al principio, pero en los últimos 3 años he descubierto la manera de equilibrar el nivel de azúcar en mi sangre, el trabajo escolar, la vida social y la salud en general. Espero que mis consejos, o “hacks para la diabetes en la universidad”, como los llamo, ¡te ayuden a prepararte para una de los épocas más emocionantes de tu vida!

No tengas miedo de informar a tus compañeros de estudios. Todos los que han tenido diabetes tipo 1 durante la adolescencia ya están acostumbrados a las preguntas molestas como: “¿Puedes comer eso?” y “¿Comiste muchos caramelos y por eso tienes diabetes?” No hace falta decir que estaba ansiosa por tener que revelarle mi condición a gente nueva. Sin embargo, es extremadamente importante que le cuentes a algunas personas como tu compañero(a) de cuarto y tu asistente de residencia, en caso de una emergencia de hipoglucemia. Y prometo que todo el mundo es mucho más tolerante en la universidad.

Educa a tus profesores. Esto es igual de importante que decirle a tus amigos. Originalmente, pensé que el manejo de la diabetes en la clase no sería un gran problema, pero estaba muy equivocada. Recuerdo que durante mi segunda semana, tuve un bajón de azúcar durante una clase y el profesor me gritó por comer. Tuve que explicar que yo tenía un bajón de azúcar frente a todos. Después de esta frustrante experiencia, contacté con la Oficina de Servicios de Discapacidad sobre recibir acomodaciones relacionadas con la diabetes. Esta fue una de las mejores decisiones de mi vida. Aunque no me gusta considerar la diabetes una “discapacidad”, al conseguir las acomodaciones por escrito se me permitió comer en clase, llegar tarde y conseguir extensiones para los proyecto. En otra nota positiva, al registrarme con los Servicios de Discapacidad, ¡se me permite inscribirme para las clases a principios de cada semestre! ¡Realmente desearía haberlo sabido antes!

Ponte de acuerdo con los servicios de comedor de tu escuela para llevar un plan de alimentación saludable. Encontrar comida saludable en el campus es un desafío porque hay mucha comida rápida. Los bufés tienen una extensa barra de ensaladas y una selección de cenas bastante nutritiva, pero el conteo de carbohidratos es difícil porque la comida no siempre es la misma. Habla con la oficina del comedor para conseguir información sobre los carbohidratos, y si tienes un refrigerador, yo sugeriría mantener un poco de comida del supermercado en tu dormitorio.

Mantente físicamente activo(a). Mantener un estilo de vida equilibrado es la clave. Entre reportes, exámenes, trabajos, prácticas y hacer amigos, la universidad es agotadora. A veces es difícil encontrar la energía para una ida al gimnasio. Sin embargo, apartar una hora cada día para hacer ejercicio es beneficioso, especialmente si tienes diabetes. Para mí, el estrés hace que mi nivel de azúcar en la sangre se dispare y el ejercicio ayuda a mantenerlo estable. Ve a correr por el campus, aparta tiempo para ir al gimnasio, o inscríbete a clases de baile, yoga o zumba.

Práctica la conciencia plena. Sé que suena tonto, pero me gustaría que alguien me hubiera dicho que respirara más en la universidad. El estrés puede ser abrumador. No te olvides relajarte y tomar todo un paso a la vez; ¡practicar la conciencia plena garantiza el éxito!

Encuentra una comunidad. Antes de mi primer año, nunca tuve amigos con diabetes tipo 1. Me di cuenta que conocer a otras personas que entienden los obstáculos diarios de la diabetes mejoraría la transición, por lo que utilicé las redes sociales para encontrar a otras personas en mi universidad. Terminé formando un pequeño grupo de apoyo y uniéndome a organizaciones para los estudiantes universitarios con diabetes. ¡Reunirme con otras personas con diabetes tipo 1 fue un gran alivio!

¡Diviertete! Todavía no puedo creer que ya voy en mi último semestre en la Universidad George Mason. Sé que es un cliché, pero el tiempo realmente vuela. Y si hay una cosa que debes sacar de esta publicación, es que la diabetes no debe controlar tu experiencia universitaria. ¡Ten cuidado, pero no tengas miedo de probar cosas nuevas, de participar y de aprovechar las oportunidades!

Jenni Maizel

Jenni estudia Salud Pública y Psicología en la Universidad George Mason en las afueras de Washington, DC. Ella ha vivido con diabetes tipo 1 durante 8 años y aboga por ella activamente en las redes sociales, está a cargo de la popular página Diabetes 101 (@T1Diabetes101) en Twitter e Instagram.