Viajar con diabetes Tipo 1

Viajar es uno de los grandes placeres de la vida y las personas con diabetes Tipo 1 están tomando vuelo y explorando el mundo con ferocidad. La clave para sacar el máximo provecho de un viaje es tomar prestado el dicho de los Boy Scout: “Prepárate”. Si tienes diabetes Tipo 1 puedes ir a cualquier parte y hacer cualquier cosa, sólo necesitas tener estrategias que estén establecidas firmemente.

Consejos para viajar con diabetes Tipo 1

  1. Ya sea que viajes por trabajo o por placer, debes conocer tu destino. Las personas con diabetes viven en todas partes y todas necesitan suministros. ¡Sólo asegúrate de saber dónde encontrarlos y cómo buscar ayuda médica si fuera necesario! Para las personas que hablan inglés la International Association for Medical Assistance to Travelers (Asociación Internacional de Asistencia Médica a Viajeros) es una gran fuente.
  2. Consulta con tu seguro de salud para saber si tienes cobertura en tu destino. Adquiere un seguro de viaje adicional si es necesario, con cobertura para condiciones preexistentes.
  3. ¡Reúne tu arsenal de suministros y no empaques liviano! Lleva el doble de suministros de lo que normalmente necesitarías. Es inteligente repartir los suministros en dos bolsas, por ejemplo: una maleta de mano y una maleta normal (en caso de pérdida o robo), pero mantén la insulina en tu equipaje de mano para protegerla de las temperaturas de la bodega de carga. Lleva:
  • Un medidor adicional.
  • Baterías.
  • Cualquier parte de la bomba que pudiera dañarse o funcionar mal. (Muchas compañías de bombas de insulina proveerán una “bomba de préstamo” para viajes al extranjero sin costo adicional).
  • Si compras insulina en el extranjero compra jeringas nuevas también. (La insulina y las jeringas americanas son U-100, mientras que otros países venden U-40 o U-80). ¡Ten en cuenta lo que te vas a inyectar!

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  1. ¡Identifícate! Lleva una carta de tu médico con tu rutina de cuidado y usa un brazalete o etiquetas de identificación médica.
  2. Conoce tus derechos, especialmente cuando pases a través de la seguridad del aeropuerto. Siéntete libre de identificar tus necesidades al agente encargado antes de acercarte al escáner. Tienes permitido llevar tus suministros médicos, incluyendo jugos y líquidos de emergencia, incluso si es mayor de 3 onzas. Los fabricantes suelen recomendar retirar la bomba o MCG (medidor continuo de glucosa, por sus siglas en inglés) antes de pasar por el escáner de cuerpo completo y también recomiendan no pasar los dispositivos a través de la máquina de rayos X. Puedes solicitar una inspección de mano y revisión corporal manual si lo prefieres.

En los EE. UU. los viajeros que requieren adecuaciones especiales o que les preocupa el punto de control pueden pedir a un oficial asignado a ese lugar o a un supervisor que se llame la ayuda de un especialista de ayuda al pasajero (Passenger Support Specialist) que proporciona la ayuda en el lugar. Solicita a uno de estos especialistas con anticipación llamando a la línea directa de TSA Cares (servicio telefónico que proporciona ayuda adicional a los viajeros con discapacidades, problemas médicos y otras circunstancias especiales durante el proceso de control de seguridad) en los EE. UU. al 1-855-787-2227 aproximadamente 72 horas antes del vuelo.

Lee: DIABETES TIPO 1 & EL TSA (ADMINISTRACIÓN DE SEGURIDAD EN EL TRANSPORTE, POR SUS SIGLAS EN INGLÉS): LO QUE DEBES SABER ANTES DE DESPEGAR (para EE. UU. y Canadá)

  1. Las zonas horarias (¡toma en cuenta las tuyas hasta el aterrizaje!). Como regla general, el control de la diabetes se basa en un ciclo de 24 horas y los ajustes en la insulina son los más recomendados si viajas a través de más de cinco zonas horarias diferentes. Si mantienes el tiempo establecido en la zona de salida original, la dosificación para las comidas será más fácil, sólo recuerda ajustar todos los relojes al aterrizar. Si viajas hacia el oeste, el día es más largo y podrías necesitar más insulina, si viajas hacia el este significa que el día es más corto y posiblemente necesites menos.
  2. Crea una mochila para el peor de los casos. Anticipándote a largas esperas o retrasos inesperados, asegúrate de llevar un montón de suministros para los niveles bajos, así como bocadillos sin carbohidratos y cualquier otra necesidad.
  3. Crea una lista de empaque para todos los viajes futuros, revísala y revísala otra vez; especialmente cuando te trasladas de una ubicación a otra. Considera la posibilidad de mantener bolsas de plástico transparente de suministros adicionales listas. Estas “bolsas de viaje” hacen que la preparación sea fácil; solo revisa para asegurarte de que no hayas agotado los suministros o que hayan caducado; y luego solo tómalas al movilizarte

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