Cómo un medidor continuo de glucosa cambió mi manejo de la diabetes


 2023-01-13

Me diagnosticaron diabetes tipo 1 en 2014 cuando tenía 23 años. Al igual que la mitad de todas las personas con diabetes tipo 1, me diagnosticaron siendo adulta y hubo una curva de aprendizaje a medida que me adaptaba a esta nueva forma de vida.

Manejar con éxito mi diabetes puede parecer un trabajo de tiempo completo, pero los recursos, las herramientas y la orientación adecuados me ayudan a estar al tanto de mis niveles de glucosa en sangre. Empezar a usar un medidor continuo de glucosa (MCG) ha sido una de las mejores decisiones para el manejo de mi diabetes.

Aprender a vivir con diabetes

Aprender a monitorear los niveles de glucosa en sangre es crucial para manejar la diabetes. Para el manejo de mi diabetes, los pequeños pero significativos cálculos y decisiones, como el conteo de carbohidratos, la administración previa de bolos de insulina, una lista de alimentos que debo evitar y aplicar un bolo dividido para la pizza (¡extremadamente importante!) se convirtieron en parte de mi vida diaria.

En ese momento de mi vida, mis días eran largos y ocupados. Después de mi diagnóstico, con frecuencia me encontraba sentada en reuniones de trabajo con hipoglucemia porque calculaba mal mi bolo. Esperaba hasta que terminara la reunión antes de regresar corriendo para medir mi nivel de glucosa en sangre y corregir un nivel bajo, todo porque no quería interrumpir una reunión. No es que mis colegas no me apoyaran, simplemente no quería ser la persona que terrumpiera reunión.

Lo digo porque todos nos tomamos nuestro tiempo para aprender a vivir con diabetes y, con frecuencia, compartir nuestro diagnóstico con otros lleva tiempo. También era así en mi vida personal. Con frecuencia cancelaba planes o me iba de las cenas temprano si mis niveles de glucosa en sangre no estaban bien.

Las lecturas de glucosa en sangre se han convertido en parte de mi rutina

En los primeros días de vivir con diabetes tipo 1, las actividades más pequeñas y mundanas comenzaron a captar mi atención debido a la forma en que afectaban mis niveles de glucosa en sangre. Rápidamente tuve que aprender a estar preparada para manejar los niveles altos y bajos.

Comencé a medir mi nivel de glucosa en sangre antes, durante y después de estar activa para comprender la manera en que el ejercicio afecta mi nivel de glucosa en sangre. También aprendí a ajustar mi manejo de la glucosa en sangre según mi ciclo menstrual. Aumento mi insulina basal al final de mi ciclo y mido mi nivel de glucosa en sangre con mucha más frecuencia al comienzo de mi período, cuando mi nivel de glucosa en sangre generalmente se desploma.

La lista es diferente para cada persona, pero hay algo en común: el manejo de la diabetes requiere un esfuerzo consciente de tu parte. No puedes evadirlo.

Se dice que la diabetes es una “enfermedad invisible”. Si no me vieras poniéndome inyecciones de insulina o midiendo mi nivel de glucosa en sangre, ¿cómo sabrías que soy una persona que vive con diabetes? Por eso, cinco años después de mi diagnóstico, acepté con cautela cuando mi endocrinólogo insistió en que probara el monitoreo continuo de glucosa.

El uso de un medidor continuo de glucosa viene acompañado de una curva de aprendizaje

Al principio era escéptica sobre el medidor continuo de glucosa. Supongo que todavía no estaba lista para compartir mi diagnóstico abiertamente. Pero había leído que podría ayudarme a manejar mi diabetes y las ventajas superaban las desventajas.

Al igual que todo lo anterior, aprender a vivir con el medidor continuo de glucosa vino acompañado de una curva de aprendizaje. Para entonces ya había aprendido lo básico del automanejo y sabía que el medidor continuo de glucosa sería una herramienta que me ayudaría a manejar mejor mi diabetes.

Después de acostumbrarme a mi dispositivo para la diabetes más nuevo, me di cuenta de que usar un medidor continuo de glucosa cambiaría las reglas del juego para el manejo de mi diabetes.

Aquí hay cuatro razones por las que me encanta mi medidor continuo de glucosa:

1. Gráficos diarios de glucosa en sangre

La diabetes es diferente para todos. Diferentes alimentos, situaciones y actividades afectan los niveles de las personas de manera diferente. Poder ver tus niveles de glucosa durante un período de 24 horas te ayuda a conocer tus patrones únicos.

2. Menos pinchazos en los dedos

Antes de mi medidor continuo de glucosa, me medía la glucosa en sangre al menos 8 a 10 veces al día, más si sentía que estaba experimentando hipoglucemia o hiperglucemia. Con mi medidor continuo de glucosa, solo me pincho el dedo para calibrar un nuevo sensor.

3. Es conveniente

Con frecuencia estoy rodeada de personas en el trabajo o cuando viajo, por lo que poder medir mis valores con un sensor es más rápido y conveniente. (¡También puede ser muy discreto si eso es un factor importante para ti!)

