Complicaciones Musculoesqueléticas de la Diabetes


 

 

Los efectos de la hiperglucemia pueden presentarse en diferentes partes del cuerpo humano. No es de extrañar que nuestro sistema musculoesquelético pueda verse afectado. Desafortunadamente, se han realizado menos investigaciones sobre este tipo de complicaciones y, generalmente, los médicos no lo hablan con los pacientes hasta que surge un problema. Las complicaciones musculoesqueléticas están asociadas con otras complicaciones (por ejemplo, la neuropatía) y con una mayor duración de la diabetes, la edad y los niveles altos de glucosa en la sangre con el tiempo. Manejar estrictamente la glucosa en la sangre, manejar el colesterol y la presión arterial, llevar una dieta saludable, realizar actividad física con regularidad, beber alcohol con moderación, dejar de fumar y manejar el estrés son claves para prevenir o retrasar el desarrollo de complicaciones de la diabetes.

Queiroartropatía Diabética

La queiroartropatía por la diabetes, también conocida como síndrome de movilidad articular limitada o síndrome de la mano diabética, se asocia con la edad, la duración de la diabetes y las complicaciones microvasculares, especialmente la retinopatía. Es el engrosamiento y tensión de la piel de los dedos y el dorso de las manos de manera que lucen gruesos y cerosos. Esto puede hacer que los dedos y las articulaciones se vuelvan rígidos, lo que limita el movimiento. La condición médica no es dolorosa, pero puede reducir la fuerza de agarre y restringir el movimiento.[1,2,3]

Hechos

  • Se observa en hasta el 50 % de las personas con diabetes.
  • Esto parece ocurrir igualmente en la diabetes Tipo 1 y 2, pero los síntomas parecen ser más graves en la diabetes Tipo 1.

El diagnóstico lo realiza un médico. Se realiza una prueba rápida en la que se le pide al paciente que junte las manos como si estuviera rezando (llamada señal de “oración”). Si la persona no puede juntar las manos, es una señal de queiroartropatía. El tratamiento implica tener un manejo estricto de la glucosa en la sangre para mantenerla lo más cerca posible del rango objetivo; en ocasiones, también se recomiendan esteroides y fisioterapia, según el paciente.[1,2,3]

Contractura de Dupuytren

La contractura de Dupuytren ocurre cuando hay una sobreproducción de colágeno creando nódulos y cordones en la palma de la mano y los dedos. Con el tiempo, puede provocar el acortamiento de los tejidos musculares, lo que obliga a la articulación a permanecer flexionada y limita su movimiento (es decir, la persona no puede estirar completamente la mano y el dedo meñique o anular están doblados). Es considerablemente más común en personas con diabetes, diabetes de mayor duración y personas mayores [10,11]

Los síntomas incluyen movimiento limitado de la mano o los dedos y, a veces, dolor. Con frecuencia, no se recomienda el tratamiento si no hay dolor o interferencia con el uso de la mano. Si se siente dolor, una inyección de esteroides puede ayudar a reducir la inflamación. Se podría recomendar una cirugía si la persona no puede agarrar objetos.[10,11]

Dedo en gatillo

El dedo en gatillo, también conocido como tenosinovitis estenosante, es más común en personas con diabetes que también tienen síntomas más graves que las personas sin diabetes. Alrededor del 5 al 10 % de las personas con diabetes desarrollan dedo en gatillo. El dedo se atasca o se traba en una posición doblada y, a veces, se engancha y luego se abre (lo cual es doloroso). Esta condición médica causa dolor y sensibilidad en el tendón y, a veces, hay un nódulo en el sitio del tendón. Si el dedo se endereza accidentalmente, es muy doloroso.[12,13]

El diagnóstico se realiza mediante la historia clínica y la evaluación física. El tratamiento incluye inyecciones de esteroides. Con frecuencia, se necesita cirugía para liberar la vaina del tendón constreñida y liberarla para que el dedo pueda moverse normalmente.[12,13]

Túnel Carpiano

El túnel carpiano se conoce como síndrome de atrapamiento, debido a la presión sobre el nervio. Comienza lentamente y empeora progresivamente, debido a la presión excesiva sobre el nervio, lo que limita la función de la mano. Esto es más común en personas con diabetes que sin diabetes.[14,15]

