Neuropatía


 

 

Una de las principales complicaciones de la diabetes de la que todos hemos oído hablar es la neuropatía. Cuando la gente piensa en la neuropatía, se le viene a la mente perder sensibilidad en los pies. Con frecuencia, se sorprenden de que la glucosa en la sangre crónicamente alta pueda dañar los nervios de todo el cuerpo, incluidos no solo los que bajan a las piernas, sino también a los brazos y los diferentes órganos, incluidos los intestinos, la vejiga y el pene, entre otros. Mantener la glucosa en la sangre lo más cerca posible del rango objetivo y mantener un estilo de vida saludable (por ejemplo, no fumar, llevar una dieta saludable, realizar actividad física con regularidad, etc.) es la mejor manera de prevenir la neuropatía.[1]

Estadísticas

  • Aproximadamente 50 % de las personas con diabetes desarrollarán neuropatía periférica con el tiempo.2,8
  • Al menos 30 % de las personas con diabetes Tipo 1 tienen neuropatía autonómica cardiovascular después de 20 años y hasta 60 % de las personas con diabetes Tipo 2 la desarrollan después de 15 años.1
  • Se estima que aproximadamente 5,2 % de las personas con diabetes Tipo 1 y 1 % de las personas con diabetes Tipo 2 tienen gastroparesia.12
  • Entre 43 % y 87 % de las personas con diabetes Tipo 1 y 25 % de las personas con diabetes Tipo 2 tienen una disfunción de la vejiga.3
  • Más de 52 % de los hombres con diabetes tienen disfunción eréctil: el 37,5 % de los hombres con diabetes Tipo 1, 66,3 % de los hombres con diabetes Tipo 2.9
  • 1 de cada 3 personas con diabetes tiene una neuropatía por atrapamiento.26

La neuropatía daña los nervios fuera del cerebro y la médula espinal. El cerebro y la médula espinal forman el sistema nervioso central. Los nervios que se ramifican desde la médula espinal y van a todas las demás partes del cuerpo se denominan sistema nervioso periférico. Cuando los nervios, que reciben señales hacia y desde el cerebro y la médula espinal hacia y desde el resto del cuerpo, se dañan, se denomina neuropatía.

Los dos tipos más comunes de neuropatía que desarrollan las personas con diabetes se denominan neuropatía periférica y autonómica. La neuropatía periférica se refiere al daño a los nervios que controlan el movimiento y la sensación. La neuropatía autonómica afecta los nervios que van a los principales órganos internos como el corazón, la vejiga y los intestinos. Dado que las neuropatías periféricas y la neuropatía autonómica cardiovascular (un tipo de neuropatía autonómica) son las más comunes, hay mucha más investigación sobre ellas en comparación con otras neuropatías (formas atípicas como la mononeuropatía y la radiculopatía).1,3

Los dos tipos más comunes de neuropatía que desarrollan las personas con diabetes se denominan neuropatía periférica y autonómica. La neuropatía periférica se refiere al daño a los nervios que controlan el movimiento y la sensación. La neuropatía autonómica afecta los nervios que van a los principales órganos internos como el corazón, la vejiga y los intestinos. Dado que las neuropatías periféricas y la neuropatía autonómica cardiovascular (un tipo de neuropatía autonómica) son las más comunes, hay mucha más investigación sobre ellas en comparación con otras neuropatías (formas atípicas como la mononeuropatía y la radiculopatía).1,3

Neuropatía Periférica

La neuropatía periférica puede incluir cualquier trastorno del sistema nervioso periférico, pero se observa con mayor frecuencia en las manos y los pies. Desafortunadamente, es la causa de 80 % de las amputaciones después de una lesión o herida en el pie. Comienza en las partes más alejadas del centro del cuerpo (p. ej., los dedos de las manos y los pies) y luego avanza hacia el cuerpo. Es una de las complicaciones más comunes y costosas de la diabetes. Se asocia con hiperglucemia crónica y factores de riesgo cardiovascular. Parece que los diminutos vasos sanguíneos están dañados y se producen cambios en los nervios similares a la retinopatía y nefropatía diabéticas. Se ha demostrado que el manejo intensivo de la glucosa en la sangre detiene la progresión o mejora los síntomas de la neuropatía.

