Una guía para la vida después del embarazo con diabetes Tipo 1

 

Nota del editor: Este contenido fue producido originalmente por JDRF (Fundación para la Investigación de la Diabetes Juvenil, por sus siglas en inglés), compartido aquí como parte de la Alianza JDRF – Beyond Type 1. Puedes encontrar más contenido valioso sobre salud emocional con diabetes Tipo 1 en el sitio web de JDRF.


¡Tu bebé finalmente ha llegado! Como la mayoría de los padres nuevos, es probable que experimentes un torbellino de sentimientos, desde euforia hasta alivio y agotamiento, y emoción nuevamente. Al igual que con la diabetes Tipo 1 y el embarazo, se tomarán precauciones especiales después del parto para garantizar que tú y tu bebé gocen de buena salud.

En el hospital

Inmediatamente después del parto, es probable que se lleven a tu bebé por un breve momento para medirle el nivel de azúcar en la sangre. Es muy común que los bebés de las mujeres con diabetes Tipo 1 nazcan con niveles bajos de azúcar en la sangre. Si esto sucede, no hay necesidad de alarmarte. El equipo médico está familiarizado con este fenómeno y sabe cuáles son los tratamientos para llevar su nivel de azúcar en la sangre al rango normal para los bebés. (En caso de que te lo estés preguntando, ¡nacer con un nivel bajo de azúcar en la sangre no significa que tu hijo tendrá diabetes Tipo 1!)

Una vez que tu bebé haya tenido un chequeo completo, tendrás la oportunidad de pasar tiempo con él y el resto de tu familia si quieres. Es común que las mujeres estén muy agotadas en este momento, especialmente si han experimentado un trabajo de parto largo o intenso. No te esfuerces demasiado ni te sientas obligada a recibir visitas de amigos y familiares después de haber dado a luz, lo que más importa en este momento es tu salud y recuperación, ¡y tus seres queridos lo entenderán completamente!

Asegúrate de descansar tanto como sea posible mientras estés en el hospital, ya que probablemente no descansarás mucho una vez que llegues a casa. Decide de antemano si quieres que tu bebé duerma en tu habitación. Con toda la emoción de tener un nuevo bebé, es posible que aproveches la oportunidad de tener a tu recién nacido en la habitación contigo. Si eliges esta opción, ten en cuenta que puede requerir más energía de tu parte y te dará menos tiempo para recuperarte física y mentalmente. Por otro lado, podrías optar por que el bebé duerma en la guardería y que lo traigan cuando necesite que lo alimentes.

¡No te hagas la idea de que vas a dormir mucho!

Te guste o no, ¡tu bebé es quien manda! Él será quien establezca el horario de sueño por el momento. Es posible que sientas la tentación de hacer las cosas necesarias mientras tu bebé duerme, pero no olvides que cuando el bebé duerme, tú también puedes hacerlo. Incluso si no puedes tomar una siesta, al menos levanta los pies y tómate unos minutos para ti. Después de todo tu arduo trabajo, ¡te lo mereces!

Podría ser tentador no dormir para realizar otras actividades que sientas que son más “productivas”. Pero la falta de sueño puede afectarte de maneras sutiles de las que quizás no te des cuenta hasta que comience a causarte problemas. Para las personas con diabetes Tipo 1, no dormir lo suficiente puede afectar tu salud. Los niveles de azúcar en la sangre pueden ser más altos como resultado del estrés de la falta de sueño, y es posible que comas bocadillos con más frecuencia o anheles alimentos que eleven tus niveles de azúcar en la sangre. A fin de cuentas, no dormir lo suficiente puede provocar un nivel peligroso de apatía cuando se trata de manejar la diabetes Tipo 1.

Como se mencionó anteriormente, es mejor descansar cuando el bebé descansa y encontrar formas de hacer las cosas mientras tu hijo está despierto. No tengas miedo de usar una silla saltarina, un columpio para bebés o un portabebés para ayudarte a mantener la cordura y el descanso. Protege tu sueño, nunca sientes que es importante hasta que no estés durmiendo lo suficiente.

¿Amamantar o no amamantar?

La decisión de amamantar es personal. Si bien la Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna durante al menos los primeros seis meses de vida de un bebé, existen docenas de variables que afectan la decisión de una mujer y su capacidad para amamantar. Mientras piensas si esta opción es adecuada para ti, estos son algunos hechos que podrías considerar:

  • La leche materna es más fácil de digerir para los bebés que la fórmula.
  • La lactancia materna es barata, conveniente y fácil.
  • La leche materna se ha relacionado con la reducción de la diabetes Tipo 1, además de la reducción del síndrome de muerte súbita del lactante y la leucemia infantil.
  • Los bebés amamantados también podrían tener un riesgo menor de diabetes Tipo 2, asma y obesidad en el futuro.
  • Las mamás queman muchas calorías durante la lactancia, lo que puede ayudar a perder peso después del parto.
  • Quemando todas esas calorías, la hipoglucemia puede convertirse en un problema. Vigila tu nivel de azúcar en la sangre durante y después de la lactancia y ten bocadillos a mano en caso de que tu azúcar en la sangre baje.
  • Ten cuidado con las infecciones, como las aftas o las mastitis, que son más comunes en las madres con diabetes.

Mantente al día con el manejo de tu diabetes Tipo 1

Además de los cambios físicos por los que ha pasado tu cuerpo mientras manejabas la diabetes Tipo 1 y el embarazo, también has experimentado una gran transición con el manejo y la atención de la enfermedad. Eso por sí solo puede causar algo de ansiedad, y es fácil sentir que no estás haciendo lo suficiente para mantener el manejo de la diabetes Tipo 1 en el camino correcto. Es posible que te preocupe la poca frecuencia con la que te mides el nivel de azúcar en la sangre o que te preocupe tener un episodio grave de hipoglucemia que pondría a tu bebé en peligro. Esas son preocupaciones bastante importantes y totalmente válidas.

Cuando desarrolles una estrategia para manejarlo todo, comienza con algo pequeño, mucho más pequeño de lo que piensas al principio. Puede ser tan simple como momentos adicionales durante el día para medir tu nivel de azúcar en la sangre y luego programar las cosas para asegurarte de que lo cumplas. Por ejemplo, podría ser buena idea programar recordatorios en tu teléfono o calendario para cuando sea el momento de medirte o tener a mano tu medidor de glucosa o monitor continuo de glucosa (MCG) en todo momento.

Procura relajarte un poco a medida que avanzas en la vida posterior al embarazo y trabaja para establecer estrategias para mejorar tu rutina. Una vez que te estés moviendo en la dirección correcta, notarás que la ansiedad y el miedo desaparecen, lo que te facilitará seguir trabajando. ¡Sin mencionar que reducir tus niveles de estrés te ayudará a mantener tus niveles de azúcar en la sangre bajo control!

Comunícate con tu equipo de atención médica para recibir apoyo

¿Qué tan frecuentemente visitabas a tu equipo de atención médica para la diabetes Tipo 1 antes de tu embarazo? ¿Una vez cada tres meses? ¿Cada seis meses? A medida que avanzaba tu embarazo, las visitas aumentaron y, al final, probablemente tenías chequeos y consultas varias veces a la semana.

Ahora que has tenido a tu bebé, tus interacciones con tu equipo de atención médica podrían reducirse drásticamente. ¡El contraste repentino puede ser difícil de manejar! Infórmales a tus médicos si te sientes aislada durante la transición posterior al embarazo y que te gustaría encontrar algunas formas de mantenerte en contacto. ¡tu equipo aún puede brindarte apoyo y desempeñar un papel importante para ayudarte a manejar tu diabetes!