Los síntomas incluyen dolor, entumecimiento, hormigueo y debilidad en las manos, muñecas y dedos. El diagnóstico incluye antecedentes médicos, exámenes y, con frecuencia, pruebas electrofisiológicas. Por lo general, necesita tratamiento para reducir o resolver los síntomas, ya que no se resuelven por sí mismos. El tratamiento puede incluir el uso de una férula y dispositivos de asistencia, medicamentos y, frecuentemente, cirugía para aliviar la presión sobre el nervio.[14,15]

Hombro Congelado

El hombro congelado, también conocido como capsulitis adhesiva, ocurre cuando el área alrededor de la articulación del hombro se contrae y se engrosa. Esto causa dolor intenso, rigidez y rango de movimiento limitado. Hay dolor intenso y rigidez con el movimiento hacia arriba o detrás de la espalda. Esto generalmente solo afecta un hombro. Los estudios sugieren que esta condición médica es hasta cinco veces más común en personas con diabetes que sin ella.[5,6,7]

El diagnóstico incluye antecedentes médicos, examen físico y, con frecuencia, imágenes médicas. El tratamiento incluye fisioterapia, medicamentos antiinflamatorios e inyecciones de esteroides. El hombro congelado con frecuencia se resuelve después de un tiempo, pero algunas personas nunca recuperan la función completa de su hombro. Esta condición médica en algunos casos puede requerir cirugía..[5,6,7]

Articulación de Charcot

La articulación de Charcot, también llamada artropatía neuropática o neuroartropatía de Charcot, afecta más comúnmente al pie (pie de Charcot), pero la rodilla y la muñeca podrían verse afectadas. En una persona que tiene neuropatía, el tejido óseo comienza a destruirse en el área del daño nervioso, lo que puede provocar una deformidad irreversible del pie. Con frecuencia, hay alguna lesión o trauma en el área cuando se presentan los síntomas.[3,4]

El diagnóstico oportuno es clave para detener o retrasar la progresión. Desafortunadamente, hay pocos síntomas tempranos debido a la neuropatía subyacente (entumecimiento, hormigueo y pérdida de sensibilidad). Por lo general, las personas tienen un pie enrojecido, caliente e hinchado, pero no sienten mucho dolor cuando van al médico. Para el diagnóstico se solicitarán antecedentes médicos, análisis de sangre e imágenes médicas del pie. Se pueden realizar radiografías con soporte de peso (es decir, estando de pie) del tobillo y el pie (imágenes médicas especiales) para evaluar el daño óseo y articular.[3,4]

El tratamiento incluye descargar (no cargar peso con el pie) y yeso para que la articulación no pueda moverse hasta que la hinchazón disminuya o las fracturas sanen. Las personas son monitoreadas y evaluadas con atención para reducir la inflamación y la hinchazón. Posteriormente, se receta un aparato ortopédico o calzado especial. La cirugía se realiza solo si es absolutamente necesaria debido a los riesgos y complicaciones involucrados en esa área (p. ej., el pie tiene neuropatía). Desafortunadamente, el pie de Charcot afecta la calidad de vida porque la movilidad y las actividades diarias deben modificarse..[3,4]

Hiperostosis Esquelética Idiopática Difusa (HEID)

La hiperostosis esquelética idiopática difusa (HEID), también conocida como enfermedad de Forestier, ocurre cuando hay un endurecimiento óseo de los ligamentos en los lugares donde se unen a la columna en la parte superior y media de la espalda. Esto afecta con menos frecuencia al cuello y la espalda baja, los hombros, los codos, las rodillas y los talones. La HEID ocurre con mayor frecuencia en hombres mayores de 50 años y es más común en personas con diabetes Tipo 2 que en personas sin diabetes. La razón de esto no se comprende bien.[8,9]

La HEID con frecuencia no presenta síntomas. Dependiendo de la progresión de la enfermedad, las personas podrían desarrollar dolor y rigidez (especialmente por la mañana) en la parte superior de la espalda. Además, las personas experimentan pérdida del rango de movimiento, dificultad para tragar o voz ronca y un mayor riesgo de fracturas de columna. Para diagnosticarla, el médico realiza un historial médico, realiza una evaluación física y ordena pruebas de imagen médica. El diagnóstico oportuno es clave para prevenir la progresión a complicaciones más graves.[8,9]

No existe cura para la HEID, por lo que manejar los síntomas es el enfoque del tratamiento. También se recomienda mantener la glucosa lo más cerca posible del rango objetivo, perder peso, comer sano y realizar actividad física con regularidad para detener o retrasar la progresión de la condición médica, ya que está asociada con la diabetes. Se recomienda fisioterapia para ayudar con el rango de movimiento y reducir la rigidez. En casos más graves, es posible que se requiera cirugía para extraer los espolones óseos o aliviar la presión.[8,9]

