Platicando con Beyond Type 1. Diabetes on bike, el reto de Carlos Uribe.


 

Hay personas muy especiales y excepcionales. Considero que Carlos Uribe es una de ellas. Él se autodefine como un “soñador sin límites” y es una fuente de inspiración inagotable para innumerables personas que viven con diabetes.

Sus viajes y hazañas deportivas son admirables desde todo punto de vista, y en su caso, con más mérito ya que vive con diabetes tipo 1 y no permite que ésta lo detenga. “La vida es el único regalo que no recibimos dos veces”: decidámonos a vivir plenamente. Tuve una amena plática con Carlos, aquí te comparto su historia.

 La historia de Carlos

Bueno, mi nombre es Carlos Uribe. Soy nacido en Colombia, vivo en Barcelona. Tengo 58 años, ya casi voy para los 59. Soy un soñador sin límites, adicto a las aventuras desde niño y nunca ha habido imposibles. He aprendido a convertir los problemas en oportunidades. He vivido con diabetes desde 2001. Llevo ya 19 años con la diabetes. De momento bien controlada. El deporte me ayuda mucho y la buena actitud que hay que tener para la diabetes. Yo creo que una de las mejores medicinas que hay que tener para la diabetes es la buena actitud porque si no, manejarla es muy complicado. Hay que cogérsela con espíritu de aventura, como algo más de la vida y fortalecerse con lo que uno tiene, con lo que le tocó. Muy duro, pero no se puede uno quedar llorando.

La diabetes es dura y tiene uno los momentos malucos y de todo, pero yo vivo como… si una persona me viera normalmente, no va a pensar que tengo diabetes. Inclusive ando con personas en bicicleta y monto a veces con un grupo y no se imaginan que yo me voy midiendo. Mucha gente ni pregunta, “ay ¿qué se está midiendo ahí?” Porque llevo el sensor FreeStyle. Eso sí ayuda mucho para hacer deporte porque me voy mirando, pero ha sido un proceso de aprendizaje y error.

Ha habido muchas sorpresas porque, bueno, cuando a mí me diagnosticaron, me tocó una enfermera que me habló todo en negativo. De esas personas que no son esperanzadoras y que, mejor dicho, me enterraba a mí ya de 44 años me parece que fue que me dio la diabetes. Entonces, me dijo, “mira, se tiene que poner así toda la vida. Ya no sale de esto y puede caminar 20 minutos al día. Es más, tiene que caminar 20 minutos al día y no pase de ahí. Entonces, cuando yo… no es como ahora que uno puede averiguar cualquier cosa por internet y por las redes sociales. No había nada de información. Lo único que me dijo una persona fue, “No, tranquilo, que a la diabetes por ahí en 5 años le encuentran la cura.” Tampoco conocía a ningún diabético y encontré a una persona que llevaba como 30 años con diabetes. Hablé con él y me dijo, “pero bueno, la moral es que por ahí en unos 5 años”. Y me dice, “mire, cuando yo cogí diabetes hace 30 años, me dijeron lo mismo que le están diciendo”. 

El comienzo de la ruta

Un día empecé a montar en bicicleta. Empecé a montar 1 km, luego 5 km, luego 10 km y me di cuenta de que podía ir a donde quisiera; entonces hice 20 km y estaba muy animado. Un día estaba en Internet y vi una carrera que se realizaba en la ciudad de donde yo soy, en Colombia. Se llama la carrera más dura de mountain bike, que eran 7 días con 20,000 de desnivel. Entonces les dije a varias personas: “Mira, me gustaría probar una cosa de estas a ver hasta dónde soy capaz”. Era por parejas y la pareja que yo me conseguí dijo que como no era ciclista profesional y nunca había entrenado de esa manera, que era imposible.

Y fue sin contar que tenía diabetes… quien hiciera ese reto tenía que ser un ciclista muy profesional, porque son 7 días de etapas de más de ciento y pico de kilómetros. Yo dije, “No, pues yo me les mido”. Yo toda la vida he hecho deporte, no a nivel profesional, pero me he ido manteniendo. He hecho yoga, he sido mucho de terapias alternativas, de alimentarme bien… entonces yo decía: “tú no me conoces”.

Terminé haciendo esa carrera bien y desde ahí fue de donde salió todo esto de la inspiración y la motivación. Porque resulta que había un youtuber en la carrera que era de aquí de España, Valentí Sanjuan, es muy famoso. Entonces, él me entrevistó y se sorprendió porque yo era diabético tipo 1. Se dio cuenta un poco de gente y empezó a llamarme, que cómo hacía eso, que cómo era que entrenaba. Entonces, dije: “voy a abrir un canal de YouTube y explico” y ahí he ido explicando.

