T1D en el Mundo Salvaje: Cuando la Diabetes Tipo 1 no es #1

1/23/19

Tengo una confesión.

Ha habido ocasiones en mi vida en las que he dejado que la DT1 se esconda en el último cajón, por decirlo de alguna forma. Quiero platicar porqué creo que esto no siempre es algo malo.

Por supuesto que no quiero que nadie se confunda y crean que he sido alguna vez negligente o poco atenta en cuanto al manejo de mi diabetes se refiera. Eso jamás ha pasado conmigo. Pero, he tenido otras prioridades en mi salud, eventos de vida traumáticos y otras cosas que han acabado con mi tiempo y energía. ¿Acaso no nos ha pasado alguna vez eso a todos?

De lo que ahora me doy cuenta, es que algunas veces, cuando mi mente ha estado menos enfocada con lupa y vista láser, mi manejo ha mejorado.

Claro que, no siempre ha sucedido así. Ha habido otras ocasiones en las que me ha dado un resfriado o alguna otra enfermedad que ha hecho que mis niveles de glucosa enloquezcan y que han hecho las cosas tremendamente complicadas. Pero, analizando caso por caso, he experimentado mucho alivio alrededor del estrés de la DT1 y la ansiedad que el manejo genera cuando ha habido algo “más” en esta mezcla que ocupa el lugar más importante.

La diabetes Tipo 1 en el último cajón

Vivir con diabetes Tipo 1 requiere de análisis constante. Con la gran cantidad de recursos y tecnología disponibles hoy en día, con frecuencia damos por sentado que tenemos mucha libertad para experimentar y examinar nuestros límites.

Yo he:

  • Vivido en Manhattan durante el huracán Irene y Sandy (no hubo luz, transporte limitado y escasez de alimentos)
  • He acompañado a miembros de mi familia durante las últimas etapas de su vida (duelo inmenso, dolor y confusión)
  • Tuve un caso terrible y prolongado de problemas estomacales cuando estuve en Francia e Italia (barreras de lenguaje, pocas opciones bajas en hidratos de carbono, náusea y problemas para alimentarme).

Estas son solo algunas de las situaciones en las que mi diabetes ha pasado al último cajón. Pero, cada una de estas situaciones me ha puesto a prueba y ha puesto a prueba mi control- o quizá debería decir mi habilidad para adaptarme y responder a cierta falta de control. Cuando estamos en “modo crisis” regresamos a los básicos.  ¿Me siento baja? ¿Ya comí? ¿Necesitaré corregirme? ¿Cuál es la opción más saludable para alimentarme en estos momentos?

Vivir con una condición autoinmune de cualquier tipo puede hacernos sentir como que no tenemos control sobre nuestros cuerpos, lo que además nos llevará a intentar obtener ese control con más fuerza. Sin la presión de esta condición sobre nosotros, dejamos espacio para que nuestros cuerpos encuentren su “flujo” más fácilmente. En realidad, con mucha frecuencia somos nosotros mismos los que nos estamos aventando sobre la condición.

 

Algunas veces, darnos un espacio lejos de la diabetes puede permitir que nuestros cuerpos se ayuden a si mismos y de diferentes formas (glucosa en sangre, resistencia a la insulin, fluctuaciones hormonales, etc) – cuando ni siquiera estamos observando.

Hormonas + DT1

Dada la diferencia extrema de los escenarios previos, este ejemplo podrá parecer algo tonto. Pero, si has tenido acné por un tema hormonal podrás acordarte lo debilitante que se siente.  No muy diferente de la diabetes Tipo 1, lidiar con algo consistente y aparentemente interminable en tu cara podría parecer un refuerzo para que pierdas toda tu paz interior. Cuando crees que has domado un punto, tres más aparecerán para saludarte.

También, sin mucha diferencia con la diabetes Tipo 1, hay días decentes y hay díuas horrendos. Con el acné, te despiertas en esos días horrendos sintiendo que no funcionas y te ves como el monstruo de la laguna. Mis problemas de la piel tienen relación con mi syndrome de ovario poliquístico y, como todos sabemos, la combinación de hormonas y DT1 son siempre impredecibles. Debo admit que en los momentos en los que he tenido que lidiar con acné severo le he dedicado mucha más atención y mi diabetes ha pasado de forma automática al asiento trasero.

Al menos con la DT1 hay fórmulas en las cuáles podemos descargar algo de responsabilidad. Estas son proporcionadas por nuestros endocrinólogos. Si comes tantos carbs necesitarás tantas unidades de insulina. Si tu glucosa en sangre baja tantos puntos, deberás comer este tanto. Me pregunto si estas fórmulas son a prueba de tontos pero la verdad es que están muy cercano de ser eso. No son definitivamente blancas o negras….(pero quizá algo grises).

Los problemas severos de piel no tienen remedios blancos os o negros. Es un proceso de prueba y error y aún cuando encuentras una combinación perfecta y correcta de medicamentos y/o cremas tomará meses recuperarte. Pero, durante esta segunda ronda de golpes entre mi acné y yo, en algún punto, me detuve y me di cuenta de que mis niveles de glucosa en sangre jamás habían estado tan estables y que mi A1C había mejorado de forma importante. Dejé que mi DT1 respirara por un rato.

Me di cuenta además de que quizá debería hacer lo mismo por mi piel. Agonizar sobre ello una vez tras otra y llenarme de remedios tal vez harían más daño que beneficio.

Equilibrio

Como personas con diabetes Tipo 1 hay muchas cosas a las que debemos enfrentarnos. Y siempre lo hacemos. Sin embargo, el estrés, la preocupación y el hiper-análisis de cualquier trauma solamente exacerbará la situación. Lo que necesitamos hacer es encontrar un equilibrio de energía que nos permita liberar algo de presión de cómo deberían ser las cosas. Si nos permitimos brillar a pesar de las percepciones de “mal” que hemos adoptado para nosotros mismos, nuestros cuerpos saldrán adelante y con menos esfuerzo de nuestra parte.