Los primeros síntomas pueden incluir dolor, ardor (dolor punzante) y hormigueo. Frecuentemente, el dolor empeora por la noche en los pies y cualquier cosa que toque el área afectada por la neuropatía es especialmente dolorosa (p. ej., cuando los calcetines o las sábanas tocan los pies). Las personas también pierden la sensación de calor, frío o del tacto y pueden experimentar debilidad y una sensación de entumecimiento. Las personas con neuropatía periférica experimentan un aumento de caídas y lesiones porque su equilibrio se ve afectado por la falta de sensibilidad y la debilidad muscular. Además, es posible que no noten si tienen un corte o una llaga en el pie o las piernas porque no las sienten, lo que puede convertirse en un problema más grave si no se trata a tiempo.1

John McAuliffe, a quien se le diagnosticó diabetes Tipo 2 hace casi 20 años, comparte: “La neuropatía es horrible. Me diagnosticaron diabetes Tipo 2 porque tenía una llaga en el pie [lo que significa que ya tenía neuropatía cuando me diagnosticaron]. No me siento estable cuando estoy de pie y no tengo nada de sensibilidad debajo de mis rodillas. A medida que envejezco, mis pies se vuelven más débiles y no puedo estar de pie mucho tiempo. Hice lo que me dijeron los médicos, pero con frecuencia mi A1c estaba alto y me agregaban otro medicamento. No fue hasta que me corté el pie y casi lo pierdo y también la vida que recibí una advertencia. He perdido 60 libras y mi A1c ha estado alrededor de 6 desde entonces. Mi consejo es que debes cuidarte”.

Diagnóstico

Se recomienda que las personas con diabetes mantengan su glucosa en la sangre lo más cerca posible del rango objetivo para evitar o retrasar el desarrollo o detener la progresión de la neuropatía. También se recomienda que los proveedores de atención de la diabetes hagan exámenes para detectar la neuropatía diabética en el momento del diagnóstico de diabetes Tipo 2, después de 5 años del diagnóstico de diabetes Tipo 1 y anualmente para ambos a partir de entonces. Inicialmente, los exámenes de detección se realizan por medio de preguntas del médico y luego con un monofilamento o un diapasón y, a veces, haciendo un pinchazo con un alfiler. También se pueden evaluar los reflejos del tobillo y la sensación de temperatura. Se pueden realizar pruebas adicionales para evaluar la neuropatía, incluidos análisis de sangre para descartar otras causas de los síntomas y estudios de conducción nerviosa.1,3

Tratamiento

El tratamiento incluye el manejo intensivo de la diabetes, la pérdida de peso en caso de sobrepeso u obesidad, alimentación saludable, actividad física regular, consumir alcohol con moderación y dejar de fumar. Además, para la neuropatía dolorosa, se recetan medicamentos. Dependiendo de los síntomas y su impacto en la calidad de vida (por ejemplo, alteración del sueño, interrupción de las actividades diarias) y problemas de salud mental (como ansiedad o depresión) también se abordan. Por lo general, se les pide a las personas que monitoreen sus síntomas para evaluar la eficacia del tratamiento. También se recomienda revisar visualmente la piel del área afectada por la neuropatía para asegurarse de que no haya heridas.[1,3,10]

Neuropatía Autonómica

La neuropatía autonómica afecta los nervios que van a los principales órganos internos como el corazón, la vejiga y los intestinos. Dado que estos son órganos vitales, hay muchos nervios que van hacia ellos, lo que hace que los síntomas y señales de la neuropatía sean diferentes según el sistema de órganos afectado. Las siguientes neuropatías están agrupadas por sistema de órganos.

Neuropatía Autonómica Cardiovascular

La neuropatía autonómica cardiovascular (NAC) es la más estudiada de todas las neuropatías autonómicas ya que afecta el corazón. Es considerablemente más común cuanto más tiempo una persona tiene diabetes. La NAC es un factor de riesgo independiente para la reducción del flujo sanguíneo a través de las arterias coronarias, ataque cardíaco y muerte cardiovascular. La NAC también se asocia con la progresión de la nefropatía diabética. La glucemia alta crónica es uno de los factores en el desarrollo de NAC. Hay varios problemas cardiovasculares que pueden desarrollarse, incluidos problemas en la regulación de la presión arterial.[1,3] Consulta la sección de enfermedad cardiovascular aterosclerótica (ASCVD, por sus siglas en inglés) para ver las complicaciones cardiovasculares que incluyen presión arterial alta, colesterol alto, ASCVD, ataque cardíaco e insuficiencia cardíaca.