4. Es mi diario de diabetes

Por último, trato los informes de mis sensores como un diario de diabetes. Lo aprendí tarde, pero ahora guardo una copia de los informes de mi medidor continuo de glucosa. Me ayuda a identificar patrones que puedo compartir en mi próxima cita con mi endocrinólogo (más información a continuación).

No siempre sustituye un pinchazo en el dedo

Un medidor continuo de glucosa es un dispositivo tecnológico. Aunque es muy impresionante, no siempre es exacto. Si el medidor continuo de glucosa muestra que mi nivel está bajando, pero no lo siento, o si siento que se acerca una hipoglucemia, pero el medidor continuo de glucosa no muestra lo mismo, siempre me mido con un pinchazo en el dedo normal para confirmar mi nivel de glucosa en sangre.

Cómo el medidor continuo de glucosa ha mejorado mi manejo de la diabetes

Sin duda he mejorado en el manejo de la diabetes gracias al medidor continuo de glucosa. Aquí hay tres formas en que el medidor continuo de glucosa ha cambiado mi manejo de la diabetes:

Manejo de la diabetes más orientado a los datos

Para mí, un buen manejo de la diabetes es una combinación de varias decisiones pequeñas que se toman a lo largo del día. Por ejemplo, si tuve una lectura en ayunas de 200 mg/dL por la mañana y me administré una dosis de corrección, cuando sea el momento de administrarme un bolo para el almuerzo, conocer la tendencia de mis niveles en ese momento me ayuda a calcularlo con precisión.

Cuando comencé a usar mi medidor continuo de glucosa, calculé la proporción de insulina a carbohidratos según los niveles esporádicos de glucosa en sangre medidos a lo largo del día. Después de comenzar a usar un medidor continuo de glucosa, revisé mis lecturas de glucosa en sangre durante seis semanas y ajusté mi proporción de carbohidratos según mis datos de glucosa en sangre.

Identifique los alimentos que afectan mis niveles de glucosa en sangre. Mi medidor continuo de glucosa me ayudó a determinar qué alimentos no son buenos para mis niveles de glucosa en sangre. Algunas proteínas como los granos negros integrales (un refrigerio popular en la India, de donde soy) me provocan picos tardíos, por lo que evito comerlos. Me di cuenta de esto usando mi medidor continuo de glucosa.

Otro ejemplo: Le toma a mi cuerpo de 4 a 6 horas digerir por completo una proteína como el queso paneer y veo un aumento en mi nivel de glucosa en sangre alrededor de 5 horas después de comer. Por lo tanto, divido los bolos para manejar el pico.

Mi familia y amigos pueden darle seguimiento a mis niveles en tiempo real

Muchos de los medidores continuos de glucosa disponibles en la actualidad hacen más que solo monitorear los niveles de glucosa en sangre. Por ejemplo, mis padres, hermanos y amigos cercanos ahora siguen mis valores en tiempo real.

Esta función también es beneficiosa para los niños y las personas que experimentan niveles bajos durante la noche.

Los datos del MCG y mis citas con el endocrinólogo

Los datos de mi medidor continuo de glucosa son fundamentales para garantizar que mis citas con el endocrinólogo sean fructíferas. Mi endocrinólogo les pide a todos sus pacientes que registren sus alimentos. Con mi registro de alimentos y los informes del medidor continuo de glucosa en la mano, hablamos sobre los picos y valles en los gráficos y verificamos si una comida o actividad podría haberlo causado.

Con la diabetes no hay una respuesta para cada nivel alto o bajo, pero el medidor continuo de glucosa puede ayudarte a comprender el 90 %.

Continúo cosechando nuevos beneficios de mi medidor continuo de glucosa

Hace un año, pasé de usar una pluma de insulina a usar una microinfusora de insulina. Usar mi medidor continuo de glucosa con la microinfusora es crucial, especialmente para calcular mi dosis basal.

Con la ayuda de mi tecnología de diabetes favorita, he podido llevar mi tiempo en rango a alrededor del 85 %, y tengo la intención de seguir mejorando este número.

Por último, además de los beneficios obvios del manejo de la diabetes, los medidores continuos de glucosa son un excelente tema de conversación y generan más concientización sobre la diabetes tipo 1.


Nota del editor: El contenido educativo relacionado con el monitoreo continuo de glucosa es posible gracias al apoyo de Abbott Diabetes, un socio activo de Beyond Type 1 en el momento de la publicación. El control editorial recae únicamente en Beyond Type 1.

ESCRITO POR CHHAVI CHADHA, PUBLICADO 01/13/23, UPDATED 01/13/23

Chhavi es una auditora que se convirtió al marketing y le diagnosticaron diabetes tipo 1 en 2014 cuando era adulta. Su travesía con el activismo de la diabetes comenzó como una iniciativa por dar visibilidad a la afección “invisible”. Recibió una maestría en Administración de Empresas en la India y trabajó con una agencia de marketing india como estratega de contenido antes de mudarse a Canadá. Cuando no está trabajando, pasa el tiempo leyendo ficción y experimentando con recetas vegetarianas hechas en una sola olla.