¿Puedo usar lentes de contacto si vivo con diabetes Tipo 1?

Da un poco de miedo pensar en la superficie del ojo, ¿verdad? Aunque los ojos, los fenómenos de la visión, y la ciencia detrás de cómo lo que miramos se convierte en lo que vemos fascina algunos, también puede darles nervios a otros. Hay una razón por la que el viejo truco de Halloween del recipiente lleno de ojos falsos es tan incómodo. Pero aquellos con diabetes Tipo 1 deben prestar atención a la superficie de sus ojos.

Durante años la retórica popular alrededor de la diabetes y las lentes de contacto ha sido bastante limitante. En pocas palabras: no, no, no puedes usarlos. Pero ¿cuál es la verdad aquí? ¿Puede usar las lentes de contacto de forma segura? ¿Cuáles son los riesgos reales? Y si puedes (pista: sí puedes) ¿cuáles son las mejores?

La mayoría de los médicos dice que hay poca o ninguna razón para que los pacientes con diabetes Tipo 1 no puedan usar lentes de contacto. Y aquellos con diabetes Tipo 1 reportan haber llevado lentes de contacto durante años sin problema. Pero hay preocupaciones, y las lentes de contacto pueden aumentar el riesgo de complicaciones oculares para las personas con diabetes Tipo 1 en comparación con las personas que no la tienen.

Habla con tu médico

Tu primer paso debe ser una conversación con tu optometrista sobre las lentes de contacto. Anticípate y sé franco acerca de tu diagnóstico de diabetes Tipo 1. Esto pareciera ser obvio, pero a la gente se le olvida divulgar los problemas médicos subyacentes a sus optometristas todo el tiempo.

Complicaciones oculares

Retinopatía diabética

La mayoría de nosotros sabemos que la diabetes puede tener efectos secundarios oculares graves, principalmente retinopatía diabética. Con el tiempo se forman pequeñas goteras en los vasos sanguíneos de la retina, el revestimiento sensible a la luz en la parte posterior del ojo. Esas fugas hacen que el tejido de la retina se hinche, dando como resultado una visión turbia y, si no se trata, puede causar ceguera en los peores casos.

Daño en la córnea

Sin embargo, las complicaciones oculares se extienden más allá del interior de los ojos. La córnea, que es el revestimiento transparente que forma la parte frontal de nuestros ojos, cubre la pupila y el iris, y controla nuestra capacidad de enfocar por la refracción de la luz; hay mayores riesgos en las personas con diabetes Tipo 1 y tipo 2 también.

Síndrome del ojo seco

Los pacientes con diabetes a menudo tienen más dificultades para producir lágrimas y lubricación ocular, lo que lleva al síndrome del ojo seco. Se trata de la terrible sensación de picazón y ardor que te deja jurando que tus ojos están llenos de arena. Los niveles más altos de hemoglobina glicosilada (HbA1c) (tu nivel promedio de azúcar en la sangre de 8 a 12 semanas) generalmente significa que los ojos están más secos. De hecho, estudios han demostrado que las personas que tienen tanto diabetes Tipo 1 como diabetes tipo 2 tienen un 50 % de probabilidades de sufrir del síndrome del ojo seco.

Aparte del malestar general, ¿cuál es el riesgo de un poco de sequedad de los ojos? Bueno, bastante en realidad. El síndrome del ojo seco puede producir daño al tejido ocular y alteración de la visión debido a abrasiones corneales repetidas. Si tienes diabetes Tipo 1, normalmente toma más tiempo para que tu cuerpo se cure, y eso incluye los ojos. Así que los pequeños arañazos pueden convertirse en un gran problema. Las lentes de contacto secan los ojos más rápido. También aumentan el riesgo de úlceras corneales (llagas abiertas en la córnea) e infecciones. Es más difícil recuperarse para alguien con diabetes Tipo 1 de todas estas condiciones.

¿Las lentes de contacto son para ti?

No todas las personas con diabetes Tipo 1 son buenas candidatas para utilizar las lentes de contacto. A los médicos les gusta ver superficies oculares claras y sanas, y niveles de hemoglobina glicosilada dentro de un cierto rango. Un valor dentro del rango del 7 al 8 % alerta para tomar precauciones. Los pacientes con niveles superiores al 10 % generalmente no son considerados buenos candidatos para las lentes de contacto. Los optometristas reportan que prescriben a los pacientes con niveles de glucosa en la sangre más altos, las lentes desechables diarias y monitorear sus ojos de cerca. Cualquier abrasión es motivo de preocupación y posible reevaluación del uso de las lentes de contacto.

Cómo proceder

Tu objetivo aquí es hacer todo lo posible para minimizar el riesgo a tus ojos si utilizas lentes de contacto y tienes diabetes Tipo 1. En primer lugar, asegúrate de informarle a tu proveedor de cuidado de los ojos acerca de tu diabetes, ya que puede informarte sobre las lentes de contacto y las soluciones para las lentes de contacto que recomienda.

Seguir las instrucciones apropiadas para el cuidado de las lentes de contacto es crucial.

  • Limpia tus lentes diariamente con la solución correcta.
  • No uses las lentes durante la noche.
  • Utiliza gafas si y cuando puedas darles a tus ojos un descanso.
  • Si te prescriben lentes de contacto de uso múltiple, sustitúyelos cuando se te indique.
  • Si te dan lentes de contacto desechables, no las uses por más de un día y no las vuelvas a usar.

¿Señales de advertencia?

Si eres paciente con diabetes Tipo 1 y utilizas lentes de contacto, hay ciertas cosas que puedes monitorear por tu cuenta.

  • Presta mucha atención a tus fluctuaciones de hemoglobina glicosilada. Si empiezas a tener una tendencia más alta, ten en cuenta que tus ojos podrían estar en mayor riesgo mientras usas las lentes de contacto.
  • Ten cuidado con el ojo seco. Los síntomas incluyen sequedad ocular, ardor, picazón, aspereza y la sensación de tener un cuerpo extraño (como un grano de arena) constantemente pegado a los ojos.
  • Observa las alteraciones de la visión. Visión borrosa, motas y pérdida visual son todas señales de advertencia.
  • Si notas arañazos o abrasiones, o cualquier llaga o mancha extraña en tus córneas, habla con su oftalmólogo de inmediato.

Control de los ojos secos

Si dejas de usar las lentes de contacto y los ojos secos continúan, hay medicamentos que combaten directamente el síndrome del ojo seco.

Además, estas son algunas tácticas preventivas de autocuidado que pueden ayudar a aliviar los ojos y a estimular una mayor producción de lágrimas.

  • Masajéate los párpados.
  • Aplícate compresas calientes en cada ojo periódicamente durante el día.
  • Parpadea regularmente cuando estés en la computadora y al leer.
  • Usa gafas de sol mientras estás al aire libre.
  • Utiliza un humidificador en el hogar y en el trabajo para aumentar la humedad en el aire a tu alrededor.
  • Mantén tus niveles de azúcar en la sangre en tu rango objetivo.

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