Con frecuencia, no hay señales de neuropatía autonómica cardiovascular temprana. Frecuentemente, solo se ve en un electrocardiograma (ECG o EKG, por sus siglas en inglés, que mide la actividad eléctrica del corazón) con una variabilidad disminuida de la frecuencia cardíaca. Una vez que la NAC progresa, se desarrolla un latido cardíaco rápido en reposo (más de 100 latidos por minuto), conocido como taquicardia en reposo e hipotensión ortostática (un descenso de la presión arterial al estar de pie).[1,3]

Los síntomas de la hipotensión ortostática pueden incluir aturdimiento, debilidad, discapacidad visual o desmayos breves al estar de pie. Las personas con NAC podrían tener problemas con el ejercicio. El diagnóstico se realiza después de tomar un historial médico completo (incluido el manejo de la glucosa), descartar otras condiciones médicas y medicamentos que podrían causar los síntomas y, potencialmente, realizar pruebas cardíacas adicionales si es necesario.[1,3]

El tratamiento se centra en aliviar los síntomas de la NAC mediante medicamentos. Además, se recomienda mantener la glucosa en la sangre lo más cerca posible del rango objetivo, medicamentos para tratar otros factores de riesgo cardiovascular de presión arterial alta y colesterol, y modificaciones en el estilo de vida (por ejemplo, comer de manera saludable, hacer actividad física regularmente, tomar la cantidad recomendada de líquidos, perder peso, dejar de fumar, reducir la ingesta de alcohol, dormir lo suficiente por la noche y manejar el estrés).[1,3]

Neuropatía Gastrointestinal

Las neuropatías gastrointestinales (GI, por sus siglas en inglés) afectan la velocidad a la que se digieren y se absorben los alimentos. Esto puede afectar directamente el manejo de la glucosa en la sangre. La disfunción esofágica (problema que afecta el esófago) puede causar regurgitación de los alimentos y dificultad o malestar al tragar. Además, las personas desarrollan diarrea diabética, que se caracteriza por diarrea con estreñimiento alternado o incapacidad para contener los intestinos. También se puede desarrollar hipomotilidad colónica, conocida como estreñimiento. Este estreñimiento también puede alternar con diarrea.1,11

Entre las neuropatías GI, la gastroparesia es la más estudiada. Lee más sobre la grastroparesia aquí

Disfunción de la vejiga

La disfunción de la vejiga, una neuropatía urogenital, también se conoce como cistopatía diabética. Al igual que en otros órganos, los nervios que controlan la vejiga pueden verse afectados. La orina es producida por los riñones y viaja a través de dos tubos (uréteres) hacia la vejiga. La vejiga es como un globo que almacena la orina. Cuando la vejiga está llena, los nervios envían señales al cerebro diciéndole que debe vaciarse. Mientras la persona orina, los músculos de la vejiga se contraen y se abren dos válvulas (esfínteres) para permitir que la orina fluya fuera del cuerpo a través de la uretra (un tubo).

En esta afección, la disfunción de la vejiga parece ser una condición médica progresiva en la que la sensación de orinar se pierde gradualmente, la vejiga tiene una mayor capacidad de volumen y hay problemas para vaciarla. Las causas parecen ser una combinación de factores de niveles altos de azúcar en la sangre que afectan los nervios, los músculos y los tejidos.[4,5,7]

Diagnóstico

El diagnóstico incluye un examen físico y una evaluación urodinámica. Una evaluación urodinámica mide la eficacia con la que la vejiga, los esfínteres y la uretra almacenan y liberan orina. Esto también puede indicar si hay alguna fuga de la vejiga. Esta evaluación consta de varias pruebas diferentes, incluidas las que miden la velocidad y el volumen de la orina, la cantidad que queda en la vejiga después de orinar, cuánto puede contener la vejiga, cuándo se produce la sensación de orinar, conducción nerviosa e imágenes médicas y videos de la manera en que funciona la vejiga.[6,7]

