MI MEJOR AMIGA ADDIE, LA PERRA DE ALERTA

7/30/16
ESCRITO POR: Russell Roberts

XC-vxuW8TopVrDJlK5ygCWjYh_9UA8M97BzE02k2dkNHTLPoHoe2rD9h1c7JutOoeHic_oSzC_FIc1PGxP2y0Mi diagnóstico de diabetes tipo 1 se descubrió cuando me quebré la muñeca en un campamento de fútbol. Tenía 11 años y era el verano previo al sexto grado. Cuando fui a que me cambiaran el yeso, mi doctor notó que bebía en exceso (¡agua!) y me envió a un centro de atención de urgencias donde hacen todos los exámenes y nos dimos cuenta que tenía diabetes tipo 1. Pasé por el proceso normal: me topé con malos doctores, encontré buenos, empecé con las inyecciones y luego me puse una bomba. Ahora, 5 años después, tengo la bomba del modelo original con la que inicié (he roto un par a lo largo de este tiempo), una Dexcom CGM que puede ser muy molesto llevar y a Addie, mi perra de servicio de alerta diabética.

Addie es la mejor herramienta que tengo para la diabetes y mi mejor amiga; ambas en un mismo paquete.

Ella me alerta sobre los cambios en mis niveles de azúcar en la sangre antes de que estos sean peligrosos. Los perros de alerta son entrenados para oler los cambios químicos en el cuerpo de sus dueños cuando el azúcar cae o sube. Por elección, solamente recompenso a Addie cuando reconoce los niveles bajos o las caídas importantes porque son más difíciles de detectar y son más peligrosos a corto plazo. Addie me alerta entre 20 y 30 veces a la semana y acierta el 95% de las veces.

Probablemente mi mejor historia sobre las habilidades de Addie fue en mi primer año en la escuela preparatoria, 2 meses después de que me la dieron. Yo estaba participando en un juego de lacrosse (deporte) y Addie empezó a actuar alocadamente como a 60 yardas de distancia de mí. Sin saber que me estaba alertando, mis padres le dijeron que se calmara y yo estaba sin percatarme de nada. Diez minutos después, me salí del juego y me senté al lado del terreno de juego porque mi nivel de azúcar bajó de 188 a 47.

Aunque parezca raro tener una perra conmigo todo el tiempo, ella es mi aspecto favorito de la vida. Una de las cosas raras de tener a Addie es que las personas hacen muchas preguntas. A la misma vez, estas preguntas que me hacen todo el tiempo, me han ayudado a ser más paciente con otras personas y también conmigo mismo. Después de todo, es un precio muy bajo el que hay que pagar por tener una gran amiga. Aunque no todas las personas con diabetes tipo 1 tienen mucha suerte, yo puedo decir fácilmente que soy muy afortunado de tener a Addie.

Me dieron a Addie hace aproximadamente año y medio, cuando tenía 15 años. La obtuve por medio de Dogs4Diabetis (D4D) (perros para personas con diabetes), una organización sin fines de lucro que coloca perros de alerta en el centro y el norte de California. Para recibir un perro llené una pequeña solicitud con D4D y una vez que fue aceptada, llené otra solicitud más grande. Cuando mis solicitudes fueron aprobadas, fui a D4D en Concord, California para una entrevista. Cuando pasé la inspección, finalmente empecé las clases de entrenamiento para clientes en Concord que está a una hora de camino de mi casa en el área de la bahía.

Las clases se imparten cada fin de semana, usualmente sábado y domingo. Sé que recorrer dos horas para recibir las clases dos veces a la semana por dos meses y medio suena como una molestia; sin embargo, las clases ME ENCANTARON. Me divertía mucho.  Aprendí cómo manejar un perro, cómo interpretar las señales que puede dar, cómo administrarle primeros auxilios y cómo es vivir con uno.  

 

kiHyLfQ7_pcv4UyG9SC93C0QwkVJaJOFleJcPMrAdTALas clases de entrenamiento de D4D generalmente incluyen de 5 a 8 personas con diabetes. Si una de estas personas es un niño, sus padres pueden acompañarlo. Al final de las clases, todos tomamos el Public Access Certified Test (PACT) (prueba certificada de acceso público) con un perro para demostrar a los capacitadores que aprendimos a manejar un perro en las calles  concurridas de San Francisco. Un día después del PACT tomamos una prueba escrita con respecto a todo el material que hemos aprendido. Tenemos que pasar ambas pruebas para ser elegibles para obtener un perro.

Después de completar todas mis solicitudes y pruebas estuve en lista de espera porque el número de personas que quieren un perro es más alto que la cantidad de perros que se pueden entrenar. D4D crea una base de datos de clientes en espera, entonces escoge el perro para la persona según su estilo de vida y personalidad.

Por ejemplo, un cliente A puede haber estado en la lista de espera por un año, vive en San Francisco y es introvertido y no le gusta salir o ser muy activo. El cliente B vive en los suburbios de Palo Alto, ha estado en la lista de espera por un mes, tiene una vida activa y le encanta salir. Si un perro tiene mucha energía y no le gusta vivir en un lugar pequeño, además ya está entrenado y disponible, el cliente B sería el escogido para este perro porque sus niveles de actividad y estilo de vida coinciden muy bien.     

Addie y yo somos la prueba viviente de lo bien que funciona este sistema.  Trabajar con ella ha cambiado mi vida.

Notas del editor: D4D es una organización no lucrativa que brinda perros de servicio de asistencia médica a casi ningún costo a las personas con diabetes dependientes de insulina. Su programa se basa en un entrenamiento continuo, profundo y extenso para perros y humanos; así como también en el énfasis sobre un cuidadoso análisis para escoger el perro adecuado para cada persona y los servicios de seguimiento. Como parte de su misión, D4D desarrolla, promueve y aboga por normas consistentes de calidad, ejecución, apoyo y revelación de todos los equipos de perros de asistencia médica.   

Dogs4Diabetis contiene la información extensa sobre su organización y las asociaciones de perros de servicio que ellos han fomentado. También ofrece la información y los recursos sobre una gran cantidad de temas incluyendo lo que se espera de un programa de entrenamiento de un perro para personas con diabetes, la variación de los costos del programa, los antecedentes sobre el entrenamiento del olfateo de químicos y el entendimiento de por qué las normas congruentes sobre los perros de alerta médica son importantes. Este sitio también contiene un número de links para ayudar a las personas ubicadas en otras áreas a encontrar perros de alerta, incluyendo Assistance Dog International (entidad internacional de perros de asistencia).


Si estás interesado en leer más sobre los perros de alerta para personas con diabetes, lee Elle & Coach – Diabetes, The Fight for My Daughter’s Life y the Dog Who Changed Everything (Elle y Coach – Diabetes, la lucha por la vida de mi hija y el perro que cambió todo), de Stefany Sheehan con Mark Dagostino.    

Russell Roberts

Russell Roberts es un estudiante del tercer año de la escuela preparatoria. A los 11 años fue diagnosticado con DM1. Es el capitán del equipo Robotics y es apasionado tanto del Lacrosse como de los caninos. Le gusta reparar carros clásicos y manejar tractores.