Todo sobre el “ojo seco” y la diabetes


 

Una de las afecciones oculares más comunes en las personas con diabetes, aunque rara vez se habla de ella, es el “ojo seco”, que afecta aproximadamente al 54 por ciento de las personas con diabetes.

También conocida como “síndrome del ojo seco” (SOS) o “enfermedad del ojo seco” (EOS), o “queratoconjuntivitis seca”, esta afección parece inofensiva, pero debe tomarse tan en serio como cualquier otra complicación ocular de la diabetes. De hecho, con frecuencia están relacionados.

Literalmente, el síndrome del ojo seco (SOS) se caracteriza por la falta de líquido en y alrededor de la superficie del ojo. Los ojos sanos requieren una producción constante de lágrimas para mantener un cierto grado de humedad. El llanto, por supuesto, lleva a la producción de más lágrimas. Y es probable que hayas experimentado que tus ojos se llenan de lágrimas cuando algo los irrita.

La falta de lágrimas es un problema porque las lágrimas están hechas de tres ingredientes (agua, aceite y moco) que mantienen la superficie de los ojos limpia, suave y capaz de ver con claridad.

Cuando no se producen suficientes lágrimas a largo plazo, puede provocar EOS (Enfermedad del Ojo Seco).

¿Por qué la diabetes aumenta tu riesgo de desarrollar síndrome del ojo seco?

Es probable que ya sepas que la diabetes, y de forma más específica, los niveles de glucosa (azúcar) en la sangre crónicamente altos pueden crear muchas complicaciones en los ojos, como retinopatía, cataratas y glaucoma.

En resumen, hay varias formas en que la diabetes afecta la función de las glándulas lagrimales de los ojos. Estas glándulas son responsables de producir lágrimas y mantener niveles saludables de humedad en los ojos.

  • La insulina juega un papel fundamental en la función de las glándulas lagrimales. Los niveles inadecuados de insulina llevan a una disminución de la producción de lágrimas.
  • Los niveles altos de glucosa (azúcar) en la sangre pueden dañar los nervios de los ojos, incluyendo los nervios de las glándulas lagrimales. Esto significa que el flujo sanguíneo general a esta área se vuelve limitado, lo que lleva a una disminución en la producción de lágrimas.
  • Tanto la inflamación como la inmunidad se han relacionado con la EOS (Enfermedad del Ojo Seco). Los niveles altos de glucosa (azúcar) en la sangre desencadenan una “cascada inflamatoria” que afecta la función general de las glándulas lagrimales.

Como la mayoría de las complicaciones de la diabetes, se ha demostrado que un manejo saludable de glucosa (azúcar) en la sangre y una A1c igual o inferior al 7.0 por ciento ayudan a prevenir las complicaciones oculares relacionadas con la diabetes, como la EOS (Enfermedad del Ojo Seco).

¿Qué causa el síndrome del ojo seco?

El síndrome del ojo seco puede afectar a personas con y sin diabetes, pero es importante tener en cuenta toda la variedad de factores que pueden aumentar tu riesgo de la EOS (Enfermedad del Ojo Seco), algunos de los cuales podrían estar relacionados con tu plan de manejo de la diabetes.

De acuerdo con la Academia Estadounidense de Oftalmología (AAO, por sus siglas en inglés), algunas de las causas y los factores de riesgo más comunes para desarrollar de EOS (Enfermedad del Ojo Seco) incluyen:

  • Niveles crónicamente altos de glucosa (azúcar) en la sangre
  • Medicamentos tópicos para otras enfermedades oculares
  • Vivir en un clima muy seco (¡utiliza un humidificador!)
  • Vivir en un ambiente con mucho humo o mucho viento
  • Tiempo excesivo frente a una pantalla
  • Uso de lentes de contacto
  • Cirugía ocular LASIK
  • Cambios hormonales (especialmente la menopausia)
  • Afecciones de los párpados “entropión” y “ectropión”
  • Muchos medicamentos que no son para los ojos relacionados con la presión arterial alta, las alergias, el sueño, la ansiedad, la depresión, la acidez de estómago y otros
  • Otras enfermedades crónicas, como la artritis reumatoide, la enfermedad de la tiroides y el lupus

Síntomas del síndrome del ojo seco

Es fácil pasar por alto las sensaciones aparentemente sutiles del ojo seco en las primeras etapas, pero a medida que los síntomas se desarrollan y progresan, debes comunicarte con tu optometrista u oftalmólogo lo antes posible.

Los síntomas del ojo seco incluyen:

  • Un escozor o ardor frecuente o constante
  • Presencia de moco en o alrededor del ojo
  • Visión borrosa inexplicable
  • Dificultad para leer
  • Enrojecimiento en el ojo
  • Irritación que ocurre fácilmente por los factores ambientales como el viento o el humo
  • Malestar o dolor cuando se usan lentes de contacto
  • Lágrimas excesivas

El último síntoma puede parecer contradictorio, pero a medida que tus ojos intentan desesperadamente compensar la sequedad crónica, es posible que produzcan lágrimas en exceso.

Tratamiento del síndrome del ojo seco

El enfoque de tratamiento de la EOS depende en gran medida de la gravedad y la causa de la afección. Es posible que tu plan de tratamiento también deba solucionar el tratamiento de otras afecciones de salud que podrían estar contribuyendo a la EOS. Por ejemplo, es posible que debas continuar tomando betabloqueantes para tratar la presión arterial alta que causa la sequedad en los ojos.

Primero, explica la AAO, debes trabajar con tu equipo de atención médica para mejorar los niveles crónicamente altos de glucosa (azúcar) en la sangre. Para algunos, esto puede ayudar a resolver su EOS por completo.

Es posible que muchas personas tengan que comenzar a usar lágrimas artificiales a diario para proporcionar a sus ojos la humedad adecuada.

Tu equipo de atención oftalmológica podría recomendarte que te “bloqueen” los conductos lagrimales o que se cierren quirúrgicamente para mantener las lágrimas en los ojos por más tiempo, dándoles más oportunidad para humedecer la superficie del ojo.

Por último, en los casos más graves que están relacionados con otras complicaciones oculares como la retinopatía o el edema macular, se requiere un análisis más profundo de las glándulas y tratamientos regulares para evitar una mayor disfunción y pérdida de humedad.


Este contenido sobre Salud Visual fue hecho posible a través de ADA x BT1 Collab.

ESCRITO POR Ginger Vieira , PUBLICADO 05/26/21, UPDATED 05/26/21

Ginger Vieira es una autora y escritora que vive con diabetes Tipo 1, enfermedad celíaca, fibromialgia e hipotiroidismo. Es autora de una variedad de libros, incluidos "When I Go Low" (Cuando tengo un nivel bajo) (para niños), "Pregnancy with Type 1 Diabetes" (El embarazo con diabetes Tipo 1) y "Dealing with Diabetes Burnout" (Lidiando con el síndrome de burnout por la diabetes). Ginger también ha escrito para Diabetes Mine, Healthline, T1D Exchange, Diabetes Strong y más. En su tiempo libre le gusta saltar la cuerda, andar en monopatín con sus hijas o caminar con su chico guapo y su perro.