UNA ENFERMERA EN ENDOCRINOLOGÍA CON DT1 QUE AYUDA A FAMILIAS CON DIAGNÓSTICO DE DIABETES


 

Como enfermera en endocrinología con diabetes tipo 1, mi objetivo principal siempre ha sido trabajar con niños que tienen diabetes. Cuando fui diagnosticada, recuerdo que fue un gran shock para mi familia. Aun siendo una niña de 7 años, me afectó la magnitud de la situación a mi alrededor. Cuando estaba en la escuela de enfermería, siempre me imaginaba a mí misma estando ahí para aquellos niños y sus familias al momento del puro caos. Pensé, quién podría ser mejor para ayudarlos a tranquilizarse que alguien que ha estado en su misma posición.

Estoy muy feliz de poder trabajar y estar ahí para estos niños y sus familias. Se puede volver muy personal con estos pacientes. Una vez ven mi bomba y saben que tengo diabetes, me hacen muchas preguntas. No sé cuántas veces me han dicho “Vaya, ¿has tenido diabetes tipo 1 durante todo ese tiempo? Pero pareces normal”; o, me han preguntado “¿Podré practicar deportes?” Me han dicho que sus interacciones conmigo les ayudan a tranquilizarse porque les muestra que una persona con diabetes puede ser “normal”.

La posición en la que estoy también me da la oportunidad de impartir mucha educación sobre la diabetes. Lo primero que siempre escuchamos después de un diagnóstico de diabetes tipo 1 es “Pero ellos no tienen sobrepeso”. Es realmente sorprendente lo poco que el público sabe sobre la diabetes tipo 1. Yo disfruto enseñar (en realidad corregir a las personas ????) sobre los diferentes tipos de diabetes. Ver el alivio que los pacientes y las familias sienten una vez entienden que este es un diagnóstico aleatorio y no es causado por nada en especial que hayan hecho.

Otra cosa que me hacen recordar diariamente es lo mucho que ha avanzado el tratamiento cuando se trata de la diabetes. Cuando me acababan de diagnosticar estuve en el hospital durante una semana. Me iniciaron en viales de insulina N y R, y tenía que contar carbohidratos y calorías, y comer la misma cantidad a la misma hora todos los días. También me enseñaron a consumir poca o nada de azúcar en mi dieta. Ahora, los niños pasan en el hospital únicamente alrededor de tres días y son iniciados en la terapia basal o de bolos. Les enseñan que pueden comer cualquier cosa que quieran mientras esté cubierto con un bolus. Esto es un enorme aporte para hacerles sentir “normal”.

Estar expuesta a todos los diferentes problemas de la diabetes también ha abierto mis ojos sobre el gran efecto que la diabetes puede tener en la salud mental. Los problemas de la salud mental mezclados con la diabetes y el acceso a la insulina puede ser una combinación peligrosa. Nunca antes había pensado realmente sobre esta pieza. Mientras iba creciendo, no conocía a nadie más que tuviera diabetes, pero tenía el apoyo de mi familia durante todo. He aprendido que es muy importante tener un sistema de apoyo en casa y tener un poco de compañerismo con otras personas que tienen diabetes. Sé que antes me molestaba cuando las personas me preguntaban cómo iban las cosas y cómo estaba. Ahora, aprecio a aquellos quienes siempre me lo preguntaban. Si tienes a un amigo o un miembro de la familia que tiene diabetes, continúa preguntándole y fastidiándolo.

En mi unidad, también cuidamos de personas con diabetes que están teniendo complicaciones o que se están recuperando de una cirugía o un procedimiento. Ser testigo de algunas de estas complicaciones me ha dado una apreciación por los padres de niños con diabetes tipo 1. Me hace apreciar a mis propios padres, quienes de alguna manera lograron educar a una atleta de universidad quien (cruzando los dedos) fue capaz de evitar cualquier complicación u hospitalización relacionada con la diabetes. También me permite simpatizar con los padres de alguien con diabetes tipo 1. Cuando los padres pasan la noche con sus hijos, les dejo saber que se pueden relajar y que pueden dormir bien. Estoy consciente de la caminata en la cuerda floja que los padres y niños enfrentan las 24 horas del día los 7 días de la semana para controlar y monitorear los niveles de azúcar en la sangre. Durante el tiempo que sus hijos están en el hospital, me siento feliz de ser yo quien tenga que caminar en esa cuerda floja por ellos.  


Lee: Qué esperar durante una estadía en un hospital con diabetes tipo 1 por Kyla Schmieg.

 

ESCRITO POR KYLA SCHMIEG, BSN, RN, PUBLICADO 05/31/16, UPDATED 12/28/20

Kyla Schmieg, BSN (título de grado en enfermería), RN (enfermera registrada), trabaja actualmente como enfermera registrada en endocrinología pediátrica en Cincinnati, Ohio. Ella fue diagnosticada con diabetes tipo 1 en 1990. A ella le encanta que su trabajo le permite trabajar con niños y familias con nuevos diagnósticos de diabetes tipo 1. A ella le encanta educar a la gente acerca de la diabetes; ¡es la razón principal por la que se convirtió en enfermera! Ella también cree que es importante difundir que a pesar de que la diabetes tipo 1 tiene que ser tomada en serio, no es algo que debería afectar o limitar tus sueños o ambiciones.