Al siguiente año dije: “yo quiero un poquito más”, y fui capaz de hacer eso que todo el mundo decía que no se podía. Entonces fui a hacer otra carrera, que decían que era la más extrema en el desierto del Sahara, en Marruecos, ocho días. También de etapas, se llama Titan Desert y también la terminé. Tengo un video en mi canal YouTube Diabetes on Bike, también me encuentran en todas mis redes sociales también como Diabetes on Bike.

Pude terminar esa carrera (Titan Desert), sufrí mucho, me tocó muy duro terminarla porque la diabetes es de mucho orden, y siempre las pautas y a mí me cambió todo allá porque la vida cambió… fui para el desierto y, de repente, todo me cambió, los horarios y toda la película. No me dio tiempo de adaptarme ya en carrera y resistí como pude, pero pude terminarla.

Entonces quise algo más. Te estoy hablando primero en 2017. La Titan Desert en Marruecos en el 2018, en el 2019 me fui para África en bicicleta, en autosuficiencia. Empecé desde Nairobi, Kenia, pasando por Tanzania y después a subir el Monte Kilimanjaro, la montaña más alta de África, después a la Isla de Zanzíbar y terminé en Pemba. Esos fueron como 1,500 km en 36 días. Subí y allá tampoco creían que se pudiera… no había subido ningún diabético tipo 1 en bicicleta. Hasta ese momento que yo subí, no habían subido más que dos deportistas de élite mundial al Kilimanjaro en bicicleta. Yo fui la tercera persona y después de que hice ese video, se ha puesto mucho de moda y ha empezado la gente a subir el Kilimanjaro en bicicleta.

 Las hipoglucemias, la preparación y los retos próximos. 

Cuando voy a salir a hacer deporte por las mañanas regularmente, a veces, depende del tiempo, en esa época no me pinchaba. Desayunaba, me tomaba una avena y cosas así y salía y empezaba a quemar y me regulaba muy rápido. Entonces, cuando ya estoy regulado, voy midiéndome constantemente y voy comiendo. Nunca me he dejado… yo creo que el tiempo que llevo montando en bicicleta, nunca me ha dado una hipoglucemia montando en bicicleta, que es lo que llaman una pájara o la pálida que llaman otros. Eso tiene diferentes nombres. Me han cogido aquí en la casa de noche durmiendo, pero en bicicleta no me he dejado porque me voy midiendo constantemente. 

Me tocó una experiencia, porque para subir el Kilimanjaro siempre toca con los nativos de allá de acompañantes y me pusieron uno que tenía mucha experiencia en subir y que era capaz de subir en bicicleta. Le quedó muy duro lo de la bicicleta, pero la última etapa era una etapa que hay que llevar la bicicleta al hombro, que son los últimos 1,000 metros. Es el día más duro, llegamos e hicimos cumbre. Yo subí el Kilimanjaro en 3 días sin aclimatación. Ya que la gente que sube montañas necesita 6 días y aclimatándose y yo, que he nacido como a dos mil y pico de metros del nivel del mar en Colombia, me adapto a las alturas muy fácil y no necesité aclimatación, subí en 3 días seguidos y bajé en bicicleta.

Ya al año en el 2020, que fue cuando entró lo del COVID, tenía planeado subir el volcán más alto del mundo: Ojos del Salado en Chile, que también da para Argentina, por el desierto de Atacama. Entonces, este proyecto se dañó y estuve todo un año en Colombia y seguí haciendo deportes. Este año volví y tenía varios proyecticos ahora para el verano, pero todo se dañó por una lesión, nunca había tenido una lesión y ahora estoy preparando un viaje, que este sí va a ser un reto grande con mayúscula, ya que es un viaje entre Asia y África. Empieza en Jordania, pasa por el Mar Muerto, luego por un desierto que se llama el Wadi Rum, un desierto rojo muy bonito y entra a la península del Sinaí. Luego a Egipto, todo el desierto con la frontera de Libia y bajo hasta Sudán. Son más o menos como 4,000 km, todavía no tengo exactitud, pero más o menos.