Tratamiento

El tratamiento depende de los síntomas de la persona y del efecto que tienen en su vida diaria y de los resultados de las pruebas urodinámicas. Esto puede incluir medicamentos, cirugías y modificaciones en el estilo de vida. Los cambios de comportamiento incluyen mantener la glucosa lo más cerca posible del rango objetivo, dejar de fumar, perder peso si hay sobrepeso u obesidad, cambios en la ingesta de líquidos y entrenamiento de la vejiga (vaciar la vejiga cada 2 a 4 horas).[1,7,8]

Complicaciones Sexuales

Tanto mujeres como hombres pueden experimentar disfunción sexual debido a la neuropatía. Además de afectar la capacidad física para tener o disfrutar de las relaciones sexuales, la libido puede verse afectada.[3]

Disfunción Eréctil

La neuropatía es la principal causa de impotencia, también conocida como disfunción eréctil (DE), en los hombres (la persona ya no puede tener o mantener una erección lo suficientemente firme como para tener relaciones sexuales). La disfunción eréctil ocurre 3,5 veces más en hombres con diabetes que en hombres sin diabetes. El nivel elevado de glucosa en sangre puede dañar los diminutos vasos sanguíneos y los nervios que controlan la respuesta sexual y también reducen el flujo sanguíneo al pene. Además, algunos medicamentos, así como las condiciones médicas y las cirugías, también pueden contribuir a la disfunción eréctil.[1,3,9]

El diagnóstico se realiza mediante la historia clínica (incluidos los medicamentos que pueden contribuir a la disfunción eréctil), el examen físico y descartar otras condiciones médicas hormonales. Con frecuencia se utilizan preguntas. El tratamiento incluye medicamentos orales y asesoramiento sexual o de relaciones. Si el medicamento oral no funciona, se puede utilizar medicamento intrauretral (supositorio insertado directamente en la cabeza del pene) o medicamento inyectado en el pene. Se recomienda manejar la glucosa en la sangre de forma intensiva (lo que puede mejorar los síntomas) y modificar el estilo de vida (por ejemplo, reducir la ingesta de alcohol, la actividad física regular, comer sano, dejar de fumar, manejar el estrés, etc.) Además, manejar la presión arterial, los niveles de colesterol y abordar los problemas emocionales o de salud mental como la ansiedad y la depresión es clave para un tratamiento exitoso.[14,15,16]

Eyaculación Retrógrada

La eyaculación retrógrada es un tipo muy poco común de problema de eyaculación. Ocurre cuando un hombre eyacula y el semen ingresa a la vejiga en lugar de salir (a través de la uretra) del pene. Esto puede ocurrir por varias razones, pero en personas con diabetes ocurre (en ausencia de otros problemas de salud) debido a una neuropatía (daño a los nervios) en los nervios de la vejiga debido a la hiperglucemia. Esto puede causar infertilidad. Además, sale poco o nada de semen cuando eyacula. Es posible que la orina sea turbia al orinar después del orgasmo. Para diagnosticar la eyaculación retrógrada, se realiza un historial médico y un examen físico y se recolecta orina después de la eyaculación. El tratamiento incluye medicamentos para tratar otras neuropatías. Es posible que se necesite asesoramiento sobre fertilidad si la infertilidad es un problema para la pareja. Las recomendaciones de tratamiento también pueden incluir asesoramiento sexual o de relaciones [3,15,16]

Disfunción Sexual Femenina

Aunque se habla de los problemas masculinos con las relaciones sexuales con más frecuencia, hay muchos problemas que las mujeres pueden desarrollar como consecuencia de la hiperglucemia. Estos incluyen dolor durante las relaciones sexuales, lubricación inadecuada y disminución de la excitación sexual. La disfunción sexual femenina es más común en mujeres con diabetes que en aquellas sin diabetes.[1,3]

El daño a los vasos sanguíneos y los nervios que irrigan la vagina y el clítoris puede causar problemas de sequedad vaginal y falta de excitación. El daño a los nervios reduce la sensibilidad al igual que en otras áreas del cuerpo. También se deben evaluar los problemas con los niveles hormonales, ya que la diabetes puede afectar las hormonas.[1,3,16]

Después de una evaluación, es posible que se recomienden lubricantes para tratar la sequedad vaginal. Se recomienda manejar la glucosa en la sangre de manera intensiva, así como hacer modificaciones en el estilo de vida (reducir la ingesta de alcohol, la actividad física regular, comer sano, dejar de fumar, manejar el estrés, etc.), manejar la presión arterial y los niveles de colesterol y abordar los problemas de salud mental o emocionales como la ansiedad y la depresión. Las recomendaciones de tratamiento también podrían incluir asesoramiento sexual o de relaciones.[6]

