VISIÓN GENERAL DEL EMBARAZO — ANTES Y DESPUÉS

Más de 130 millones de mujeres dan a luz cada año y para las mujeres con diabetes tipo 1, aunque los riesgos y los retos son por supuesto magnificados, la realidad es que puedes recorrer con éxito las fases antes y después del embarazo; solo se requiere un plan de juego sólido y un equipo increíble. Esta no será la aventura espontánea que es para algunas, pero de todos modos rara vez es la realidad para las personas que viven con diabetes tipo 1. Al final de este camino se encuentra una aventura aún mayor, la maternidad.

  1. Antes de quedar embarazada

Los recursos no son sólidos y en muchos casos tendrás que ser tu propia defensora, es decir, tendrás que luchar para mantener el control de tu cuerpo y tu cuidado, pero si trabajas duro para estar sana, reúnes al mejor equipo y buscas la mejor información, estarás lista.

La clave es hacer que los niveles de glucosa en la sangre estén en el rango deseado de tres a seis meses antes de la concepción. Los órganos de tu bebé se formarán completamente solo siete semanas después de tu último período y los niveles altos de glucosa aumentan los riesgos para tu bebé. Además, se debe establecer un peso corporal saludable y una rutina de ejercicio antes del embarazo. También se pueden agregar vitaminas prenatales con ácido fólico de antemano (esto puede reducir el riesgo de que tu bebé desarrolle espina bífida). Esta preplanificación le dará a tu bebé el inicio más saludable posible.

  1. Reúne a tu equipo, conoce tu hospital

Encuentra un obstetra y ginecólogo que tenga experiencia en el cuidado de mujeres con diabetes tipo 1 si es posible, y haz una cita para entender tu cuidado y tu parto. Conoce el hospital donde darás a luz y cómo abordarán el control de la diabetes durante el parto y el tiempo en el hospital. Por ejemplo, algunos hospitales requieren que te desconectes de una bomba, muchos tienen un protocolo común para todas las personas con diabetes tipo 1 y otros nunca han trabajado con un CGM (medidor continuo de glucosa, por sus siglas en inglés). Ten en cuenta qué esperar y cómo lo abordarás.

Programa un examen previo al embarazo con tu endocrinólogo para verificar tus niveles de A1c (el rango objetivo es inferior al 7 %), el nivel de tiroides e identificar cualquier posible complicación, como daño a los ojos, nervios o riñones, enfermedades cardíacas o presión arterial alta. Hablen sobre los cambios de los medicamentos y las dosis de insulina; en la mayoría de los casos necesitarás más insulina, especialmente en el último trimestre.

Si actualmente no usas un CGM, este es un momento ideal para comenzar. Esta herramienta te dará una mayor accesibilidad a la información mientras navegas por aguas inexploradas para tu cuerpo, lo que te permitirá reaccionar a las lecturas de glucosa en la sangre de manera más inmediata y eficiente.

Busca otras mujeres que se hayan convertido en madres y únete a su grupo, ya sea en línea (como Sugar Mommas) o en persona. Estas mujeres serán un recurso invaluable, ayudándote a resolver problemas en casi todas las situaciones, ofreciendo consejos y experiencias de la vida real.

Habla con otras mujeres con diabetes tipo 1 que han pasado por eso antes que tú Esto aliviará la carga de intentar descifrarlo sola. Brooke Gibson, fundadora de Type 1 Diabetic Sugar Mommas (mamás de azúcar con diabetes tipo 1), un grupo de apoyo para madres con diabetes tipo 1 en el Área de la Bahía de San Francisco, dice que “encontrar otras mujeres con diabetes tipo 1 que se han convertido en madres ayuda a otras a confiar en que pueden tener bebés sanos”. T1D Sugar Mommas comenzó como un grupo de Facebook y se ha convertido en una vibrante asociación de mujeres con diabetes tipo 1 que son un recurso invaluable entre ellas, ayudando a solucionar problemas en casi todas las situaciones, ofreciendo consejos y experiencias de la vida real. Encontrar una red como esta no solo puede brindarte mayor confianza, sino que también puede ser una fuente vital de apoyo emocional para los retos que puedas enfrentar.

