TODAVÍA VAS A CORRER, ¿NO?

8/18/17
ESCRITO POR: Jessica Moseley

Me senté en la orilla de una silla en la clínica de mi doctor viendo fijamente la pila de recetas en mi regazo. Todavía estaba tratando de comprender totalmente lo que estaba pasando.

Mi mundo había cambiado en lo que parecía un instante.

Los síntomas estaban todos allí: pérdida de peso, sed extrema, pérdida de cabello y un montón de otras cosas que no quisieras transmitir por medio de la comunicación social. Si no fuera por el cambio en mi visión, posiblemente hubiera pensado que esos eran efectos secundarios debido a la carrera de larga distancia. La diabetes tipo 1 fue en lo que menos pensé.

“Todavía vas a correr, ¿no es así?” Las palabras de mi doctor me sacudieron de regreso a ese momento. Se refería a la media maratón por la que había estado entrenando durante semanas. Solamente faltaban 67 horas. Moviendo mi cabeza expresé un sí. Él suspiró, se sonrió y sacudió su cabeza, entonces me animó a proceder con cuidado ofreciéndome un montón de sugerencias para prepararme para la carrera para que pudiera mantener mis niveles dentro de un rango seguro durante la carrera.

Conduje a casa con el asiento trasero cubierto de nuevas cajas de insulina, jeringas, lancetas, tiras para pruebas, tiras de cetonas y un medidor de glucosa, tratando de unir las piezas de lo que estaba pasando. El diagnóstico que cambió mi vida, que apenas acababa de recibir, era irreal. Pero me di cuenta de que tenía la capacidad de elegir. Podría enloquecer, ir a casa y convertirme en una esclava de la enfermedad O podría mostrarle quién estaba a cargo. Podría crecer y ser más fuerte debido a ella. La respuesta era clara: LE DARÍA UNA PATADA EN EL TRASERO.

Dos años y medio después de mi diagnóstico, corrí en la carrera para la cual entrené, pero fue mucho más que una carrera. Esta fue una declaración. Un soporte. Una afirmación. Tengo diabetes tipo 1. Tomo medicamentos todos los días para permanecer viva. Le doy seguimiento cuidadosamente a mis niveles de glucosa en la sangre y cuento cada carbohidrato que pongo en mi cuerpo. Manejo los carbohidratos inyectándome insulina varias veces al día mientras tomo en cuenta mis niveles de azúcar en la sangre, el nivel de actividad, la hora del día y  algunas veces el tiempo del mes. Tengo DM1, pero soy mucho más que solamente alguien con la enfermedad.

Soy madre, esposa, hija, hermana, corredora, maestra de yoga, gerente de una granja, amante de la música y la naturaleza y, sobre todo, gran amante de la vida. Nada de eso iba a cambiar. De hecho, las cosas solamente podrían ponerse mejor. Ese día decidí que no permitiría que la DM1 controlara mi vida en algún MODO o FORMA.

¿Si me hubieran dado a elegir, hubiera escogido esta enfermedad? De ninguna manera.  ¿Si me hubieran dado a elegir, me hubiera deshecho de la DM1 y por consiguiente perder la fuerza, el conocimiento y la perspectiva que he ganado? DE NINGUNA MANERA.

¡La diabetes me ha enseñado a creer, VERDADERAMENTE a creer, que LA VIDA ES UN REGALO FUGAZ, PRECIOSO Y BELLO! Me dieron una segunda oportunidad. Hace cien años no hubiera tenido tanta suerte. La DM1 me empuja a alcanzar cosas que solamente había soñado. Me motiva continuamente a salir de mi zona de confort, entregando mi corazón y mi alma en las cosas que creo. Ahora estoy totalmente consciente del poder del presente, escogiendo vivir la vida un día a la vez mientras que me esmero en hacer lo mejor que puedo cada día.

No voy a mentir. No se trata de sol, margaritas, arco iris o unicornios TODO el tiempo y me frustro, me canso o me enojo.  Hay momentos en los que siento que necesito servirme una copa de vino sólo para cambiar mi sitio de infusión. Mi diagnóstico de diabetes tipo 1 REPRESENTÓ un cambio de vida. Aun así, no cambiaría las cosas que esta enfermedad me ha enseñado porque me ha hecho la persona que soy ahora. Y soy una persona totalmente bendecida.

 

Jessica Moseley

Jessica es madre, esposa, hija, hermana, corredora, maestra de yoga, administradora de una granja, amante de la música y la naturaleza y, sobre todo, gran amante de la vida. La podrás encontrar en Instagram @jessicamoseleyyoga