Quinta parte: lo que está frente a mi

9/23/16
ESCRITO POR: Kate Felton

 

Tengo que mantenerme enfocada en lo que está frente a mí, porque todo lo demás es demasiado aterrador. Cuando ella tiene un nivel alto, tengo este dolor punzante de indecisión, tratarla o no tratarla, aguantar y arriesgar las complicaciones a largo plazo, el resultado del azúcar que causa estragos en los riñones y otros órganos, o tratarla y arriesgarme a que tenga un colapso que la unidad más pequeña de insulina puede causar en un cuerpo tan pequeño. Cuando su nivel baja, una amiga, otra madre de otra persona pequeña con diabetes tipo 1, lo describió mejor. Imagina a tu hijo que sale corriendo hacia la calle. Imagínate eso. Así es como se siente y así es cuando su nivel baja. Ahora imagínate que eso pasa una y otra vez. Ahora imagínate eso 45 minutos después de dejarla en el jardín infantil. Ahora imagínate eso 15 segundos después de que salta a la piscina para una clase de natación. Ahora imagínate eso a mitad de la noche. Ahora imagínate eso ahora mismo.

Cuando está estable durante unas horas, o incluso unos días, no es mucho mejor. Entonces, ¿es la ansiedad paralizante de qué voy a hacer para embarrarla? ¿Será la mordida extra a la zanahoria o la inyección mal sincronizada? ¿O tal vez su lección de natación dieciocho horas antes le causará un nivel bajo, o un crecimiento repentino causará un nivel alto, o el viento cambiará y su páncreas decidirá trabajar durante una tarde o un día o tal vez incluso dos? (¿Sabías que cuando un niño llega al sueño REM su cuerpo se inunda con la hormona del crecimiento? ¿Sabías que la hormona del crecimiento hará que el cuerpo sea más resistente a la insulina? Ahora ya lo sabes.)

Así que solo hago lo que está frente a mí. Yo preparo la comida. Yo le pongo la inyección. Yo la llevo a la escuela. Yo cuento los carbohidratos. Yo trato el nivel alto. Yo beso la pupa. Yo trato el nivel bajo. Yo doblo la ropa. Yo le pongo la inyección. Yo le cambio el pañal. Yo trato el nivel alto. Yo rompo el tratado de paz. Yo mido la sangre. Yo hago el proyecto de arte. Yo cambio el sitio de infusión. Yo le leo el libro. Yo trato el nivel bajo. Yo trato el nivel alto. Yo trato el nivel bajo. Yo trato el nivel alto. Yo me acuesto en la cama. Yo no duermo, no realmente. En algún lugar allí, recuerdo cuando había grandes planes, grandes sueños, cosas que no involucraban zapatos pequeños, pañales o números de glucosa en la sangre, especialmente los números de glucosa en la sangre, pero luego, se activa una alarma y vuelvo a lo que está frente a mí. Yo trato el nivel bajo. Yo trato el nivel alto. Yo le cambio el pañal. Yo preparo la comida. Yo cuento los carbohidratos. Yo respiro profundamente..

Recuerdo que este es un momento en el tiempo, y que algún día pronto me sentiré segura de mirar más lejos que lo que está frente a mí, pero por ahora, tranquilizo a la bebé. Sostengo a la pequeña, cuyo cuerpo la ha traicionado. Beso a la niña.  La huelo profundamente. Yo trato el nivel bajo.


Esta historia es la quinta entrega de una serie titulada “La nueva normalidad” del blog de Kate Felton, Not Sure How Today Ends (no estoy segura de cómo terminará el día de hoy). Lee las otras entregas de la nueva serie de Kate:

Kate Felton

Kate Felton es escritora y artista, vive en Los Ángeles con un perro increíblemente educado, tres niños deliciosamente rebeldes y su esposo que es eternamente paciente. Su hija, Penny, fue diagnosticada con diabetes tipo 1 en diciembre de 2015, a la edad de tres años. Kate bloguea en www.notsurehowtodayends.com, y escribe en otro lugar en las interwebs. Cuando no persigue a los niños, produce teatro y se sienta en las juntas de varias organizaciones sin fines de lucro.