  1. Bebé a bordo

Estás embarazada y aunque requieras un control adicional, tu cuerpo cambiará como el de cualquier mujer embarazada: experimentarás altibajos que tendrán más que ver con las emociones que con los azúcares, ¡y tu bebé crecerá, se desarrollará y se moverá! Qué se puede esperar cuando se está esperando por Heidi Eisenberg Murkoff y Sharon Mazel proporcionan enormes recursos tanto en línea como en tu comunidad local para el embarazo y la crianza de los hijos.

Piensa con anticipación sobre tu parto y la atención tanto para ti como para el bebé; selecciona un pediatra que esté familiarizado con hijos de mujeres que tienen diabetes tipo 1 o, como mínimo, que esté dispuesto a aprender más.

Continúa trabajando con tu equipo para mantener un buen control de tu diabetes tipo 1 y para prepararte para los cambios en cada trimestre. Por ejemplo, la resistencia a la insulina con frecuencia es más alta en el tercer trimestre; por lo que la monitorización constante de la glucosa es primordial. Los niveles altos de glucosa pasarán a través de la placenta hacia el bebé, aumentando la posibilidad de defectos de nacimiento, por lo que ser diligente no solo es importante para ti, sino también para tu bebé. Prepara un plan para tu control de la diabetes para mantener tus niveles de glucosa en la sangre dentro de su rango, lo que puede incluir el cambio a una bomba y un CGM si aún no lo has hecho.

  1. Trabajo de parto y dar a luz

No te olvides de prepararte para este momento con las clases de parto habituales, las visitas al hospital y los preparativos para ir al hospital. Además de la bolsa habitual, asegúrate de incluir suministros adicionales, baterías para bombas y CGM, cargadores, medicamentos y meriendas. Aunque vas a estar en un hospital, no quieres que haya ninguna complicación adicional (o tener que enviar a tu pareja a un recado) debido a un mal funcionamiento del equipo.

Aunque muchas mujeres tienen un parto vaginal sin complicaciones, las probabilidades de tener un parto inducido o cesárea aumentan para las mujeres con diabetes tipo 1. Infórmate sobre el protocolo de tu hospital para controlar tu diabetes, algunos te permitirán mantener tu control, pero si te hacen una cesárea, lo más probable es que tengas que entregar el control y te administren un goteo intravenoso de insulina.

Después del parto, tus niveles de glucosa en la sangre disminuirán, al igual que tu necesidad de insulina. Trabaja con tu endocrinólogo antes de tiempo para desarrollar pautas para reducir tus dosis. Anticipa que se disminuirá la insulina en al menos un tercio y luego más un día o dos después del parto. Debes estar preparada para administrar tu propia insulina y comer después del parto, y no el personal del hospital.

  1. Tu bebé está aquí

Aunque tu bebé tendrá un mayor riesgo de hipoglucemia después de nueve meses en un entorno de glucosa elevada, esto debería desaparecer a los pocos días de haber nacido. Tu pediatra lo anticipará y el bebé será monitoreado cuidadosamente.

Si piensas amamantar, continúa prestando mucha atención a tus niveles de glucosa, ya que la hipoglucemia es algo común. Si necesitas motivación adicional, amamantar le proporciona a tu bebé anticuerpos inmunes y puede reducir el riesgo de que tu bebé desarrolle diabetes tipo 1.

Como cada madre nueva, experimentarás momentos de alegría, ansiedad, frustración, insomnio y amor abrumador. Al planificar tu vida antes de que venga el bebé, debes continuar planificando para tu nueva vida, administrando todas estas emociones y experiencias teniendo diabetes tipo 1. Sigue con el enfoque de equipo, acepta esas manos colaboradoras, rodéate de nuevas madres y recuerda cuidarte físicamente y emocionalmente. Además, toma un momento para estar orgulloso de todo lo que has logrado.


Para leer más: Guía para el embarazo.