La gran mayoría del viaje es por desiertos, donde el manejo de la insulina va a ser crucial. No hay información que haya en Internet acerca de cómo manejar la insulina. Entonces, lo que yo estoy preparando es una mininevera para llevar la insulina, la cual lleva un gel que puede durar 48 horas más o menos. También tiene forma de conectarse a una power bank que me genera energía, a esa power bank la voy a alimentar con un dínamo que voy a poner en la bicicleta y con unos paneles de energía solar. O sea, cuando no sale un plan, está el otro plan y si no esto. De otra forma que he cargado la insulina es con esas cartucheras de Frío®, que son como unos geles que se ponen en agua y se inflan. En estos días voy a montar un video en YouTube donde voy a mostrar todo, cómo va a funcionar todo lo que voy a llevar para controlar la diabetes y si pasa esto y esto.

Hay días en que son 3 o 4 días en el desierto en que no hay nada, no hay ni una tienda, no hay ni una sombra, ni hay nada, y supuestamente tengo que pasar esos trayectos con la diabetes y con la insulina, eso nadie lo ha hecho hasta el momento. O sea, no hay registros, por lo menos en el Internet ni nada, ni he escuchado que eso exista. Yo lo tengo ya preparado, es para el mes entrante. En estos días les muestro, si se suscriben al canal de YouTube voy a mostrar todo más o menos cómo ya funciona.

Es complicado porque todo es autosuficiencia. En los lapsos que hay que pasar por el desierto hay que llevar mucha agua; agua para varios días y comida. Controlarme y estar… o sea, es complicado manejar una diabetes, imagínese en el medio de la nada que no le puede decir a uno nadie… o sea, uno frente a nada. Si lo logro hacer, es muy importante porque se rompe una barrera muy grande, en que no hay límites realmente para la diabetes. Como dice todo el mundo, los límites se los pone uno mismo. Entonces, ya demostrar que se puede subir a las montañas más altas. O sea, tampoco sé qué tanta gente lo haya hecho sin tener inclusive diabetes. Es complicado porque sólo el manejo de todo lo de la bicicleta, la supervivencia en sí más que le sumamos. lo que… yo no sé, ¿tú eres diabética o no?

A la gente tú le explicas y es muy difícil hacerla dimensional. Como no se ve nada, o sea, es invisible entonces, no pasa nada y tiene que poner buena cara y actitud frente a la vida. Yo siempre he dicho que una de las medicinas para la diabetes es la insulina y la actitud positiva que uno enfrente hacia ella porque si no queda uno perdido. Es normal como hacia la vida misma, pero nosotros más porque, claro, es cada momento que una cosa, que otra, que esto, que no tiene explicación, que se sube, que se baja, que es malo el calor, que el frío, que si llora, que si está triste. Todo, todo le cae mal, lo bueno y lo malo. Entonces, mantener, buscar ese equilibrio es una lucha.

Un mensaje para las familias con diabetes

Por ejemplo, cuando empecé a colocar fotos en Facebook. Al principio eran frases, casi no había canales de diabetes ni nada y yo empecé con Facebook en esa carrera como nada. Me empezaron a escribir muchas personas, sobre todo padres que sus hijos habían visto un video mío y ahora están montando en bicicleta muy animados. A veces me mandan mensajes diciendo: “yo ya llevo 4 años, yo fui el que te vi, que hago esto…” Yo no planeé nada de esto y eso me hace sentir muy bien. Inspirar y motivar gente y que algún niño me vio y se dio cuenta que, si yo puedo hacerlo, él también puede hacerlo. Porque cuando se encuentra con una enfermedad, todos los “no” que tiene uno, claro, de niño se bloquea, pero dice “ya lleva 20 años y mira… viaja, anda y hace todo como la vida normal que no pasa nada”. Claro, se animan y a veces me escriben señoras diciéndome: “mire, Carlos, muchas gracias. Mi hijo vio eso y qué inspiración que siga haciendo eso”.

Entonces, ahora voy a ponerle… en este viaje, cada que encuentre un hotel que tenga WiFi, voy a montar en el canal de YouTube cómo me fue, voy a ir mostrando cómo llevo los niveles, como contando la historia, contando la telenovela de cada día, lo que va pasando en la aventura.

 Los invitamos  a seguir a Carlos, pueden encontrarlo en su canal de Youtube, así como en su Instagram

 

 

 

ESCRITO POR Lucía Feito Allonca de Amato, PUBLICADO 10/27/21, UPDATED 10/28/21

Lucy lleva casi 30 años viviendo con diabetes Tipo I y forma parte del equipo detrás de las propiedades hispanas de Beyond Type 1. Es Licenciada en Derecho y tiene doble nacionalidad Española y Argentina. Forma parte activa de la comunidad en línea de diabetes, desde su blog Azúcar HADA. Cursa los estudios de la Licenciatura en Psicología, es paciente experto en enfermedades crónicas cardio-metabólicas y activista por los derechos de las personas del colectivo LGBTQ+.