Glándulas Sudoríparas

Mantener el cuerpo a una temperatura constante es una función reguladora compleja del cuerpo. Puede verse afectada por problemas hormonales, problemas cardiovasculares, estrés y neuropatía. La palabra sudomotor se refiere a cualquier cosa que estimule las glándulas sudoríparas. La disfunción sudomotora, un tipo de neuropatía autonómica, puede desarrollarse como piel seca, anhidrosis (falta de sudor para enfriar normalmente el cuerpo) o intolerancia al calor. También existe un tipo poco común de disfunción sudomotora, llamada sudoración gustativa, que causa sudoración excesiva en la cabeza y el cuello que se desencadena al comer.[1,3]

El diagnóstico incluye un historial médico y un examen físico. Además, se puede solicitar una prueba cuantitativa del reflejo axónico sudomotor (QSART, por sus siglas en inglés), que evalúa la manera en que los nervios que regulan las glándulas sudoríparas responden a la estimulación. También se puede realizar una prueba de sudoración termorreguladora. Esta es una prueba en la que se cubre a la persona con un polvo que cambia de color. La persona se acuesta en una cámara donde la temperatura aumenta gradualmente y se toman fotografías del polvo (y la manera en que cambió de color) a medida que la persona comienza a sudar.3  El tratamiento incluye hidratación de la piel seca, antitranspirantes y medicamentos.

Hipoglucemia sin Síntomas de Alarma (Asintomática)

La hipoglucemia sin síntomas de alarma ocurre cuando una persona no tiene ningún síntoma de un nivel bajo de glucosa en la sangre (por ejemplo, temblores, palpitaciones, sudoración, etc.) cuando la glucosa en la sangre cae en el rango bajo (por debajo de 7 mg/dL/3,9 mmol/L). La persona no se da cuenta de que la glucosa está bajando, lo que puede ser peligroso, especialmente por la noche, por lo que debe hablarse de este problema con el proveedor de atención médica para la diabetes lo antes posible. Las personas con hipoglucemia sin síntomas de alarma tienen un alto riesgo de sufrir una hipoglucemia grave porque no sienten las primeras señales de advertencia de un nivel bajo, por lo que no lo tratan. Esto puede provocar pérdida del conocimiento, convulsiones y la muerte.

Hasta 40 % de las personas con diabetes Tipo 1 experimentan síntomas de hipoglucemia. Las personas que han tenido diabetes durante más tiempo y las que tienen hipoglucemia frecuente parecen tener un mayor riesgo de desarrollar esta condición médica. También se cree que la neuropatía autonómica puede contribuir al desarrollo de esta condición médica, por lo que se recomienda que los proveedores de atención médica para la diabetes examinen a las personas con neuropatía autonómica cardiovascular (NAC) para detectar hipoglucemia sin síntomas de alarma.[1,25]

Con frecuencia, las personas temen tener un nivel bajo, no darse cuenta (ya que no tienen síntomas) y luego tener un episodio de hipoglucemia grave, que se denomina miedo a la hipoglucemia (FOH, por sus siglas en inglés). Con frecuencia, las personas con FOH mantienen alto su nivel de glucosa en la sangre para evitar la hipoglucemia, lo que aumenta su HbA1c (lo que los pone en riesgo de desarrollar complicaciones). La hipoglucemia sin sintomas de alarma y el FOH pueden afectar negativamente la calidad de vida de una persona. Las personas también tienden a tener más ansiedad, angustia por la diabetes y depresión, por lo que es importante recibir tratamiento.[1,25,28]

Working with the diabetes treatment team to establish and refine a treatment regimen is key to keeping blood glucose in the individual’s target range and avoid hypoglycemia. Diabetes education and the use of a CGM can be helpful so that the CGM alarm alerts the person to a low and/or dropping blood glucose level. Newer insulins and insulin pumps, as well as automated insulin delivery devices (e.g., predictive low-glucose devices stop insulin delivery if CGM is indicating a drop in blood glucose or hybrid closed loop devices use CGM readings to adjust basal insulin up or down), can also be helpful in managing blood glucose. Treatment to re-establish sensation of hypoglycemia is recommended, such as Blood Glucose Awareness Training, as well as addressing anxiety, FOH, and other psychosocial issues the person is experiencing.[1,25,29]

