Subiendo al Nevado con Diabetes Tipo 1 


 2022-01-13

Después de un diagnóstico de diabetes tipo 1 el panorama suele no ser muy claro y más bien pintar complicado. La sensación de confusión, pérdida de control que, además, viene acompañado de las malas experiencias de quienes nos rodean suele hacerlo más complicado. Una de las principales preocupaciones que tienen muchos papás cuando sus hijos son pequeños es si podrán realizar “una vida normal” y lograr hacer todo lo que las personas sin diabetes hacen. Y la respuesta es: Si, pueden hacer exactamente lo mismo e incluso mucho más.

Es por ello que compartir las experiencias enriquecedoras y empoderadoras que existen en nuestra comunidad de diabetes es no solo importante sino necesario. Tal como la aventura de Enrique Virgen quien nos compartió cómo fue subir el Nevado de Colima teniendo diabetes tipo 1.

Enrique fue diagnosticado el 26 de noviembre de 2019 con diabetes tipo 1, él tenía aproximadamente 1 mes bajando de peso, con visión borrosa, sintiendo cansancio extremo, sed y hambre extremas, comiendo cosas que jamás se me antojaban, sobre todo cosas dulces, grasosas y saladas. Su preocupación llegó cuando ya no tenía energía para hacer ejercicio. Enrique había hecho ejercicio toda su vida: fútbol, 8 años de atletismo, ejercicios con pesas y ejercicios funcionales. Al sentirse tan débil para hacer ejercicio fue cuando decidió realizarse estudios y al ver los resultados (581 ml/dl en ayunas), el doctor inmediatamente lo mandó al hospital de manera urgente.

En el hospital le dijeron: “Tienes diabetes y vas a tener que inyectarte insulina, comer sano y hacer ejercicio toda tu vida”. Enrique pensó: “EXCELENTE” y sintió cómo todo tenía sentido, “no me sentía como una persona normal y ahora entendía el porqué. ACEPTÉ MI ENFERMEDAD desde el primer momento”. Durante los 2 días que estuvo internado en lo que estabilizaron sus niveles, se puso a investigar todo lo relacionado con la enfermedad, “mi intuición me decía que sería diabetes tipo 1 por los síntomas y al ser una enfermedad autoinmune, no se relacionaba con la alimentación o el sedentarismo”, nos comenta.

El regreso al ejercicio.

“Al principio fue difícil hacer ejercicio, porque al no saber cuánta insulina de acción prolongada me tenía que inyectar, 14 unidades (que fueron las que me dijo el doctor) eran demasiadas y me sentía débil todo el día”. Fue gracias a sus dos endocrinólogas que descubrió que era sensible a la insulina, “entre más sensible eres necesitas menos insulina y entre menos, mejor”. Enrique fue bajando de unidades hasta que llegó a la maravillosa cantidad de 2 unidades de insulina acción prolongada por día. “Esas 2 unidades hicieron que me sintiera como una persona normal, pude hacer ejercicio sin problemas. Ojo, antes de comer también me inyecto insulina rápida, dependiendo de la cantidad de carbohidratos que consuma en los alimentos”, recalca.

Nuevos tiempos, nuevos retos.

“Con el tiempo quise hacer nuevos retos y se dio la oportunidad de subir caminando el volcán (Nevado de Colima) el 27 de noviembre del 2021, un día después de mi segundo diaversario”.

Enrique estuvo entrenando de manera más intensa un mes antes de subir. Su entrenamiento consistía en subir cerros, levantar pesas, andar en bicicleta y realizar ejercicios funcionales.

Llegó el gran día

“El día 1 comenzamos a caminar en “El Fresnito” (poblado que está situado en el Municipio de Zapotlán el Grande en el estado de Jalisco), que está a 1,780 MSNM (metros sobre el nivel del mar), recorrimos 14 km para llegar al campamento “La Joya”, que está a una altura de 3,440 MSNM, ganamos una altitud de 1,660 M. La mayoría del camino eran subidas a la montaña que se sentían interminables. Mi mochila repleta de agua, electrolitos, frutas (plátano, naranjas, manzanas), chocolates, nueces, almendras, palanquetas, barras energéticas y barras de proteína me ayudaron bastante en ese primer día. En el camino iba checando mis niveles de glucosa (azúcar) en sangre para saber si tenía que consumir carbohidratos y cuántos carbohidratos necesitaba. Llegamos al campamento a descansar y alistarnos para el día 2, la subida a la cumbre”.

Ascenso a la cumbre del Nevado de Colima

“El día 2 despertamos a las 5 AM para prepararnos, desayunar algo ligero, tomar un refrigerio y reunirnos para comenzar el reto.  Partimos del campamento “La Joya” hacia la cumbre por la ruta de la “J””.

“Pasos pequeños y constantes, un verdadero reto en el que la fuerza y resistencia son indispensables, porque  además, se tiene que convivir con la falta de oxígeno. Pero al final, todo el esfuerzo vale la pena”.

“La fuerza física y mental, la voluntad y el deseo; siempre ayudan para conseguir el objetivo final, tener la mejor recompensa, una vista espectacular en la cima no solo de Jalisco, sino del occidente del país alcanzando 4260 MSNM, conquistando uno de los volcanes más prominentes de México, dejando atrás miedos y sabiendo que con preparación, dedicación y esfuerzo podemos lograr lo que nos propongamos”.

“19 kilómetros en subida aproximadamente. 46,340 pasos. ¡VAMOOOOOS!

La aventura de VIVIR, comienza con la osadía de SOÑAR.

Al recordar su experiencia escalando, Enrique nos comparte que “Una aventura para recordar que a veces en momentos complicados, puedes pensar que no se puede, pero vale la pena seguir adelante. CREE EN TUS SUEÑOS. CREE EN TI MISMO”.

Enrique es un claro ejemplo de que se puede vivir más allá de la diabetes y así como él tú también puedes hacerlo.

ESCRITO POR Eugenia Araiza, PUBLICADO , UPDATED 04/04/22

Eugenia es Nutrióloga y Educadora en Diabetes. Ella vive con diabetes tipo 1 desde 1995. En 2019, comenzó Healthy Diabetes, un proyecto que incluye recursos educativos para apoyar y empoderar a las personas que viven con diabetes. Es autora del libro “Soy diferente y me gusta” que aborda el tema de la aceptación cuando se vive con Diabetes.