Un cuidador para mi hermano


 

 

El 23 de marzo de 2015 me convertí junto a toda mi familia en  “Cuidador”.

Me convertí, sin querer en cuidador de la vida de René, mi hermano más pequeño, que solo tenía 6 años en ese momento.  Fueron momentos muy difíciles, pero gracias al apoyo de nuestra familia, tías, primos, abuelas, y amigos nos han sido un poco menos complejo que al inicio. Tuvimos que aprender miles de de datos sobre la diabetes Tipo 1. De hecho, seguimos en el proceso interminable de aprendizaje.

 

Como mexicanos, nos encanta hacer reuniones. Todas nuestras celebraciones giran en torno a la comida donde por supuesto no puede faltar el   pastel para el cumpleaños, os tamales para las fiestas patrias,  el pozole, los sopitos, las enchiladas. Todos estos platillos, aunque llenos de sabor, llevan además grasas, azúcares y carbohidratos. Como cuidador de un niño que vive con diabetes Tipo 1 es más complicado de lo que ustedes pensarían atravesar cualquier  festividad.

Como familia, hemos aprendido a buscar mejores opciones. Aprendimos juntos a medir las porciones que René debe comer, elegir los mejores ingredientes, incluso llevar preparada su comida para hacer de estas reuniones familiares un momento increíble.

Siempre verás en nuestra mesa verduras y frutas, muchas veces los otros niños quieren que sus platos luzcan igual al de René, otra veces se preguntan por qué no puede él comer más pastel, o un extra de dulces en sus fiestas, siempre lo ven como un niño valiente cuando toma su pluma de insulina y se inyecta.

Alguna vez un niño que veía cómo se hacía una prueba de glucosa nos dijo “quiero hacerme una yo” le explique que las tiras reactivas son realmente costosas y que no podíamos “desperdiciar” una jugando.

Nos hemos encontrado con la necesidad de tener que explicar cómo fueron los días previos al diagnóstico de mi hermanito,  que la diabetes Tipo 1 no se puede prevenir, que no es hereditaria, que la Insulina NO es mala, que gracias a esta hormona él está bien, que puede ir y venir a donde él quiera, siempre y cuando cuides sus niveles, que NADA lo va a detener para crecer y ser lo que él quiera ser.

Ser cuidador de alguien a quien amas con todo tu corazón llega a ser también estresante. Como hermana mayor, me ha costado mucho trabajo soltar a René, dejar que vaya solo con sus amiguitos, que salga de casa. Aún siento miedo de pensar que algo pudiera pasarle y yo no estar ahí. Este miedo es tan intenso que aveces me  paraliza.

Por eso es importante como familia que todos a nuestro alrededor sepan que René vive con diabetes Tipo 1. Es importante invitar a otros a que presten atención cuando está con ellos, que no lo aprisionen, pero que tampoco dejen de estar pendientes, que puede hacer todo lo que cualquier otro niño haría a su edad.

Como cuidador tenemos que empoderar a nuestro guerrero para que como decía Theodore Roosevelt “Haz lo que puedas, con lo que tengas, donde estés” y la diabetes Tipo 1 no lo detenga para nada.


Lee la historia de El increible y valente René

ESCRITO POR ELDA RODRÍGUEZ LÓPEZ, PUBLICADO 04/21/18, UPDATED 02/21/19

Elda es la hermana mayor de René y tiene 31 años. Ella y su familia viven en México.