Trabajar en colaboración con el equipo de tratamiento de la diabetes para establecer y perfeccionar un régimen de tratamiento es clave para mantener la glucosa en la sangre dentro del rango objetivo de la persona y evitar la hipoglucemia. La educación en diabetes y el uso de un MCG pueden ser útiles para que la alarma del MCG le advierta a la persona sobre un nivel bajo o en descenso de glucosa en la sangre. Las nuevas insulinas y bombas de insulina, así como los dispositivos automáticos de administración de insulina (p. ej., los dispositivos predictivos de glucosa baja detienen la administración de insulina si el MCG indica una disminución de la glucosa en la sangre o los dispositivos híbridos de circuito cerrado usan lecturas de MCG para ajustar la insulina basal para que sea más alta o más baja) también pueden ser útiles para manejar la glucosa en la sangre. Se recomienda un tratamiento para restablecer la sensación de la hipoglucemia, como el entrenamiento de concienciación sobre la glucosa en la sangre, además de abordar la ansiedad, el FOH y otros problemas psicosociales que esté experimentando la persona.[1,25,29]

Neuropatía Radiculoplexopatía Diabética

La neuropatía radiculoplexopatía, una neuropatía atípica, también se conoce como amiotrofia diabética o polirradiculopatía diabética. Generalmente afecta a los hombres con diabetes Tipo 2. Afecta los nervios de los muslos, las piernas, las caderas y los glúteos. Puede afectar solo un lado del cuerpo o ambos.

The most common symptoms include intense thigh pain, stomach pain, weight loss, and then weakness in your thighs making it hard to stand up. People may also develop foot drop (difficulty in lifting the front part of the foot while walking so it may drag – please refer to the “Foot Complications” section for additional information). Diagnosis is made after a health history, physical exam, blood tests, and an electrophysiological assessment (which evaluates how well nerves are working), and sometimes scans.

Los síntomas más comunes incluyen dolor intenso en los muslos, dolor de estómago, pérdida de peso, y luego debilidad en los muslos, lo que dificulta ponerse de pie. Las personas también pueden desarrollar pie caído (dificultad para levantar la parte delantera del pie mientras caminan, por lo que puede arrastrarse; consulta la sección “complicaciones del pie” para ver información adicional). El diagnóstico se realiza después de un historial médico, un examen físico, análisis de sangre y una evaluación electrofisiológica (que evalúa la eficacia con la que funcionan los nervios) y, a veces, pruebas de escáner.

Con frecuencia, la amiotrofia diabética mejora por sí sola con el tiempo. Se recetan medicamentos para el dolor (incluidos los que se encargan del dolor en los nervios), así como mantener un manejo estricto de la glucosa en la sangre, comer de manera saludable, hacer ejercicio y administrarse otros medicamentos según las recomendaciones. Con frecuencia, se recomienda fisioterapia para mantener y mejorar los músculos, también se recomiendan dispositivos de asistencia (por ejemplo, un asiento de inodoro alto).

Mononeuropatía

La mononeuropatía, una neuropatía atípica, se diagnostica cuando hay daño en un solo nervio fuera del cerebro y la médula espinal. Estos tipos de neuropatías son más comunes en personas con diabetes que en las que no la padecen. Pueden afectar la sensación (el tacto en el área afectada). Los nervios más comúnmente afectados son el femoral, el sural, el ciático y el cubital. Los síntomas incluyen dolor, entumecimiento, hormigueo, debilidad y, a veces, pérdida de movimiento. El diagnóstico incluye antecedentes médicos, examen físico y, con frecuencia, pruebas de escáner y pruebas para evaluar los nervios. Con frecuencia, estas mononeuropatías inician de manera repentina y generalmente se resuelven por sí solas en un período de 6 semanas. El tratamiento generalmente se enfoca en manejar los síntomas.[1,17,27,28]

