VIVIENDO MI SUEÑO COMO ATLETA UNIVERSITARIO

8/2/16
ESCRITO POR: Codey Conway

He jugado béisbol durante dieciséis años. Empecé a jugar mucho antes de ser diagnosticado con diabetes tipo 1, y he seguido jugando béisbol todavía hasta hoy que vivo con diabetes tipo 1 y utilizo una bomba de insulina. Como muchos aficionados de los deportes saben, el béisbol es un juego de fracasos. Lo que significa que si se bateas la pelota tres de cada diez veces estarás en camino de estar en el Salón de la Fama. En muy pocos deportes se puede decir que hacer algo tres veces de cada diez intentos puede considerarse un éxito. Mi objetivo desde que era joven era poder jugar al béisbol en la universidad. No me imaginaba que una tarea aún más difícil de mantener era ser un atleta universitario y al mismo tiempo tener diabetes tipo 1. Este es un pequeño vistazo en la vida diaria de un atleta universitario con diabetes tipo 1 y cómo vivo más allá de mi enfermedad para continuar viviendo mi sueño de ser un atleta universitario.

El béisbol es un deporte de todo el año; a pesar de que nuestros juegos reales sólo se llevan a cabo desde principios de febrero hasta mayo. De agosto a diciembre es cuando trabajamos para prepararnos para los juegos. Esto significa empezar desde las seis de la mañana, y terminar alrededor de las cinco de la tarde casi todos los días de la semana. Ese horario suena, y es, muy largo para cualquier persona. Agrégale a eso controlar los niveles de azúcar en la sangre, asegurarte de llevar adecuadamente una dieta bien balanceada, llevar contigo de una serie de sets de infusión, y tratar de mantener el ritmo junto a las personas que no se enfrentan ni en lo más mínimo a lo que yo tengo que enfrentar, así que puede ser un poco frustrante. Al igual que con todos los pacientes con diabetes por ahí, mantener la estabilidad con los niveles de glucosa es esencial para vivir tan cerca de lo normal como sea posible. Esta puede ser una tarea muy difícil de mantener con un horario tan agitado, que es la razón por la que llevar un control del tiempo y conocer tu cuerpo es una parte tan crucial en el proceso.

CodeyConwayPhoto22-600x600-1Lo primero que hago cada temporada es contarle a todos mis compañeros de equipo que tengo diabetes tipo 1. Eso ayuda para hacerles saber que si algo anda mal deben buscar ayuda inmediatamente. Tener compañeros de equipo en quienes confiar es muy parecido a tener padres en quienes confiar en casa, es una sensación reconfortante saber que no estoy solo en este proceso.

Frecuentemente escucho por todo el campus: “¿Por qué ese tipo todavía usa un beeper?”, o “Es lindo que aún beba cajas de jugo en la universidad”, aprendí rápidamente que una parte de vivir con diabetes es que debes dejar de tomar de forma personal muchos de  los comentarios, debido a que algunas personas no entienden las luchas que la mayoría de las personas con diabetes tipo 1 tienen que pasar sólo para despertar la mañana siguiente. Es muy fácil desviarse en la universidad, pero la diabetes siempre ha estado ahí para mantenerme en la cima de mis calificaciones, así como en mi rendimiento en el béisbol.

No voy a mentir; a veces la diabetes me gana. Se me ha sacado de juegos debido a mi salud, pero me he recuperado en la siguiente salida y ¡me ha ido muy bien! Creo que la clave con la diabetes es no dejar que una mala salida afecte cualquier cosa que haga. Es fácil decir que no puedes hacer algo debido a tu salud, pero en el gran panorama de la diabetes sólo es un obstáculo con el que muchos han tenido que tratar y superar para tener una vida exitosa y feliz.

Me faltan dos años más de béisbol universitario y sé que voy a tener mis altos y bajos (literalmente) con la diabetes. A pesar de que el béisbol y la escuela toman mucho de mi tiempo, lo más importante es asegurar que mi salud esté en el rango de lo normal con el fin de funcionar correctamente. No es una tarea fácil ser un atleta en la universidad, pero sin duda es una tarea que se puede alcanzar a través de la perseverancia y mantenerse positivo. He aprendido a no limitarme a causa de la diabetes, ya que la diabetes me ha hecho madurar y me ha vuelto responsable. Ya sea se trate de un mal nivel de azúcar en la sangre o una mala salida, siempre mantengo mi cabeza en alto porque sé lo bendecido que soy de estar jugando el deporte que amo mientras tengo la posibilidad de tener una educación académica de prestigio y todo mientras llevo el control de la diabetes tipo 1.

Codey Conway

Codey ha tenido diabetes tipo 1 desde hace más de diez años, después de haber sido diagnosticado a la edad de 11. La DM1 le ha enseñado a ser responsable y a no tomar cualquier día por sentado. Algunos días hay más luchas que en otros, pero ser capaz de vencer los desafíos relacionados con la diabetes es una parte del proceso. Es fácil obsesionarse con la diabetes, pero la sensación más reconfortante para Codey es saber que tantos otros se enfrentan a los mismos retos que él se enfrenta y superan sus batallas diarias también. Codey se encuentra actualmente en su tercer año de estudios de Justicia Penal en la Universidad Thomas donde juega al béisbol mientras mantiene un promedio de calificaciones de 3.9. Su objetivo es ayudar a alcanzar a los más jóvenes con diabetes tipo 1 y hacerles saber que tener diabetes no es una tarea imposible de conquistar.