Infarto Muscular Diabético

El infarto muscular diabético (DMI, por sus siglas en inglés), también conocido como mionecrosis diabética, es una complicación de la diabetes poco común. Se observa en personas con hiperglucemia a largo plazo, así como en personas que tienen otras complicaciones, como nefropatía, retinopatía o neuropatía. Con frecuencia, ocurre en las piernas.[16]

Dado que es una condición médica muy poco común, existen pocas investigaciones y no se comprende la causa. Los síntomas incluyen dolor repentino e hinchazón del músculo. El diagnóstico se realiza con un historial médico, análisis de laboratorio y pruebas para descartar otras causas, además de una resonancia magnética. El tratamiento incluye mantener los niveles de glucosa en la sangre lo más cerca posible del rango objetivo, reposo absoluto y medicamentos antiinflamatorios no esteroideos.[16]

Osteoporosis

La osteoporosis es una condición médica que hace que los huesos se debiliten y se vuelvan frágiles. En las primeras etapas, generalmente no hay síntomas. Pero, a medida que avanza la enfermedad, las personas se hacen más bajas, tienen problemas con la postura y se fracturan los huesos.[17]

La osteoporosis se ha identificado como una complicación de la diabetes Tipo 1 y Tipo 2. Está asociada con el manejo de la glucosa en la sangre y una mayor duración de la enfermedad. Las personas con diabetes Tipo 1 corren el riesgo de romperse la cadera entre 10 y 15 años antes que las personas sin diabetes.[17]

El diagnóstico incluye antecedentes de salud y densitometría ósea para medir la densidad del hueso. El tratamiento incluye un manejo estricto de la glucosa, pérdida de peso en caso de sobrepeso u obesidad, alimentación saludable rica en vitamina D y calcio, actividad física con soporte de peso regular (p. ej., caminar) y dejar de fumar. Además, se pueden usar medicamentos para prevenir la progresión de la pérdida ósea o promover el aumento de la masa ósea.[17]

Artritis

La diabetes Tipo 2 es un factor de riesgo para desarrollar osteoartritis (OA). Es una enfermedad articular causada por la ruptura del cartílago articular que puede afectar cualquier articulación del cuerpo. La obesidad ejerce más presión sobre las articulaciones y también se cree que influye en el desarrollo de la osteoartritis.[18,19]

Las personas con diabetes Tipo 1 y Tipo 2 tienen un mayor riesgo de desarrollar artritis reumatoide (AR). Esta enfermedad autoinmune es una condición inflamatoria crónica que afecta las articulaciones y también puede afectar a otros sistemas del cuerpo.[20]

El diagnóstico incluye antecedentes médicos, examen físico, análisis de sangre y pruebas de imágenes médicas. Los síntomas pueden incluir dolor, hinchazón, rigidez y pérdida de movimiento en la articulación. El tratamiento incluye un manejo estricto de la glucosa, reposo de la articulación afectada, fisioterapia, pérdida de peso en caso de sobrepeso u obesidad, alimentación saludable, dejar de fumar y actividad física regular. Se pueden usar medicamentos para manejar el dolor, pero es posible que se requiera cirugía según el daño en la articulación (por ejemplo, reemplazo de rodilla o de cadera).

Aspectos Psicosociales de las Complicaciones Musculoesqueléticas de la Diabetes

Muchas de las complicaciones musculoesqueléticas de la diabetes pueden afectar la movilidad o el funcionamiento de una persona, por lo que no es sorprendente que también pueda afectar su calidad de vida. Se han realizado pocas investigaciones sobre los aspectos físicos y biológicos de este tipo de complicaciones y menos aún sobre las implicaciones psicosociales. Sin embargo, a partir de las investigaciones realizadas sobre neuropatías, el dolor y otras enfermedades que limitan la movilidad, la calidad de vida disminuye considerablemente. Las personas también tienen más riesgo de sufrir depresión, ansiedad y angustia por la diabetes.[22]

Si te han diagnosticado una complicación musculoesquelética, podría ser dolorosa, limitar tu movilidad o funcionamiento y afectar tu vida diaria. Es mejor que recibas un apoyo adicional para ayudarte a sobrellevar la situación, ya que lidiar con una nueva condición médica puede ser abrumador y modificar tu vida diaria puede ser aún más difícil. Con frecuencia, muchas personas necesitan apoyo adicional para adaptarse a su nueva normalidad. Habla con tu proveedor de atención médica para la diabetes sobre la manera en que te sientes y tus preocupaciones. Es posible que te dé algunos consejos prácticos para adaptarte a tu nueva normalidad y también referirte a un proveedor de salud mental que tenga experiencia en ayudar a los pacientes a lidiar con las complicaciones de la diabetes. Cuidarte tanto médica como psicológicamente puede ayudarte a mejorar tu calidad de vida en general, así como tu salud física y mental.