La neuropatía craneal es una mononeuropatía que afecta los nervios de uno de los doce nervios craneales que se conectan directamente con el cerebro. Los más comúnmente afectados son los nervios que afectan la visión. Esto puede causar visión doble y párpado caído. Los síntomas incluyen dolor alrededor del ojo y la frente, y luego problemas en la visión (por ejemplo, visión doble). El diagnóstico incluye un examen de la vista, análisis de sangre y posiblemente pruebas de escáner. El tratamiento incluye mantener la glucosa en la sangre lo más cerca posible del rango objetivo, manejo del dolor y usar un parche en el ojo o anteojos para reducir la visión doble. Esta condición médica generalmente se resuelve por sí sola, pero algunas personas quedan con debilidad ocular o párpados caídos.[17,27,28]

Los síndromes de atrapamiento (también llamados de compresión) son diferentes porque comienzan lentamente y empeoran progresivamente debido a la presión excesiva sobre el nervio. Por lo general, es necesario hacer una intervención para reducir o resolver los síntomas, ya que no se resuelven por sí mismos. El síndrome de atrapamiento más común es el túnel carpiano. Los síntomas incluyen dolor, entumecimiento, hormigueo y debilidad en las manos, las muñecas y los dedos. El diagnóstico incluye antecedentes médicos, exámenes y, con frecuencia, pruebas electrofisiológicas. El tratamiento puede incluir el uso de una férula y dispositivos de asistencia, medicamentos y, con frecuencia, cirugía para aliviar la presión sobre el nervio.[1,17,27,28]

Neuropatía Inducida por el Tratamiento (Neuritis Insulínica)

 

La neuropatía inducida por el tratamiento, históricamente llamada neuritis insulínica, es una condición médica que las personas experimentan después de un período de manejo rápido e intensivo de la glucosa en la sangre después de un nivel alto durante un período prolongado. Esto puede ocurrir en personas con diabetes Tipo 1 y Tipo 2 que reciben tratamiento intensivo con insulina o medicamentos hipoglucemiantes orales.[18,19,20]

Los síntomas pueden incluir neuropatía periférica dolorosa o síntomas de neuropatía autonómica. Además, también se han informado problemas de pérdida de peso y estado de ánimo. El objetivo del tratamiento es manejar el dolor y otros síntomas, que mejoran gradualmente con el tiempo. Esta condición médica se resuelve por sí sola, pero el manejo de los síntomas mientras la persona los experimenta es clave.[18,19,20]

Aspectos Psicosociales de la Neuropatía

La neuropatía es una de las complicaciones más dolorosas de la diabetes, por lo que no es sorprendente que existan muchos problemas psicosociales asociados con la complicación. Además del dolor, puede haber cambios en las actividades diarias (por ejemplo, movilidad limitada), lo que también afecta la calidad de vida.[21,22]El dolor también se ha asociado con la ansiedad en personas con neuropatía periférica.[23] Casi el 70 % de las personas con neuropatía periférica informan problemas de sueño, productividad laboral, ansiedad y depresión.9  Las personas con neuropatías autonómicas también informan una mala calidad de vida..[10,11] Por lo tanto, no es sorprendente que una parte estándar del tratamiento de la neuropatía sea la evaluación del funcionamiento psicosocial de una persona que experimenta estos síntomas, especialmente la depresión. Las investigaciones han mostrado que es importante abordar estos problemas sociales y emocionales o psicológicos que una persona tiene para mejorar la adherencia al tratamiento para la neuropatía, la respuesta al tratamiento de la neuropatía y su calidad de vida.[1,10,11]

La Asociación Americana de Diabetes (ADA) ha recomendado en el estándar para la atención médica de la diabetes que los médicos deben hacer evaluaciones para detectar la depresión, la ansiedad, la angustia por la diabetes, así como otros problemas psicosociales cuando se desarrolla o progresa una complicación, cuando se inicia un nuevo tratamiento y luego a intervalos periódicos. Lidiar con la diabetes es bastante abrumador, pero agregar dolor y un posible impedimento al funcionamiento normal de una persona es devastador. Es una buena idea buscar apoyo adicional para ayudarte a sobrellevar la situación. Es importante que hables con tu proveedor de atención médica para la diabetes sobre lo que sientes y lo que te preocupa. Puede darte algunos consejos prácticos para adaptarte a tu nueva normalidad y también recomendarte un proveedor de salud mental que tenga experiencia en ayudar a los pacientes a afrontar las complicaciones de la diabetes. Cuidarte tanto médica como psicológicamente puede ayudarte a mejorar tu calidad de vida y tu salud a largo plazo en general.


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