Una cena con amigos


 

Nos despertamos el 9 de noviembre bastante desanimados. Pero todavía teníamos trabajo por hacer. Como parte del Revlon Million Dollar Challenge, nos ofrecimos a organizar una cena comunitaria, junto con los padres de alguien más con diabetes Tipo 1 llamado Frankie que vive en nuestra pequeña ciudad.

Cuando me acerqué a Mary de 5 Marys Farm para preguntarle sobre el costo del cordero, al enterarse de que era para Beyond Type 1 ella donó muy generosamente y se esforzó seriamente por conseguirnos suficiente cordero a tiempo. Nos conmovió este gesto y nos sorprendió la gran cantidad de apoyo.

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Recibimos piernas de cordero de Five Marys Farm para que las cocinaramos lentamente en un tayín. Teníamos ocho berenjenas listas para ser asadas para hacer baba ghanoush. Una media docena de granadas para despenicar. Cuatro libras de tomates para ahumar. Todos corrieron para tomar una estación. Las chicas habían trabajado con un panadero local para hacer las tartas de chocolate para el postre. Nuestro amigo Casey vino a tomar fotos y rápidamente se convirtió en el cantinero del evento (y aún corrió por ahí tomando fotos), la abuela de Frankie cortó en rodajas y tostó pan, la hermana de Henry, Rosie, ayudó a servir y repartir aperitivos, Piper se aseguró de que todo en las mesas estaba bien. Nuestra amiga Erin llegó con una bella pieza central.

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Hay algo que te ayuda a centrarte cuando estás en la cocina. Cuando haces tareas repetitivas en la cocina, es relajante. Te conecta con algo que es constante y relativamente sin cambios durante siglos. No importa qué más suceda, los humanos prepararán comida para ellos y para los demás.

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La gente comenzó a aparecer. Nuestra hija caminó alrededor con bandejas de pan tostado con tomate ahumado y yogur griego. Mi hijo llenó bebidas, tomó abrigos, y muy ruidosamente anunció cuando la cena estaba lista. Cuando se sirvió el postre, las tartas se emplataron cuidadosamente mientras Henry las servía, casi dejándolas caer y solo añadió encanto.

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Espiar las fiestas de mis padres desde arriba de las escaleras mientras crecía era uno de nuestros pasatiempos favoritos cuando niñas, con el tiempo mi hermana y yo comenzamos a unirnos a la fiesta. Nos hicimos útiles, para ganarnos que nos dejaran quedarnos y mantenernos despiertas más allá de nuestra hora de dormir. Nos encantó la idea de incluir a los niños en todo el evento, es decir, todo esto realmente era sobre ellos y otras personas como ellos. Se sentían especiales y parte de algo más grande. Pudieron ver a todas las personas sentadas en las mesas que estaban allí por ellos. Podían sentir lo lleno de amor que estaba el lugar.

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Así que nos reunimos, como familia y como comunidad, alrededor de una mesa. Servimos vino, partimos pan, escuchamos música y comimos hasta saciarnos. Los niños se sentaron en su propia mesa, contando los carbohidratos juntos.

Hablamos sobre la diabetes, por supuesto, pero sobre todo hablamos el uno del otro. Cambios en nuestras vidas, esperanzas para el futuro. Triunfos y tragedias de todos los tamaños.

Cuando recaudamos fondos para Beyond Type 1, lo hacemos porque sabemos que va a importantes investigaciones, programas para mejorar las vidas de las personas reales y divulgación para hacer que el mundo tome conciencia de la realidad de la diabetes.

Pero también lo hacemos porque nos une. Permite a las personas que amamos hacer la declaración de que la diabetes también les importa, incluso si no se ven afectados personalmente por ella. Nos permite reparar las cosas juntos, en un mundo que parece estar cada vez más destrozado.

Al final de la noche, lavamos los platos mientras nuestros niños yacían en los sofás, leyendo. Había pasado la hora de acostarse, cuando normalmente estarían con mucha energía, pero estaban tranquilos. Cómodos. En casa, rodeados de amigos y familiares.

ESCRITO POR Sara Jensen, PUBLICADO 12/08/16, UPDATED 12/30/21

Como directora creativa de Beyond Type 1 desde el principio, Sara es responsable de nuestro diseño visual llamativo y técnicas de desarrollo de marca. Su hijo Henry fue diagnosticado con diabetes Tipo 1 a la edad de 5 años en el 2013 y ha crecido hasta convertirse en un poderoso embajador de asuntos con respecto a la diabetes. Además de Beyond Type 1, Sara también trabaja para la diseñadora de interiores de clase mundial, Genevieve Gorder, como directora creativa. Le apasiona el tema de las adopciones, la diabetes Tipo 1, la buena comida y el buen humor. Ella vive en una pequeña isla en medio de un gran océano. Y tiene historias que contar, muchas de ellas.