Terapia Celular Para Curar la Diabetes: El Proyecto de Investigación de la Dra. Rosa Gasa


 

Beyond Type 1 se reunió con la Dra. Rosa Gasa para explorar su línea de investigación dirigida a la cura de la diabetes tipo 1: terapia celular en diabetes y nuevas estrategias para generar células beta sustitutas.  ¿Se imaginan lograr que las células de nuestra piel produzcan insulina? Leamos más sobre esta línea de investigación.

BT1: Cuéntanos un poco sobre tu proyecto…

Rosa Gasa: En el laboratorio estamos trabajando en estrategias dentro del campo de la medicina regenerativa. Lo que intentamos hacer es restituir de alguna manera las células beta productoras de insulina que se han perdido en la diabetes tipo 1. 

Tenemos dos estrategias alternativas, una de ellas sería estimular la proliferación o la replicación de las células beta que quedan remanentes en el páncreas, porque siempre hay células remanentes en el páncreas, de manera que se pueda restituir la masa de células betas, pero por otro lado y quizá donde estamos invirtiendo en este momento más tiempo, más esfuerzos, más recursos, es en intentar crear células beta en el laboratorio o células parecidas a una célula beta, es decir, células que producen insulina, a partir de células de la piel.

BT1: En una persona que ha tenido diabetes tipo 1 durante décadas ¿queda alguna célula beta, o ya no?

Sí, se sabe que quedan. Se han estudiado a veces páncreas de personas que han tenido diabetes durante 40 y 50 años y aún se encuentra alguna célula beta. Es probable que haya una regeneración continuada endógena, lo que pasa es que debido al sistema inmune, estás células acaban siendo destruidas, pero existe cierta capacidad para poder regenerarse, y en el laboratorio lo que intentamos es buscar de qué manera se puede estimular esto de manera exagerada o masiva, es decir, para contrarrestar la muerte de células.

BT1: ¿Qué hitos y logros han alcanzado?

En este momento se ha avanzado mucho en diversos grupos a nivel internacional en generar células que se parecen mucho a las células productoras de insulina a partir de células de la piel, pero ¿cómo lo hacen? Lo que se hace es, transformar primero estas células de la piel, que se sacan de una biopsia, muy poco invasiva de 3 milímetros. Puede ser del antebrazo, puede ser de la pierna. Se extraen las células de la piel y se transforman estas células en células “pluripotentes”.

¿Qué es una célula pluripotente? Células parecidas a las células madre, que pueden generar cualquier tipo de célula del organismo. Una vez que tenemos estas células, hay una serie de protocolos, señales que utilizamos en el laboratorio, moléculas, etc. que hacen que esa célula pluripotente se acabe convirtiendo en una célula productora de insulina. El problema de estos protocolos es que son muy largos, muy costosos, muy variables a veces. Entonces lo que estamos intentando hacer, y estamos aún en la fase de prueba de concepto, es decir saltarnos el paso de la célula pluripotente, es decir, estamos intentando saltar directamente de una célula de la piel a una célula que produzca insulina. Esto se llama reprogramación directa o se le llama también en el argot científico, transdiferenciación, es decir, pasas de un tipo al otro, sería como convertir una célula del músculo en una neurona, por ejemplo, sin pasar por una célula pluripotente antes. La ventaja teórica de este método es que es más sencillo, es más corto y te evitas el pasar por un estado pluripotente que siempre está asociado al riesgo de formación de tumores.

Es costo-efectivo. El problema que ha habido en el campo de la diabetes es que se han intentado y hecho otras diferenciaciones a partir de otros tipos celulares, no de células de la piel, pero se han conseguido transdiferenciar células del hígado en células que producen insulina, células del intestino… lo que pasa que todas estas células es fácil convertirlas porque tienen un origen embriológico común, derivan todas de la misma capa germinal, pero claro, en una persona adulta no es tan sencillo conseguir células del hígado, o conseguir células del intestino o del estómago, en cambio es mucho más fácil conseguir células de la piel. El problema es que la barrera es mucho más grande, porque la célula de la piel está muy poco relacionada con una célula del páncreas.