[1] Mary E. Larkin, Annette Barnie, Barbara H. Braffett, Patricia A. Cleary, Lisa Diminick, Judy Harth, Patricia Gatcomb, Ellen Golden, Janie Lipps, Gayle Lorenzi, Carol Mahony, David M. Nathan, the Diabetes Control and Complications Trial/Epidemiology of Diabetes Interventions and Complications Research Group. Musculoskeletal Complications in Type 1 Diabetes. Diabetes Care Jul 2014, 37 (7) 1863-1869; DOI: 10.2337/dc13-2361

[2] Varghese G.I., Mathew M., Marmur E., Varghese M.C. (2017) Dermatological Complications of Diabetes Mellitus; Allergy to Insulin and Oral Agents. In: Poretsky L. (eds) Principles of Diabetes Mellitus. Springer, Cham. https://doi.org/10.1007/978-3-319-20797-1_29-2

[3] Petrova, N., and Edmonds, M. (2016) Acute Charcot neuro‐osteoarthropathy. Diabetes Metab Res Rev, 32: 281– 286. doi: 10.1002/dmrr.2734.

[4] Raspovic KM, Wukich DK. Self‐reported quality of life in patients with diabetes: a comparison of patients with and without Charcot neuroarthropathy. Foot Ankle Int 35: 195– 200.

[5] Garcilazo C, Cavallasca JA, Musuruana JL. Shoulder manifestations of diabetes mellitus. Curr Diabetes Rev. 2010 Sep;6(5):334-40. doi: 10.2174/157339910793360824. PMID: 20701586.

[6] Ramirez J. Adhesive Capsulitis: Diagnosis and Management. Am Fam Physician. 2019 Mar 1;99(5):297-300. PMID: 30811157.

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[17] Ferrari, S L et al. “Diagnosis and management of bone fragility in diabetes: an emerging challenge.” Osteoporosis international : a journal established as result of cooperation between the European Foundation for Osteoporosis and the National Osteoporosis Foundation of the USA vol. 29,12 (2018): 2585-2596. doi:10.1007/s00198-018-4650-2

[18] Courties A, Sellam J. Osteoarthritis and type 2 diabetes mellitus: What are the links? Diabetes Res Clin Pract. 2016 Dec;122:198-206. doi: 10.1016/j.diabres.2016.10.021. Epub 2016 Nov 5. PMID: 27889689.

[19] Veronese N, Cooper C, Reginster JY, Hochberg M, Branco J, Bruyère O, Chapurlat R, Al-Daghri N, Dennison E, Herrero-Beaumont G, Kaux JF, Maheu E, Rizzoli R, Roth R, Rovati LC, Uebelhart D, Vlaskovska M, Scheen A. Type 2 diabetes mellitus and osteoarthritis. Semin Arthritis Rheum. 2019 Aug;49(1):9-19. doi: 10.1016/j.semarthrit.2019.01.005. Epub 2019 Jan 11. PMID: 30712918; PMCID: PMC6642878.

[20] Jiang P, Li H, Li X. Diabetes mellitus risk factors in rheumatoid arthritis: a systematic review and meta-analysis. Clin Exp Rheumatol. 2015 Jan-Feb;33(1):115-21. Epub 2014 Dec 22. PMID: 25535750.

[21] Raspovic KM, Wukich DK. Self-reported quality of life in patients with diabetes: a comparison of patients with and with-out Charcot neuroarthropathy. Foot Ankle Int 35:195–20

[22] Young-Hyman D, de Groot M, Hill-Briggs F, Gonzalez JS, Hood K, Peyrot M. Psychosocial Care for People With Diabetes: A Position Statement of the American Diabetes Association. Diabetes Care. 2016 Dec;39(12):2126-2140. doi: 10.2337/dc16-2053.

 

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