A pesar de Tener Atención Médica Universal, las Disparidades de Diabetes Persisten en el Reino Unido


 

Los datos extensos del Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) del Reino Unido presentados el mes pasado en la conferencia de Tecnologías y Tratamientos para la Diabetes Avanzados (ATTD, por sus siglas en inglés) de 2022 muestran que las barreras socioeconómicas dan forma a la atención de la diabetes de las personas.

El estudio, presentado por el Dr. Partha Kar, consultor en diabetes del NHS, muestra que, a pesar de tener atención médica universal de Inglaterra, los niños negros con diabetes tienen la mitad de probabilidades que los niños blancos de utilizar un medidor continuo de la glucosa (MCG). Esto plantea la pregunta: ¿Están haciendo un bien los avances en la tecnología de la diabetes?

El Dr. Kar argumenta que podrían estar haciendo un mejor trabajo.

La atención médica universal debe significar que todas las personas con diabetes reciban el mismo nivel de atención médica y opciones de herramientas de manejo, como una microinfusora de insulina o un medidor continuo de glucosa. Aun así, en el Reino Unido, como en muchos otros países, este simplemente no es el caso.

EN CIFRAS

La tecnología MCG cambia las reglas del juego para muchas personas con diabetes. Se ha demostrado que los dispositivos MCG líderes en la actualidad ayudan a las personas con diabetes tipo 1 y tipo 2 a reducir su A1c con un uso constante, pero no todos los que lo necesitan se benefician.

De acuerdo con el Dr. Kar, el 40 % de todos los niños y jóvenes que viven con diabetes tipo 1 se encuentran en los dos últimos de cinco niveles de condiciones socioeconómicas.

“Cualquier pediatra que se precie te dirá que los medidores continuos de glucosa son importantes y cambian vidas. Los padres dicen que es lo mejor que les pudo haber pasado”, dijo el Dr. Kar.

A pesar del beneficio inequívoco que ofrecen los medidores continuos de glucosa, no está llegando a las manos de los jóvenes que más los necesitan. Solo el 14 % de los niños y adultos jóvenes con mayor riesgo que viven con diabetes tipo 1 usan un medidor continuo de glucosa, en comparación con más del 25 % entre el grupo más privilegiado con diabetes tipo 1.

EL ACCESO Y EL SEGURO NO SON LAS ÚNICAS BARRERAS

Esta instantánea detallada ilustrada por los datos del NHS demuestra que no solamente es el dinero y la cobertura de atención médica lo que se interpone en el camino para lograr que la atención de la diabetes (y toda la atención médica) sea más equitativa en el Reino Unido

“¿Es porque la gente no lo quiere? ¿O es porque, estructuralmente, hemos puesto las cosas en su lugar, lo que hace que sea imposible asistir a [la capacitación requerida]?”

La capacitación requerida en persona para recibir un medidor continuo de glucosa presenta todo tipo de barreras.

“Piensan, ‘¿Sabes qué? No voy a ir. No tengo dinero para pagar mi estacionamiento. Entonces, lo omitiré’”, mencionó el Dr. Kar.

Algunos proveedores que no han considerado los obstáculos a los que se enfrentan sus pacientes en su vida diaria o en el cuidado de su diabetes podrían concluir: “No te has presentado, por lo que no eres digno de recibir la tecnología”, comentó el Dr. Kar.

COMPRENDIENDO LAS BARRERAS

Los datos del NHS sobre los adultos con diabetes tipo 1 y el uso de microinfusoras de insulina ilustran la misma deficiencia preocupante.

Más de 70,000 personas que califican para recibir una microinfusora de insulina no la usan. ¿Qué se interpone en el camino?

Las barreras existen, eso ya lo sabemos, y existen estudios en Estados Unidos que han mostrado tendencias similares.

La falta de proximidad a un consultorio médico es un factor para muchos. Gran parte de Inglaterra es rural, lo que significa que el tiempo de viaje, el acceso a un transporte confiable y posiblemente las esperas prolongadas para recibir una cita con un proveedor pueden sumarse al proceso de conseguir una microinfusora o un medidor continuo de glucosa.

Para muchos, el trabajo entra en conflicto con las citas diurnas con un médico o un educador en diabetes. Para algunos, esto es simplemente un inconveniente, pero económicamente no es viable para otros.

Los campos de la atención médica y la medicina no son inmunes al sesgo.

“El personal médico es parte de la sociedad. Tenemos una plaga de exactamente los mismos ‘ismos’ que todos los demás”, enfatizó el Dr. Kar. “Y eso se filtra en los sistemas”.

Ahora, imagina que se espera que asistas a múltiples sesiones de capacitación.

El efecto combinado de todas estas fuerzas es marcado: “El panorama es el mismo en todos los ámbitos: si vienes de un entorno más pobre, no recibes la tecnología”, dijo el Dr. Kar.

No todo son malas noticias: el NHS estableció objetivos ambiciosos en 2019 para mejorar el acceso a la tecnología para la diabetes, y muchos se cumplieron o se superaron.

Casi todas las personas embarazadas que viven con diabetes (98 %) tienen acceso a medidores continuos de glucosa, y el 60 % de todas las personas que viven con diabetes tipo 1 tienen acceso a dispositivos FreeStyle Libre. Esto sobrepasó por mucho la meta inicial del 20%.

Ese alcance es sin duda impresionante. Pero estas mejoras no han llegado a todos los sectores de la población por igual.

LO QUE DEBE CAMBIAR EN EL REINO UNIDO

El Dr. Kar está haciendo un buen uso de estos nuevos datos para impulsar la rendición de cuentas y el cambio, no solo en los sistemas de atención médica sino también en los socios de la industria.

“Es posible que no conozcan los datos, eso está bien, pero si conocen los datos y no hacen nada al respecto, entonces tienen un problema”, dijo el Dr. Kar.

Los datos de todos los hospitales del Reino Unido se harán públicos a partir de 2023.

El Dr. Kar también insiste en que no es solo el trabajo de los profesionales de la salud resolver las desigualdades. Hizo un llamado a la industria de la diabetes para que se comprometa no solo a trabajar en la tecnología, sino que se tome en serio la tarea de hacerla accesible y cambiar el estado de la atención de la diabetes.

“¿Hemos sido nuestro peor enemigo? ¿Hemos hecho que la tecnología sea tan especializada que solo unas cuantas personas selectas puedan usarla? dijo el Dr. Kar.

¿La solución? Cambiar el paradigma educativo en torno a la tecnología de la diabetes. Ofrecer educación junto a la tecnología. No antes.

“Las tecnologías son una parte integral del cuidado de la diabetes tipo 1. Se debe recetar al igual que se recetan las tiras reactivas. Punto. Hay que poner manos a la obra”, dijo.

 

ESCRITO POR Julia Sclafani, PUBLICADO 05/11/22, UPDATED 05/11/22

Julia Sclafani es una escritora, editora y productora multimedia cuyo trabajo sobre derechos humanos y temas de salud pública la llevaron a Beyond Type 1. Recibió una licenciatura de Columbia University y una maestría de Newmark Graduate School of Journalism en City University of New York. Julia es una periodista galardonada que tuvo sus inicios en el periódico de su ciudad natal. Puedes encontrar su trabajo previo impreso, en la radio y en la web.