Entonces en lo que estamos trabajando y lo que tenemos ahora es un protocolo en el que introducimos en estas células de la piel cinco proteínas, proteínas que regulan genes y con éstas conseguimos que estas células empiecen a producir insulina, y también expresan otros marcadores característicos de las células productoras de insulina, es decir, estamos creando las que llamamos células “fibro beta” porque son entre una célula de la piel, y una célula beta, y ahora estamos trabajando en mejorar este protocolo e intentando validar en vivo, es decir, en modelos animales. En modelos murinos, de ratón, sobre todo para ver si son capaces de regular la glicemia.

BT1: ¿A qué desafíos se enfrentan? ¿Cuáles son los principales obstáculos que tienen delante en estos momentos?

El obstáculo principal sería el científico, encontrar la manera de hacer esto, de optimizarlo, luego el otro problema que tenemos es la financiación muchas veces, son proyectos muy ambiciosos y a veces tenemos recursos muy limitados, al menos aquí. 

Cuantos más cerebros trabajen en una pregunta científica, más corto será el camino. Sean 2 personas trabajando en un proyecto o 5, igual con 2 personas llegarás a lo mismo, pero igual tardarás el doble del tiempo que con cinco personas, básicamente es eso. 

El trabajo en equipo en la ciencia existe. De hecho, ahora la ciencia no se puede entender como algo aislado de cada laboratorio, al final para cualquier proyecto que estés haciendo en el laboratorio necesitas colaboración de otros grupos, grupos nacionales y grupos internacionales a veces para material, modelos, conocimiento de técnicas, pues puede ser que en tu laboratorio esa técnica no está puesta a punto y necesitas hacer ese experimento concreto, por ejemplo.

La ciencia hoy en día pasa fronteras e intervienen muchos equipos de investigación muchas veces en un solo proyecto.

BT1:¿Cómo podemos apoyar tu investigación e iniciativa? ¿Qué podemos hacer a nivel personal o de organización?

Hablaré como científica que trabaja y ha trabajado en el campo de la diabetes desde que hice mi doctorado, muchos años. La importancia es tener vuestro soporte muchas veces, el saber para nosotros es muy importante, fijaros que muchos de los científicos no somos médicos, por tanto nuestro día a día no incluye el contacto con el paciente ni con sus familiares.  Entonces hay una distancia importante entre el que está en el laboratorio y para quién trabajas, o para quien quieres que lo que tú estás haciendo acabe repercutiendo.

Por lo tanto, lo que creo muy importante para los científicos es que estén presentes también, estas asociaciones de pacientes, en nuestro día a día ¿No? Nosotros estamos ahora en contacto muy directo con Fundación DiabetesCERO y para los científicos en España y los que trabajamos en diabetes tipo 1 esto ha sido un cambio de paradigma, porque es la primera vez que tenemos un contacto estrecho directamente con gente que vive con esta enfermedad, familiares o que están vinculados de alguna manera.

Cuando ves a las personas te sientes “más responsable” de lo que estás haciendo,  humanizas la ciencia, ya no es sólo la pregunta científica de “voy a hacer” o “voy a transdiferenciar una célula”. Piensas “es que hay mucha gente, que si esto pudiera pasar algún día a la clínica y a la práctica clínica, habría muchos que se podrían beneficiar” y eso creo que nos ayuda mucho a los científicos, el sentir esto”.

Ve aquí la entrevista completa:

ESCRITO POR Lucía Feito Allonca de Amato, PUBLICADO 04/15/22, UPDATED 04/18/22

Lucy lleva casi 30 años viviendo con diabetes Tipo I y forma parte del equipo detrás de las propiedades hispanas de Beyond Type 1. Es Licenciada en Derecho y tiene doble nacionalidad Española y Argentina. Forma parte activa de la comunidad en línea de diabetes, desde su blog Azúcar HADA. Cursa los estudios de la Licenciatura en Psicología, es paciente experto en enfermedades crónicas cardio-metabólicas y activista por los derechos de las personas del colectivo LGBTQ+.